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el desafío al paso del tiempo en su mejor Mundial con 39 años

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  • Publishedjulio 8, 2026



Está jugando su último Mundial y lo está disfrutando como cuando tenía 18 años y jugaba sus primeros minutos en una cita mundialista. Las lágrimas que derramó Messi tras la victoria ante Egipto son las de un jugador que lo sabe Cualquier partido podría ser el último con la camiseta de Argentina..

Roto de alegría, volvió a demostrar que sigue más vigente que nunca. En el estadio de Atlanta, la Albiceleste vivió una velada memorable. En el minuto 82 quedaron eliminados del Mundial y entonces ocurrió la magia.

Falló un penalti en la primera parte, cometió una falta que pegó en los postes, parecía que no era el día. La supervivencia de Argentina dependía de un hilo… o más bien de Messi.

El argentino se convirtió en el primer jugador capaz de marcar en nueve partidos consecutivos del Mundial. «La Pulga» también se convirtió en el primer jugador en anotar en seis partidos consecutivos de playoffs.

Con el gol contra Egipto, Messi suma ocho goles y lidera el ranking de máximos goleadores del torneo, en el mismo campeonato en el que se convirtió en el máximo goleador de la historia de los Mundiales. A sus 39 años, sin descansar un solo minuto ante Cabo Verde y Egiptosigue siendo el argumento definitivo para su elección.

Se preparó cuidadosamente durante los últimos partidos de la temporada con el Inter Miami y la planificación para llegar en las mejores condiciones al Mundial fue un éxito. Su carta de presentación fue el triplete contra Argelialo que bien podría haber sido una partida de póquer de goles si uno de ellos no hubiera sido anulado; descontento, marcó los dos goles del partido en la victoria contra Austria; otro antes Jordántambién contra Cabo Verde y en contra Egipto.

Bate todos los récords, aunque tenga uno entre cejas. El más importante, porque el que logra el mejor Mundial de los seis en los que participó. Curioso que tiene 39 años.

Si Argentina gana el Mundial el 19 de julio, se convertirá en el primer equipo de la historia en ganar cuatro grandes torneos seguidos. Estas serían la Copa América 2021, el Mundial 2022, la Copa América 2024 y, de realizarse, el Mundial 2026.

Sería el broche final a la carrera del que es considerado por muchos el mejor futbolista de la historia. Nunca ha ganado la bota de oro en un Mundial y esta es su mejor oportunidad. En la carrera él está por delante. Mbappé, Kane y Haalandtres colosos que quieren derrocarlo.

No será fácil, ni mucho menos. Especialmente con la versión que ofreces. Las cifras son tan contundentes como el impacto que generan en el terreno. Ocho goles en lo que va del torneo resumen una actuación sencillamente enorme.

Sigue siendo diferencial

Tres goles ante Argelia marcaron el inicio de una competición en la que Messi dejó claro que sigue siendo el jugador capaz de decidir cualquier partido en solitario. Luego vinieron dos goles contra Austria, una demostración de liderazgo contra Jordania y otro gol decisivo contra Cabo Verde, antes de cerrar los octavos de final con otro gol contra Egipto.

Los verdaderos logros de Messi residen en su forma de interpretar el juego, en la tranquilidad con la que encuentra espacios donde nadie los ve y en esa capacidad casi sobrenatural de acelerar o detener el juego según el momento.

Los jugadores argentinos se quedan con Messi.

Los jugadores argentinos se quedan con Messi.

Reuters

Cada encuentro ofrece una versión diferente del mismo genio. Contra Argelia fue un goleador implacable. Contra Austria, un conductor capaz de controlar cada ataque argentino.

Contra Jordan asumió el papel de líder cuando el equipo más lo necesitaba. Y ante Egipto volvió a demostrar que la presión nunca ha sido un obstáculo para él, sino el escenario ideal para engrandecer su leyenda.

Pero lo más admirable no son sólo los goles. Este la naturalidad con la que desafía el paso del tiempo. A sus 39 años, conserva una precisión técnica, una visión privilegiada y una inteligencia táctica que parece aumentar con cada torneo.

Ya no necesitas recorrer cada metro del campo. Una carrera, una carrera o un lanzamiento es suficiente para desequilibrar a cualquier defensa.

Argentina también encontró en él un liderazgo diferente. Más lento, más sereno, pero igual de influyente. Sus compañeros juegan con la convicción de que mientras Messi esté en el campo siempre habrá una oportunidad.

Esta confianza colectiva explica buena parte del crecimiento de un equipo que vuelve a soñar con ganar el Mundial.

Quizás este Mundial termine con un nuevo título o quizás no. El fútbol siempre implica un elemento de incertidumbre. Pero lo único seguro es que el argentino realiza una de las actuaciones individuales más extraordinarias que se recuerdan en un Mundial.

Sus ocho goles son la prueba más visible de un fenómeno que trasciende las estadísticas. Porque las verdaderas hazañas de Messi no se cuentan sólo en goles, sino también en su capacidad para convertir cada partido contra Argentina en un hecho histórico.



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