Daneses y groenlandeses salen a la calle contra los planes de anexión de Trump
Dinamarca vive este sábado una jornada de movilización sin precedentes, con manifestaciones en grandes y pequeñas ciudades del país, en contra de los planes de Donald Trump de anexionarse Groenlandia. La convocatoria se hizo extensiva asimismo a la isla ártica, de acuerdo a la consigna compartida por daneses y groenlandeses de que ese territorio autónomo del Reino de Dinamarca no está en venta y de que pretender hacerse con su control por la fuerza militar sería una agresión contra un aliado de la OTAN.
[–>[–>[–>«Groenlandia no está sola. Este ese el mensaje de todos los daneses en esta jornada», afirmó el alcalde de Aarhus, Anders Winnerskjold, desde esta ciudad vecina a Copenhague, en una concentración presidida por ambas banderas, la danesa y la groenlandesa. Desde la capital, su alcaldesa Sisse Marie Welling, reiteró lo que viene siendo el eslogan más común -«Groenlandia no está en venta»-, ante miles de ciudadanos, incluidos miembros de la comunidad groenlandesa, algunos de ellos con los trajes típicos de la isla.
[–> [–>[–>La televisión pública danesa DR transmitía en paralelo escenas y declaraciones similares desde Copenhague, Aarhus y Odense, las tres principales ciudades de Dinamarca donde estaban convocadas marchas de rechazo a los planes de Trump. Entre los manifestantes dominaban tanto los símbolos nacionales como las pancartas de repudio a las pretensiones de la Casa Blanca sobre la isla.
[–>[–>[–>
Crispación
[–>[–>[–>
Los ánimos están crispados, especialmente ante los pronunciamientos del presidente o del subjefe del gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller, quien ha menospreciado las capacidades de Dinamarca, con sus seis millones de habitantes, o de su ejército, para defender la isla ártica de un presunto acoso por parte de China o Rusia.
[–>[–>[–>Las marchas en Dinamarca arrancaron sobre el mediodía, hora danesa. En Nuuk, la capital groenlandesa, también se habían convocado movilizaciones para primera hora de la tarde, en el horario de la isla ártica.
[–>[–>[–>
Entre el jueves y este fin de semana están llegando a su territorio los grupos de oficiales de Alemania, Suecia, Finlandia, Países Bajos, Noruega y Francia, entre otros aliados europeos, que han respondido a la llamada de Dinamarca de aumentar su presencia militar en la isla. Son operaciones en formato reducido, cuyo objetivo es realizar labores de reconocimiento para unas futuras maniobras previsiblemente por parte de estos miembros de la OTAN, aunque no bajo un mandato de la Alianza Atlántica.
[–>[–>
[–>El ánimo de daneses y groenlandeses es exhibir una cohesión que, hasta ahora, no era tan usual. La pequeña comunidad inuit, el pueblo originario de Groenlandia, vive mayoritariamente en condiciones de marginalidad en Copenhague. Son muchos los agravios históricos, propios de la era colonial, que ha sufrido la población groenlandesa -actualmente, unos 57.000 habitantes- y también las humillaciones que persisten en el presente para su estigmatizada comunidad.
[–>[–>[–>
A escala política, su peso ha sido hasta ahora escaso en Dinamarca, ya que su representación en el Parlamento danés es de apenas dos escaños, del total de 179 puestos de diputados. Desde 2009, el estatuto de autonomía reconoce a Groenlandia el derecho a la autodeterminación. Pero no tiene competencias ni en Exteriores ni en Defensa, sino que estas corresponden al gobierno de Copenhague.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí