cuando el ‘perreo’ derrocó un gobierno machista y corrupto
Siete años después de su última visita a España, Bad Bunny cerrará este lunes su residencia en Madrid reconvertido en un fenómeno global tras congregar a más de 600.000 personas entre Madrid y Barcelona, un escenario radicalmente distinto al de su anterior paso por Europa, cuando se vio obligado a suspender sus conciertos para volcarse en la convulsa actualidad política de Puerto Rico. «Mi gente me necesita y yo los necesito a ellos», fueron las palabras con las que el artista Benito Antonio Martínez Ocasio canceló en julio de 2019 su gira europea para convertirse en una de las principales figuras de unas manifestaciones masivas que se alargaron durante 10 días y que acabaron con la dimisión del gobernador Ricardo Rosselló, acorralado por un escándalo de corrupción y la filtración de mensajes machistas, homófobos y clasistas.
[–>[–>[–>Aquel episodio marcó un punto de inflexión en la trayectoria del artista y le impulsó a convertirse en el icono de Puerto Rico. Bad Bunny dejó de ser solo una estrella de reguetón y se ha consagrado como el referente de una generación dispuesta a desafiar el poder. Las multitudinarias protestas del llamado »Verano boricua’ fueron incentivadas por el papel de los músicos. «La figura de Bad Bunny, Ricky Martin o Calle 13 le dio al puertorriqueño lo que necesitaba para salir a la calle. No les importó meterse en temas políticos en ese momento histórico. Hicieron acto de presencia y el pueblo los respaldó«, explica a EL PERIÓDICO Edwin Marrero Santiago, líder comunitario y fundador de Almirante Da La Mano, del mismo barrio que creció Benito.
[–> [–>[–>Residente, iLe y Bad Bunny se unieron a contrarreloj para escribir ‘Afilando los cuchillos’, una canción que pretende reflejar el enfado de Puerto Rico y que lideró las protestas tras sumar 2,5 millones de reproducciones en solo un día. «Que Ricardo Rosselló es un incompetente | Homofóbico, embustero, delincuente | A ti nadie te quiere, ni tu propia gente», denunciaba este ‘single’. Benito se sumó a las manifestaciones el 22 de julio, el día más masivo, y tuvo un papel crucial por sus apariciones en redes sociales: «El pueblo es la única víctima aquí. O estás con el gobierno abusador o estás con el pueblo. No hay entremedios. Rosselló colmó la copa y le toca la furia de todo un país», escribió.
[–>[–>[–>
«El país nos pertence a nosotros»
[–>[–>[–>
El reguetón y el ‘perreo’, que durante décadas fueron despreciados por las élites políticas y culturales como expresiones vulgares asociadas a los barrios populares, se convirtieron en el símbolo de la protesta. Miles de jóvenes tomaron las calles llamados por los artistas en «‘perreos’ combativos», concentraciones donde bailar era también una forma de reflejar la resistencia del pueblo puertorriqueño. Las canciones que durante años habían sido acusadas de fomentar la promiscuidad y que querían despreciar a las mujeres y a las ‘queers’ de clase obrera, adquirieron un nuevo significado político.
[–>[–>[–>«Cuando estaban esos primeros artistas de la vieja escuela se llegó a legislar incluso en contra en Puerto Rico. Por eso, simplemente ‘perrear’ o poner reggaetón era su forma de denunciar que no querían ese gobernador», asegura Marrero. Para muchos, era la manera de reivindicar que en Puerto Rico tenían cabida todo tipo de personas y no solo aquellas que pretendía el Gobierno de Rosselló, que acabó con 80 miembros de la Administración encarcelados por corrupción. «Nos han hecho creer que los que salen a la calle son locos y criminales. Vamos a demostrarles que la generación de hoy exige respeto. El país no les pertenece a ellos, nos pertenece a nosotros«, escribió Bad Bunny en sus redes sociales.
[–>[–>[–>
Los puertorriqueños querían demostrar que la verdadera vulgaridad estaba en las declaraciones de Rosselló, que se mofó de las mujeres, del colectivo LGTBI y de las miles de muertes del huracán María, y no en sus bailes. «La reutilización de canciones y el ‘perreo’ que en su día provocaron tanta angustia debido a su percebida vulgaridad adquirieron un nuevo significado de desafío, destacando que la verdadera vulgaridad no está en el reguetón ni en las comunidades trabajadoras negras y ‘queer’ que lo utilizaron para protestar», recoge el libro ‘P FKN R: Bad Bunny y la música como un acto de resistencia’. «Al reguetón nunca le ha interesado la respetabilidad. Desbarata las asociaciones entre puertorriqueñidad y respetabilidad, a la vez que arroja luz sobre las actuales realidades coloniales a las que se enfrenta el archipiélago», detallan.
[–>[–>
[–>‘DtMF’: su álbum más reivindicativo
[–>[–>[–>
De alguna forma, la convulsa historia de Puerto Rico ha definido a Bad Bunny como artista. El huracán, los recortes en educación que afectaron directamente a su familia –su madre era maestra– o la crisis de la deuda, aparecen de manera más o menos directa en sus letras. ‘La Velita’ refleja el sentimiento de desamparo en el que quedaron los puertorriqueños y ‘La MuDANZA’ contiene imágenes y referencias de la independencia del país. En ‘DtMF’ llega la mayor madurez del artista y es su álbum con más referencias políticas, desde el sapo endémico de Puerto Rico que habla de gentrificación a las críticas al colonialismo.
[–>[–>[–>
«Temas como ‘Una noche en Miami’ o ‘Estamos Bien’ explican la transición de ser un chamaquito de barrio a ser la estrella número uno. Sin el barrio, su familia, sus amistades, lo que se le enseñó en la iglesia, la fama se lo hubiera chupado como a muchos otros artistas que han terminado lamentablemente en vicio». Bad Bunny se ha encargado de compartir su propia identidad con el resto del mundo. «Benito no hizo otra cosa que contar cómo son los puertorriqueños, que le abren la puerta lo mismo al multimillonario que al pobre. Todo el mundo entra a mi casa y si tengo un pedazo de pollo lo vamos a partir para que dé para todo el que esté ahí aquí y que sea mi invitado», explica Marrrero.
[–>[–>[–>«Él se ha encargado de elevar la puertorriqueñidad, de lo que es el ‘jíbaro’. Antes significaba ser un bruto, un analfabeto que lo que hace es bregar con el campo, con la agricultura, con la tierra. Antes se usaba despectivamente y ahora todo el mundo quiere ser ‘jíbaro'», reconoce Edwin. «Benito es una bendición para este barrio. Es un orgullo que se le pueda decir a los jóvenes de aquí, que no solamente alcanzar el éxito significa tener la fama, sino que todos los ámbitos de la vida de Benito, con humildad, con disciplina, y sobre todo con mucho respeto a sus mayores, eso es lo que le proyectamos también a las futuras generaciones», detalla.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí