Condenado por maltratar a su mujer, encerrarla en la cocina y pegar correazos a sus hijos de 10 y 14 años en Mallorca
Una magistrada de Palma condenó ayer a un hombre por maltratar a su esposa durante una década, amenazarla, menospreciarla y encerrarla en la cocina y por pegar correazos en la espalda y los muslos a sus dos hijos de 10 y 14 años en el domicilio familiar en un municipio del Llevant de la isla antes de mayo de 2025.
[–>[–>[–>La jueza le impuso 21 meses de cárcel, 168 días de trabajos en beneficio de la comunidad, la privación del derecho para la tenencia y porte de armas durante tres años y la prohibición de aproximarse y comunicarse con su mujer y sus hijos por un periodo de cinco años y medio. Además, se dispuso que el primer medio año el maltratador lleve una pulsera de control telemático.
[–> [–>[–>En concepto de responsabilidad civil, el inculpado deberá indemnizar a sus tres familiares con 400 euros para cada uno.
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El hombre, de 51 años y origen ucraniano, no solo agredía a su pareja, a su hija de 10 años y a su hijo, de 14, sino que también ponía castigos humillantes a los menores haciéndoles estar varias horas de rodillas en el suelo, mientas les insultaba diciéndoles “curva”, “putilla” o “enfermos mentales”. El Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales (IMAS) del Consell de Mallorca declaró su situación de desamparo y asumió la tutela. Desde hace más de un año, los niños no viven con sus padres, ya que fueron trasladados a un centro de acogida.
[–>[–>[–>El cabeza de familia acusado ayer al mediodía reconoció los hechos y aceptó la condena en la sede judicial de Vía Alemania, en Palma. Inicialmente, la fiscalía reclamaba para él seis años de prisión, pero ayer rebajó su petición al apreciar la circunstancia atenuante de reparación del daño, debido a que el agresor antes del juicio consignó 500 euros por razón de los perjuicios ocasionados. Las acusaciones, entre ellas la que ejercía el IMAS, se adhirieron al ministerio público y alcanzaron un acuerdo con la defensa, lo que evitó la celebración de la vista oral.
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El agresor admitió los cargos y se declaró autor responsable de dos delitos de maltrato en el ámbito de la violencia doméstica, otro de amenazas en el ámbito de la violencia de género y un cuarto delito de maltrato habitual en el ámbito de la violencia de género. Tras confesar los hechos, la magistrada le condenó in voce y posteriormente declaró la firmeza de la sentencia.
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[–>El inculpado no cumplirá la pena de 21 meses de prisión porque se le suspendió por un periodo de dos años con la condición de que no vuelva a delinquir, se someta a un programa de igualdad de trato y no discriminación, pague las indemnizaciones y cumpla con las prohibiciones de aproximarse y comunicarse con sus tres familiares.
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Casi 20 años de matrimonio
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El agresor machista mantenía una relación matrimonial con su mujer desde hace 18 años, fruto de la cual nacieron dos hijos, un niño que ahora tiene unos 14 años y una niña, de diez. La familia se estableció en una vivienda en un municipio del Llevant, cercano a Manacor.
[–>[–>[–>Desde al menos el año 2015 hasta mayo de 2025, el hombre actuó con total desprecio hacia la salud e integridad psíquica y física de su esposa, a la que menospreciaba y humillaba constantemente. Así, de forma habitual y por cualquier cosa, le profería expresiones como “puta”, “perra”, “inútil”. Durante las discusiones que mantenían, la golpeaba con bofetones, la cogía fuerte del cuello y del pelo, la tiraba al suelo y la encerraba en la cocina. La víctima nunca acudió al centro médico. Además, la amenazaba con que si denunciaba iba a matar a su familia.
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Respecto de sus hijos, casi a diario y desde que ellos tenían tres años, les golpeaba con un cinturón en la espalda y los muslos y con una cuchara en la cabeza. Al niño le daba golpes en el estómago y a la niña, en la cara y le tiraba del pelo. También les castigaba de rodillas en el suelo varias horas y les insultaba. En mayo de 2025, ambos presentaban lesiones, la mayoría hematomas.
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