ático de 300 metros cuadrados con piscina privada
la casa de Julia Otero (66 años) en Barcelona Es justo lo que muchos imaginan cuando piensan en “la vida en la zona alta”: luz, metros, silencio y una piscina privada suspendida sobre la ciudad.
Ubicado en el exclusivo barrio de Las tres torresen el distrito de Sarriá-Sant Gervasiste ático se ha convertido en una de las casas famosas de las que más se habla en la ciudad.
Es una zona de alto poder adquisitivomuy residencial, donde predominan fincas elegantes, calles tranquilas y servicios de primer nivel.
No es una coincidencia. Para un periodista tan conocido, la mezcla de Discreción, seguridad y buena conexión. con el centro es oro puro.
El piso se redondea 300 metros cuadrados y está diseñado para que la luz natural lo invada todo. Grandes ventanales, distribución abierta y amplias habitaciones refuerzan la sensación de espacio y refugio urbano.
Desde el salón se puede sentir vistas panorámicas de Barcelona que convierten cualquier amanecer de domingo en un espectáculo difícil de replicar en otra zona de la ciudad.
Él sala-comedor Es el corazón de la vivienda y resume muy bien el estilo de Otero: elegancia sobria, confort y cero estridencias.
La casa de Julia Otero en Barcelona
Sofás de cuero en tonos oscuros.Cojines claros, una gran alfombra mullida y una mesa de centro de mármol marcan un aire contemporáneo pero cálido.
La zona del comedor sigue la misma línea, con una gran mesa de madera, sillas de cuero y pisos de madera protegido por alfombras que aportan textura.
La decoración se mueve en un paleta de blancos, beiges y grisescon toques de madera y algunos elementos metálicos que le dan carácter.
Todo está pensado para transmitir calma: espacios diáfanos, piezas bien elegidas y un estilo que mezcla lujo y funcionalidad sin caer en el exceso.
En algunas imágenes puedes ver libros y detalles culturales que revelan al periodista que allí vive, conectando el hogar con su lado más intelectual.
Pero si hay una parte de la casa que despierta curiosidad es la terraza. Allí espera un pequeño piscina privadarevestido en madera oscura, con el mismo material en el suelo, creando un ambiente casi zen en medio de la ciudad.
Una pared revestida de plantas y la zona de estar con sillones convierten este espacio en un oasis para desconectartomar el sol o compartir una copa al atardecer con amigos y familiares.
Las tres torres proporciona el contexto perfecto a este ático de lujo: prestigiosos colegios, selectos comercios, tranquilos restaurantes y una rápida conexión con el centro gracias a los Ferrocarriles y carreteras como la Vía Augusta o la Ronda de Dalt.
No es sólo una bonita casa; en un estilo de vida donde el tiempo parece ir más lento y donde la intimidad pesa tanto como el diseño.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí

