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¿Cómo afecta el euríbor al precio de las hipotecas?

¿Cómo afecta el euríbor al precio de las hipotecas?
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  • Publishedenero 21, 2026



Hipotecas y Euribor es un binomio que aparece siempre que se analiza el mercado inmobiliario y, en particular, la financiación para comprar una vivienda. Esto se debe a que los bancos toman como referencia el Euribor para fijar los intereses de sus hipotecas porque es el índice que mejor mide la evolución del precio del dinero en Europa, y sus variaciones afectan a lo que pagan los titulares de este tipo de préstamos.

Pero no siempre se comprende bien la relación entre las hipotecas y el Euribor. Por eso, en este artículo vamos a explicar qué es y cómo funciona el Euribor, y cuál es su influencia en los distintos tipos de hipotecas que existen: fija, variable y mixta.

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¿Qué es el Euribor y cómo funciona?

El Euribor es un índice que refleja el interés medio al que los bancos europeos se prestan dinero entre sí. Por ello, las entidades financieras lo consideran una referencia fiable para seguir el precio del dinero, es decir, lo que cuesta conseguir dinero a crédito, y lo utilizan para fijar los intereses de sus hipotecas. El Euribor se calcula y publica todos los días hábiles y es administrado por el Instituto Europeo de Mercados Monetarios (EMMI), una institución sin fines de lucro.

Los bancos españoles utilizan el Euribor para fijar los tipos de interés de sus hipotecas porque este índice les permite saber cuánto les costará, más o menos, obtener financiación de otras entidades financieras y, así, establecer un precio ligeramente superior a los productos que ofrecen a sus clientes y así conseguir beneficios.

Aunque el Euribor depende directamente del precio al que las entidades financieras se prestan dinero entre sí, se ve muy afectado indirectamente por los tipos de interés del Banco Central Europeo (BCE). Estos tipos de interés son la comisión que el BCE cobra a los bancos privados por prestarles dinero. Al ser una institución pública y, además, el máximo responsable de la política monetaria de la Unión Europea, su capacidad financiera es enorme, lo que la convierte en uno de los mayores prestamistas de entidades financieras privadas.

De esta forma, los movimientos de los tipos de interés del BCE afectan al Euribor, y éste a su vez afecta a las hipotecas. Otros factores que influyen en el Euribor son el contexto económico y geopolítico, las estrategias y percepción de riesgo de la banca privada o la oferta y demanda de financiación en la zona euro.

Cómo afecta el Euribor a las hipotecas variables

En estos préstamos hipotecarios la relación entre las hipotecas y el Euribor es directa: los intereses pagados se calculan sumando Euribor + diferencial. El diferencial es un porcentaje fijo que establece el banco (por ejemplo, 0,80%, 1% o 1,20%) y el Euribor es la parte que cambia en el tiempo. Por eso se llaman hipotecas variables: porque una parte del precio del préstamo se mueve.

La consecuencia práctica es que la cuota no siempre es la misma. Normalmente, el contrato estipula una revisión cada seis meses o una vez al año. En esta revisión, la entidad toma el Euribor de referencia (normalmente el Euribor a 12 meses) y recalcula el tipo aplicable para el siguiente periodo. Si el Euribor ha subido respecto a la revisión anterior, aumenta el interés total y el pago mensual también. Si ha bajado, ocurre lo contrario.

Por ejemplo, en una hipoteca variable con un diferencial del 1%, si en la revisión el Euribor es del 2%, el interés pasa a ser del 3%. Si en la próxima revisión el Euribor sube al 3%, el interés total es del 4%. Ese salto de un punto, sobre el papel, parece moderado, pero en un préstamo a muchos años y un capital elevado suele traducirse en decenas de euros más al mes, con mayores diferencias cuanto mayor es el importe y mayor el plazo.

También conviene tener en cuenta un matiz: el Euribor cambia todos los días, pero la hipoteca no se recalcula diariamente. Lo que termina influyendo es el valor que se tome según la fecha o periodo de referencia pactado en el contrato. Por tanto, aunque el Euribor se mueve desde hace semanas, el impacto real se concentra en el momento de la revisión.

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Cómo afecta el Euribor a las hipotecas fijas

En las hipotecas fijas existe la influencia del Euribor, pero no tan directamente como en las hipotecas variables. La razón es sencilla: una vez firmada la hipoteca fija, el tipo de interés es fijo y la cuota nunca cambia aunque el Euribor suba o baje, porque el contrato protege ese precio durante toda la vida del préstamo.

Donde sí entra en juego el Euribor es a la hora de fijar el precio de nuevas hipotecas fijas. Aunque estos no hacen referencia explícita al diferencial Euribor +, los bancos compiten y hacen sus números con el mismo punto de partida: cuánto les cuesta financiarse y qué rentabilidad pueden obtener. Si el Euribor sube de forma constante se suele interpretar como una señal de que el coste del dinero en Europa se está encareciendo y, en consecuencia, las entidades suelen trasladar ese mayor coste a sus ofertas, subiendo paulatinamente los tipos fijos que anuncian.

Además, existe un efecto de expectativa. Cuando el mercado prevé tipos más altos durante un período de tiempo más largo, los bancos tienden a ofrecer hipotecas fijas menos agresivas, porque fijar un tipo muy bajo hoy durante 20 o 30 años puede convertirse en un mal negocio si el coste de la financiación sigue aumentando. Por el contrario, cuando el Euribor cae y el entorno monetario es más benigno, es más común ver campañas con tipos fijos más atractivos, porque al banco le resulta más fácil fijar un precio bajo sin asumir tanto riesgo.

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Cómo afecta el Euribor a las hipotecas mixtas

Las hipotecas mixtas combinan, en un mismo préstamo, una primera etapa a tipo fijo y una segunda etapa a tipo variable. Por ello, el Euribor les afecta doblemente: primero de forma indirecta, en el precio del tramo fijo, y luego de forma directa, cuando comienza el tramo variable.

Durante los primeros años, el cliente paga una cuota estable porque los intereses están pactados de antemano. En esta fase, el Euribor no modifica la cuota mensual, tal y como ocurre con una hipoteca fija. Sin embargo, sí influye en el tipo que el banco ofrece para ese tramo inicial: si el Euribor está alto o subiendo, la entidad suele fijar tipos iniciales más altos, porque su coste de financiación y sus expectativas de tipos futuros son más exigentes.

Cuando finaliza el periodo fijo y comienza el tramo variable, el Euribor se convierte en protagonista. A partir de ese momento se calcula el interés, como en las variables, mediante la fórmula Euribor + diferencial, y se revisa la cuota con la periodicidad que establece el contrato (normalmente semestral o anual). Si el Euribor es más alto que en el momento de la firma, o si ha subido durante los años del tramo fijo, el salto de cuota al entrar en variable puede ser significativo. Si, por el contrario, el Euribor ha caído, el paso al tramo variable puede resultar más llevadero e incluso más económico.

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En definitiva, saber qué es el Euribor y cómo influye en las hipotecas nos permite entender mejor por qué cambian sus precios y qué factores determinan lo que se acaba pagando por una vivienda.



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