Creer o no creer
La credibilidad tiene mucho que ver con los prejuicios. Lo pensaba cuando examinaba la prueba que pretende demostrar que el misil que cayó en una escuela iraní lo lanzó el ejército americano. Mientras el presidente Trump lo negaba la evidencia lo confirmaba. Pero ¿cómo se yo que esa imagen poderosa no es una manipulación de la inteligencia artificial? Seguramente, las personas que están inclinadas a creer a Trump piensan así y las que lo consideran un mentiroso, creen que es veraz. Porque es raro que haya pruebas que confirmen o desmientan con total seguridad. Por eso el New York Times antes de publicar que el misil lo había lanzado el ejército americano, trató de encontrar más pruebas que lo corroboraran.
[–>[–>[–>En la elaboración del diagnóstico en medicina es lo que se hace. El paciente manifiesta una serie de signos y síntomas que apuntan hacia una enfermedad. Ahora toca confirmarlo (o descartarlo) con pruebas, así se llaman a los análisis de sangre, de imagen etc. Las pruebas en general son imperfectas. Llamamos el patrón oro a las que con máxima exactitud clasifican correctamente: este tiene la enfermedad, este no la tiene. Para el cáncer, y muchas otras enfermedades, es la anatomía patológica. De ahí la importancia de las biopsias.
[–> [–>[–>Otras pruebas son mucho menos contundentes. Por ejemplo, una radiografía digital de la mama ¿qué capacidad tiene de mostrar un cáncer? La respuesta no es fácil porque influyen algunas circunstancias, además de la calidad de la mamografía; por ejemplo, una mama densa puede ocultar un tumor. Por eso no es aconsejable emplearla en mujeres jóvenes. La pericia del radiólogo no la podemos incluir entre esas circunstancias pues la realidad está ahí, revisada mostrará su verdad. Por eso, en cribado de cáncer de mama se recomienda doble lectura. Aceptemos que la mamografía es capaz de mostrar el 90% de los cánceres que ya están presentes. Hay un 10% de falsos negativos. Ahora bien: cómo me fío yo de que esa imagen que sugiere cáncer lo es realmente. Viene a ser lo mismo que: me fío de la imagen del misil que impactó en la escuela o es falsa, un falso positivo. Pues aproximadamente el 5% de las sospechas de cáncer de mama son equivocadas. Cuando el lector es inexperto esas cifras empeoran.
[–>[–>[–>
Para interpretar el resultado, dado que todas las pruebas tienen falsos positivos y falsos negativos, debo introducir el concepto de probabilidad a priori, es decir, el grado de sospecha diagnóstica antes de pedir la prueba de confirmación. Ella, la prueba, en principio, es objetiva: clasifica con un grado de error conocido. Pero ¿cuánto me creo el resultado para mi caso, sea mi paciente o la imagen del misil sobre la escuela: pues cuanto mayor sea mi sospecha de que el paciente tiene la enfermedad, mayor será la capacidad confirmatoria de una prueba positiva. Dicho de otra manera, cuanto más esté dispuesto a creer que el ejército americano comete errores, con más fuerza me confirmará la imagen la sospecha de que dejaron caer un misil en la escuela. Y al contrario, cuanto más credibilidad tenga Trump y menos el régimen Iraní y el New York Times, más difícil es que me acepte lo que muestra la imagen. Porque la probabilidad a priori de un error de los americanos, piensa, es muy baja: Trump dice que fue el ejercito iraní quien arrojó el misil porque sí que son muy imprecisos.
[–>[–>[–>Supongamos ahora que arrojo la prueba en un sujeto que no tiene signos o síntomas de la enfermedad que pretendo detectar, es decir, una baja probabilidad a priori: ¿Cómo interpreto un resultado positivo? Pongamos el caso de un cáncer cuya frecuencia en ese momento, para su edad y sexo, sea 3 por cada mil personas. Sea la mamografía la prueba. Como en 5 de cada 100 imágenes parece mostrar que hay un cáncer que no hay, en 3000 habrá 150 falsos positivos (0,05*3000) y 3 casos reales ( realmente 2,7).m En total 153 mamografías son sospechosas de cáncer. Cualquiera de esas mujeres tiene una baja probabilidad de sufrir un cáncer a pesar de la positividad de la imagen: 3 de cada 153. Pero mientras se descarta la sospecha, que será en casi todas, se sufre mucha inquietud. Se pedirán más pruebas, generalmente más complejas (pueden llegar a ser cruentas) hasta llegar a un grado de certidumbre que deje tranquilo tanto al paciente como al médico. Sin embargo, el resultado negativo será prácticamente confirmatorio de que no padece esa enfermedad. Este un problema inevitable del cribado, de la detección de una enfermedad en población con baja probabilidad a priori. Y al contrario, cuando la sospecha es alta, el resultado negativo me inquietará, mientras el positivo será muy creíble. Esa es la virtud de una buena historia clínica que clasifique al paciente con alta probabilidad de sufrir la enfermedad.
[–>[–>[–>
Cuánto creerá cada uno la prueba de la imagen que muestra un misil americano sobre la escuela, dependerá de todos estos parámetros comentados. En buena medida, de los prejuicios.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí