El dardo a Vingegaard de un Remco agresivo que cayó cuando rozaba la victoria: “Asombrosa cooperación”
La etapa estaba destinada a morir en un sprint sin incidentes, pero Remco Evenepoel Decidió hacer algo más con ello. Durante más de media hora, sacudió la carrera con una demostración de fuerza que rompió el pelotón y puso contra las cuerdas a todos sus rivales. Lo hizo a su manera, sin esperar a nadie, encendiendo el Volta con un ataque lejano tras el descenso del Coll Roig. Parecía el día perfecto para lograr una de esas victorias que definen a un campeón. Hasta que a sólo 500 metros de la meta todo se vino abajo.
El belga se fue al suelo en una rotonda cuando la victoria ya estaba a su alcance. Un golpe duro e inesperado que pone fin a un viaje que no había sido más que puro espectáculo. Hasta ese momento, Evenepoel había tensado la carrera con su equipo, provocando a la afición y seleccionando el grupo, dejando incluso nombres importantes como Juan Almeida. Insatisfecho, decide terminar el partido en solitario, lanzándose a 27 kilómetros de la meta en una ofensiva que sólo puede continuar. Jonás Vingegaard.
Ha surgido una tensión entre ambos, más táctica que cooperativa. Evenepoel se encargó de casi todo el trabajo mientras Vingegaard se limitaba a seguirle, casi sin relevo, lo que desesperaba al belga con el paso de los kilómetros. El propio Evenepoel no se mordió la lengua tras la etapa: “Cooperación increíble”, bromea, visiblemente molesto por la actitud del danés en cabeza de carrera.
Fue el enfado de Remco Evenepoel
Vingegaard, por su parte, propuso naturalmente su versión, fiel a la lógica del ciclismo: «A veces no estaba muy contento conmigo, pero así es el ciclismo». El danés también describió con preocupación la caída de su rival: «Saltó por encima del manillar, espero que esté bien». Un final brutal que dejó sin resultado el duelo que ambos habían incendiado durante casi media hora.
Dorian Godon marca su doblete en la Volta a Catalunya el día de la exhibición de Remco Evenepoel
Tras el accidente, Vingegaard relajó su ritmo y el grupo finalmente alcanzó la cabeza en los últimos metros. Aquí surgió Dorian Godon para completar la etapa de Vila-seca, sumando su segunda victoria en esta Volta y consolidando su liderato, con ventaja sobre Tom Pidcock y el propio danés.
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Saltaron chispas en la Volta
Evenepoel, por su parte, se levantó del asfalto con heridas leves y expresión torcida. “Es una buena noticia haber cruzado la meta”, explicó más tarde, a la espera de nuevos reconocimientos médicos. Pero más allá del golpe, queda la sensación de una victoria escapada en el último suspiro. La de una exposición sin precios. Y la de un Volta que se adentra en la montaña con tensiones acumuladas y cuentas sin resolver entre dos gigantes.
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