El autoconsumo sufre un agujero de 600 millones por la luz que se pierde en hogares y empresas
El autoconsumo sigue ralentizando su despliegue en España. Tras un ‘boom’ histórico con récords disparados, la conquista de los tejados de viviendas y empresas con paneles solares acumula tres años consecutivos de nuevas instalaciones a la baja. Durante el año pasado se pusieron en funcionamiento plantas de autoconsumo solar con una potencia de 1.214 megavatios (MW), un 15% menos que en el ejercicio anterior (1.431 MW) y menos de la mitad que el récord de 2022 (2.649 MW),según los datos del último informe anual de la Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA).
[–>[–>[–>Tres años consecutivos en que el ritmo de nuevas instalaciones va desinflándose en un sector que ya acumula una potencia instalada de 9.590 MW (con 6.941 MW en paneles en inmuebles de empresas, el 72% del total, y otros 2.649 MW en viviendas, el 28% restante), desplegado todo en apenas una década. Son ya más de 631.000 instalaciones de autoconsumo en funcionamiento en el país, con paneles solares produciendo electricidad en los tejados de casi 551.000 viviendas y más de 80.300 empresas y comercios. Pero la velocidad de expansión se está quedando muy corta.
[–> [–>[–>Desde la asociación de empresas de renovables APPA se alerta, no obstante, de que con el ritmo decreciente en la expansión cada vez es más improbable cumplir los objetivos verdes marcados por el Gobierno en el Plan Nacional de Energía y Clima (PNIEC), que recoge la aspiración de duplicar el parque actual y alcanzar los 19.000 MW en 2030. No es el único problema estructural que el sector detecta en el autoconsumo español.
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Las barreras y el roto millonario
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“En 2025 el autoconsumo vuelve a chocar con un límite que ya no es coyuntural, sino estructural: la capacidad de integración en parte de las redes de distribución y la ausencia de herramientas suficientemente ágiles, tanto técnicas como regulatorias para aprovechar toda la electricidad generada detrás del contador”, denuncia APPA. “En un sistema cada vez más renovable, donde además se multiplican las horas de alta producción solar, estas restricciones se traducen directamente en energía limpia que no llega a utilizarse, pese a estar ya instalada y disponible”.
[–>[–>[–>Y es que la patronal de las empresas de energías verdes alerta de que las restricciones legales y la saturación de las redes eléctricas están haciendo que el autoconsumo desaproveche una cantidad cada vez mayor de energía producida por las plantas y que, con ello, sigan engordando unas pérdidas millonarias en energía despilfarrada y de la que no llegan a beneficiarse los hogares y las compañías que instalan placas solares en sus tejados.
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La producción de electricidad de estos cientos de miles de instalaciones ya operativas sirve para cubrir todo o parte del consumo energético de la propia vivienda o de la empresas, y la energía sobrante se puede inyectar a la red eléctrica y obtener unos ingresos extra a cambio o descuentos en la factura. Pero el problema es que las barreras regulatorias y la falta de capacidad de la propia red están impidiendo que grandes cantidades de energía puedan verterse al sistema eléctrico y han generado un agujero que roza los 600 millones de euros en menos de una década por toda esa electricidad despilfarrada y que se está tirando a la basura.
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[–>Sólo el año pasado se desaprovechó electricidad por un importe de 82,4 millones (y eso con cálculos realizados a un precio medio de la electricidad producida por las plantas solares, muy inferior al precio medio del mercado eléctrico mayorista), y en los ocho años en que se ha ido abriendo este roto millonario el sector en su conjunto acumula 599,3 millones de pérdidas.
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El ‘peaje invisible’
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Según los datos APPA Renovables, las instalaciones de autoconsumo activas produjeron (aprovecharon) el año pasado un total de 10.550 gigavatios hora (GWh) de electricidad, con la que cubrieron en la práctica un 4,1% de toda la demanda eléctrica del país, tanto por energía consumida de manera instantánea o por la vertida a la red. Sin embargo, todas las instalaciones solares de autoconsumo desaprovecharon más de una sexta parte de su potencial de generación por los obstáculos para poder inyectar electricidad a la red. La asociación empresarial calcula que hasta 2.183 GWh de producción se perdieron en 2025 por no poderse incorporarlos al sistema eléctrico.
[–>[–>[–>“Este ‘peaje invisible’ penaliza al consumidor que ya ha invertido, reduce la rentabilidad de nuevas instalaciones y frena especialmente los proyectos industriales, donde los excedentes pueden ser más significativos y la limitación de red más frecuente”, explica APPA. “Cada kilovatio hora (kWh) renovable no aprovechado de instalaciones ya existentes es un kWh que debe ser sustituido por el mix disponible en ese momento, en el que todavía persiste una proporción relevante de generación no renovable, con las consiguientes emisiones asociadas”, advierte la asociación.
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El sector de las renovables denuncia que la regulación actual no facilita la inyección de los excedentes por falta de capacidad en las redes o dificultades para conseguir el acceso. “Por eso, la solución no pasa únicamente por instalar más potencia, sino por integrar mejor la ya instalada: refuerzo y digitalización de redes, habilitación efectiva del autoconsumo colectivo, despliegue de almacenamiento y gestión de demanda, y un marco regulatorio que facilite que el excedente renovable distribuido se convierta, siempre que sea posible, en energía útil para el conjunto del sistema”, reclaman desde la patronal.
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