Desbandada en la cúpula de la Agencia Tributaria tras meses de exposición al ruido político
Todo se desarrolló en cuestión de horas. Los rumores que a lo largo de la tarde del martes habían sido cada vez más insistentes sobre la salida de varias piezas clave del organigrama de la Agencia Tributaria, hasta el punto de que … Esperaba alguna noticia en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el miércoles, pero acabó sucediendo a media mañana de ese mismo miércoles. ABC anunció que la actual directora de la Agencia Tributaria, Soledad Fernández Doctor, y los directores de las áreas clave de Recaudación e Inspección Tributaria Habían solicitado dejar sus puestos. por motivos que fuentes internas extraoficiales de la organización sitúan en el ámbito personal, en unos casos, y profesional, en otros.
Minutos después, el Ministerio de Hacienda emitió un comunicado confirmando la información: la actual directora general de la Agencia Tributaria había solicitado su salida «hace meses» y había llegado a un acuerdo con la dirección del Ministerio de Hacienda para retrasar su salida hasta que se cerrara la campaña de Renta de este año. En ese momento, su salida se produciría «pronto», según la información difundida por fuentes ministeriales.
La situación, sin embargo, se remonta a varios meses atrás. Según ha podido saber ABC, varios miembros del equipo directivo de la Agencia Tributaria llevaban tiempo manifestando su malestar y en cierta medida su agotamiento con la sucesión de ‘guerras’ provenientes del ámbito de la política que acabó derivando e impactando en el día a día de la Agencia Tributaria.
La lista es larga. Desde la polémica generada por la supuesta filtración de información fiscal relevante del socio de Isabel Díaz Ayuso, Alberto González Amador, que acabó apuntando a la Fiscalía General del Estado pero que obligó durante un tiempo a la Agencia Tributaria a dar explicaciones sobre la ‘cadena de custodia’ que se aplicaba a la información fiscal protegida de los contribuyentes; a las supuestas ventajas fiscales, en forma de aplazamientos, obtenidas por empresas vinculadas a la trama de Víctor de Aldama a petición de altos funcionarios del Ministerio de Hacienda; hasta la fuerte contestación interna desatada por el acuerdo alcanzado por el Ministerio de Hacienda con ERC para la investidura de Salvador Illa como presidente de la Generalitat, que comprometía, entre otras cosas, el traspaso a la Agencia Tributaria de Cataluña de la gestión, recaudación e inspección de los impuestos generados en ese territorio y que iba acompañado de todo tipo de mensajes desde la Generalitat sobre la posible absorción del personal de la Agencia en Cataluña por las instituciones catalanas, lo que ha provocado una fuerte presión interna sobre el equipo directivo de Soledad Fernández Doctor, que desde hace meses Hizo todo lo posible por no hablar del asunto.
La guinda del pastel ha llegado con el caso del Joyas encontradas al expresidente del GobiernoJosé Luis Rodríguez Zapatero. La invitación realizada por el juez Calama a la Agencia Tributaria para comparecer como perjudicado en el caso ha dado la imagen de que la institución se ha demorado en este caso y ha reabierto el debate sobre el bajo perfil que están teniendo los órganos que luchan contra el fraude fiscal en los últimos casos de corrupción descubiertos en el país. Incluso la asociación de Inspectores de Hacienda del Estado, grupo al que pertenecen la gran mayoría de los miembros de la alta dirección de la Agencia Tributaria, ha reclamado un papel más proactivo por parte de los servicios antifraude en este tipo de casos.
El último hito en este clima cargado en torno a la Agencia Tributaria ha sido la petición por parte del PP de la directora general, Soledad Fernández Doctor, de comparecer ante la comisión del Senado que investiga los rescates realizados por la SEPI para explicar los motivos por los que la Agencia ha retrasado tanto su comparecencia como parte perjudicada por la posible trascendencia fiscal de la no declaración por parte del presidente Zapatero de un ajuar de joyas valorado en 1,3 millones de euros.
Todos temas controvertidos, que han puesto a la Agencia Tributaria en el punto de mira y que Llegan lluvias de guerras políticas de todo tipo que nada tienen que ver con el funcionamiento diario de la institución. ABC ha consultado a media docena de fuentes, tanto internas como con relación habitual con altos cargos de la Agencia Tributaria, y todas ellas confirman el malestar de la dirección de la institución con estos episodios y el sentimiento general de hartazgo.
Hacienda se hará cargo en las próximas semanas
«El director de la Agencia Tributaria, después de hacer un gran trabajo durante cuatro años al frente de la AEAT, pidió hace meses un relevo y se acordó aplazar cualquier cambio hasta el final de la actual campaña de Renta que finalizó ayer», explicaron ayer fuentes del Ministerio de Hacienda cuando ABC ya había desvelado el terremoto interno en la institución. «La sustitución, que se producirá próximamente, llega en un momento en el que se dan por cumplidos o finalizados elementos clave del plan estratégico para el período 2024-2027», subraya en notas difundidas tras la información publicada por ABC.
Las fuentes internas consultadas por ABC desvinculan este movimiento de las circunstancias concretas del caso Zapatero y de la posible investigación fiscal que podría derivarse de las joyas encontradas por la UDEF en el registro del despacho de la calle Ferraz del expresidente del Gobierno y cuyo valor estimado podría dar lugar a la imputación de un delito fiscal. Al clima general se suman motivos profesionales como la posibilidad de postular a puestos relevantes en organismos internacionales.
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