China, centros de datos en el espacio y mercados esperanzados
El presidente de EEUU, Donald Trump, está entrampado en la guerra de Irán y su actual viaje a China es esperanzador para lograr una salida airosa del atolladero persa. Lale Akoner, estratega de mercado global de eToro, resume la situación a la perfección en su informe divulgado este miércoles: «Los avances en Irán, el estrecho de Ormuz o Taiwán podrían contribuir a calmar los mercados energéticos y reducir la prima de riesgo geopolítico con la reunión Trump-Xi».
[–>[–>[–>La guerra de Irán que podía haber significado un varapalo indirecto de EEUU a la economía China no ha logrado más que poner en jaque a la economía mundial y en menos de lo previsto al gigante asiático. Resulta que China ya había planificado hace años mecanismos de importación de energía y almacenamiento en el caso de disrupciones inesperadas del suministro desde el golfo Pérsico. Los precios se han disparado en EEUU y no se descarta que del viaje a China de Trump y su ilustre comitiva de firmas punteras se deriven acuerdos comerciales dirigidos a reducir los precios en EEUU y fomentar las ventas de los productores estadounidenses en China.
[–> [–>[–>Rebajar las tensiones
[–>[–>[–>
La guerra arancelaria parece tomarse un respiro y pretende adaptarse al ritmo sosegado de Xi Jinping, cuya fama de paciente y buen negociador siempre le precede. Para Akoner, no hay que exagerar con el desenlace de las negociaciones entre Trump y Jinping: «El resultado probable es una disminución temporal de las tensiones, lo que podría favorecer el apetito por el riesgo a corto plazo, sin que ello afecte a los riesgos a largo plazo entre EEUU y China». Esperanzas sí, pero riesgos también.
[–>[–>[–>
Centros de datos en órbita
[–>[–>[–>
Pero otros apuestan a un inesperado acuerdo estratégico tecnológico para el futuro. La incorporación del magnate Elon Musk a la comitiva presidencial con destino a China ha abierto apuestas sobre el interés de Musk en lograr apoyos y alianzas para su nuevo megaproyecto industrial en el espacio. Google está en conversaciones con SpaceX, la firma de Musk, para cerrar un acuerdo de lanzamiento de cohetes que le permita colocar centros de datos en órbita terrestre, según fuentes cercanas a las negociaciones citadas por ‘The Wall Street Journal’. La compañía también estaría explorando acuerdos similares con otros proveedores de lanzamientos espaciales. Y China tiene capacidades potenciales elevadas en esa carrera espacial internacional. La alianza entre Google y SpaceX convertiría en socios a dos empresas que, al mismo tiempo, compiten por liderar los centros de datos en el espacio. Los centros de datos orbitales son el punto más atractivo de desarrollo para SpaceX, que podría salir a bolsa este verano con el objetivo de lograr hasta 75.000 millones de dólares para financiar el proyecto. Musk sostiene que es la única manera de impulsar la inteligencia artificial a largo plazo, y poder así entrenar modelos y procesar datos a velocidades y niveles sin precedentes. El asunto todavía está verde, pero abre nuevas expectativas de inversión en tiempos aquejados de cierto vértigo en los mercados y persistencia de récords. El grupo de Musk cerró la semana pasada un acuerdo para proveer capacidad de cómputo a Anthropic. La compañía de IA ha desvelado que el pacto contempla explorar el desarrollo de «varios gigavatios de capacidad de computación orbital con IA».
[–>[–>[–>Estanflación energética
[–>[–>[–>
Pero mientras los proyectos espaciales inyectan expectativas, a pie de tierra la situación choca con la guerra sin fin en Irán y con la inflación. Felipe Mendoza, analista de mercados EBC Financial Group, recupera la tesis de que EEUU todavía no se ha alejado lo suficiente de una potencial estanflación energética (alza de precios de la energía con bajo crecimiento económico). El IPC del 3,8% anual alcanzado en EEUU, el nivel más alto desde mayo de 2023 y por encima del 3,7% esperado, alimenta temores de ese escenario: «Los precios de la gasolina han ascendido un 65% debido a las disrupciones por el conflicto con Irán, lo que ha provocado que, por primera vez en tres años, la inflación supere el crecimiento de los salarios, erosionando el poder adquisitivo real de los consumidores estadounidenses», explica Mendoza.
[–>[–>[–>
Necesidad de respiro
[–>[–>[–>
Bret Kenwell, analista de Mercados de eToro en EEUU, advierte de que la presión inflacionista no se limita a la gasolina, sino que se refleja en todo el presupuesto familiar. En esas circunstancias lanza su hipótesis: «Si bien el mercado laboral y la economía en general aún se muestran estables —aunque no precisamente sólidos—, una Reserva Federal descoordinada y una inflación en aumento complican la situación. Tras un repunte tan potente impulsado por las ganancias, las acciones podrían simplemente necesitar un respiro». Aunque las advertencias siguen, los mercados parecen inmunes a agoreros y mantienen las tendencias generales con el optimismo mayoritario de los inversores.
[–>[–>
[–>Persisten los riesgos de recesión
[–>[–>[–>
Mark Zandi, economista jefe de Moody’s Analytics, ha afirmado a la agencia AFP que «la economía es resiliente, pero también se encuentra en una posición algo precaria». Si la guerra con Irán se prolonga, disparando aún más los precios de la energía y trastocando las cadenas de suministro mundiales, «en algún momento la economía no va a ser capaz de digerir todos estos choques», afirma Zandi.»Creo que los riesgos de recesión son altos, no haría falta mucho para empujar a esta economía resiliente al borde del abismo y hacia una recesión», añade Zandi.
[–>[–>[–>
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí