El atasco en los juzgados de violencia de la mujer lleva a fijar ya vistas para 2027 en Oviedo
Los Juzgados de Violencia sobre la Mujer, creados por la Ley Orgánica 1/2004, nacieron con un propósito noble: ofrecer un lugar especializado para atender a las víctimas de violencia de género, con jueces, fiscales y personal formado en la sensibilidad que estos casos requieren. Sin embargo, la realidad no se acaba de ajustar del todo a esa visión. Estos juzgados operan en un estado de emergencia permanente, con oficinas judiciales bajo mínimos, expedientes que se acumulan y una infraestructura a veces necesitada de más medios. En realidad es un mal endémico de la mayoría de juzgados del país, con plantillas diezmadas, tecnología obsoleta, o sistemas de gestión incompatibles entre diferentes comunidades autónomas, pero en el caso de Asturias la situación se puso sobre la mesa en la última reunión de la Comisión Provincial de Coordinación contra la Violencia sobre la Mujer. En ese órgano se han planteado recientemente diversos problemas en el funcionamiento de los órganos judiciales especializados, especialmente tras la comarcalización y la reorganización de los juzgados.
[–>[–>[–>Si bien el Ministerio de Justicia anunciaba esta semana que ampliará la plantilla de jueces y magistrados en el Principado con la concesión de siete nuevas plazas, atendiendo así a la reclamación efectuada por el presidente y la Sala de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) teniendo en cuenta la alta litigiosidad y «la fuerte carga de trabajo de varios partidos judiciales«, la situación de los Juzgados de Violencia sobre la Mujer presenta algunos puntos débiles aún, sobre los que no obstante se han abordado propuestas de solución y para los que también ha demandado soluciones el presidente del TSJA, Jesús María Chamorro, consiguiendo los ya citados refuerzos. Con todo, y pese a las carencias de recursos humanos y equipamientos, la justicia asturiana, en general, ha logrado mejorar sus cifras de resolución de asuntos.
[–> [–>[–>El principal motivo de preocupación en este sentido es la situación de la plaza nº 4 de la sección penal especializada, donde los retrasos se consideran ya estructurales. Durante la reunión de la Comisión Provincial de Coordinación contra la Violencia sobre la Mujer se puso de manifiesto que mientras un magistrado está señalando juicios para noviembre de 2026, otro ya fija vistas para 2027. Además, se denunció la existencia de numerosos procedimientos aun sin fecha de juicio e incluso la celebración reciente de diligencias previas iniciadas en 2021 y 2022 cuando las penas ya habían sido cumplidas. Tanto la presidencia de la Audiencia Provincial como la del Tribunal de Instancia de Oviedo coincidieron en que el problema no puede resolverse únicamente con refuerzos temporales y reclamaron medidas estructurales, como crear una nueva plaza, redistribuir competencias o derivar asuntos a Langreo.
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La comisión también analizó las disfunciones derivadas de la comarcalización. Aunque el sistema de asistencia letrada funciona gracias a acuerdos entre los colegios de abogados, se advirtió de posibles dificultades cuando coinciden varios servicios de guardia, especialmente en los partidos judiciales de Llanes y Cangas de Onís, por su volumen de asuntos. En este sentido, la Viceconsejería de Justicia se comprometió en esa reunión a reforzar las guardias si fuera necesario.
[–>[–>[–>Otro de los problemas expuestos afecta a la coordinación de las actuaciones procesales. La magistrada del juzgado especializado de Gijón denunció que, desde hace dos años, la llegada del detenido, la entrega del atestado y la tramitación de la orden de protección ya no se realizan de forma conjunta, lo que provoca prolongaciones innecesarias de las detenciones y retrasos en la tramitación. Policía Nacional y Guardia Civil reconocieron la incidencia y se comprometieron a revisar los protocolos para corregir estas disfunciones.
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En contraste, la Comisión valoró positivamente el funcionamiento de las Oficinas de Atención a las Víctimas, que, según la Viceconsejería de Justicia y el resto de asistentes, están prestando un servicio adecuado. También se destacó la posibilidad de utilizar videoconferencias desde sedes judiciales, cuarteles de la Guardia Civil y oficinas municipales para evitar desplazamientos de las víctimas.
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[–>Una juridiscción con una elevada carga de asuntos
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El órgano acordó asimismo seguir estudiando mejoras organizativas y reforzar la coordinación entre administraciones e instituciones para reducir retrasos y mejorar la respuesta judicial frente a la violencia de género.
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Fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) aclararon que en la actualidad el Juzgado de lo Penal número 4 de Oviedo cuenta con una jueza de adscripción territorial haciendo labores de titular más un juez de refuerzo, así que, agregan, «esa ayuda está en marcha ya desde hace tiempo». En cualquier caso, en el ámbito de la judicatura asturiana se reconoce sin ambages que la carga de asuntos que se afronta en los juzgados, también en los de violencia de género, es «muy importante».
[–>[–>[–>En estas circunstancias, el mal endémico de la Justicia, por falta de medios personales en ocasiones, ha desatado toda su gravedad a la hora de defenderlas a ellas, a la hora de impedir con rapidez que ellos pueden seguir actuando. El colapso judicial ha golpeado con mucha fuerza a la jurisdicción de lo civil, una jurisdicción en crisis por la gran cantidad de asuntos que asume.
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