El dilema de Baterías o cómo desempatar una doble pareja de póquer
La emocionante combinación de estrategia, habilidad y suerte ha cautivado a miles jugadores de todas las edades y niveles de experiencia en el póquer, donde se premia la capacidad de reunir la mejor combinación de cartas o de obligar a todos los oponentes a cambiar sus cartas. En este sentido, el póquer no es sólo un juego de suerte, sino también de tácticas psicológicas, ya que los jugadores pueden marcarse faroles o utilizar diversas tácticas para influir en las decisiones de los otros. Y sobre el suelo de Baterías de Avilés tal parece estar desarrollándose en este momento una partida de póquer.
[–>[–>[–>La entrada en juego de Indra en el interés por esos terrenos, los mismos a los que opta el Puerto de Avilés, tal parece haber abierto una disputa -a nivel estratégico, operacional y táctico- acerca de la conveniencia de cuál de ambos actores ha de llevarse la partida. Sobre la mesa, dos opciones: la del jugador que trata de garantizar el desarrollo futuro del puerto y la actividad productiva e industrial ligada a los tráficos portuarios y, del otro lado, quien aduce como baza en este ‘pelea’ por 33 hectáreas de suelos estratégicos, el potencial de una industria de defensa con un papel relevante en la creación de empleo de alta cualificación, clave para impulsar las economías regionales y locales.
[–> [–>[–>Sin ahondar en las bondades de una u otra opción, la pugna por los terrenos que en otra época fueron símbolo de desarrollo industrial para Avilés ha sido recibida con más júbilo que preocupación, tanto desde la parte política como empresarial. ¿La razón? Al final se ha conseguido lo que, en el fondo, se pretendía, como en el origen de toda partida de póquer: activar los mecanismos para hacer visible que todos los actores en juego – Puerto e Indra- están capacitados para llevarse esta ‘mano’ y generar actividad industrial y empleo en un escenario excelente a todas luces, por su proximidad a los muelles avilesinos, el Aeropuerto y a los principales nodos de comunicación terrestre.
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El dueño de esa enorme ‘casa’, la entidad pública para el desarrollo de suelo industrial en España, Sepides, ha puesto tres requisitos para el ‘ganador’ o ‘ganadores’: la generación de empleo, actividad empresarial y garantía de futuro para Avilés.
[–>[–>[–>La Autoridad Portuaria de Avilés puso en valor, en los inicios de esta especie de juego de póquer con 330.000 metros cuadrados de suelo industrial en juego, -pendientes de una inversión adicional de 30 millones para su descontaminación y urbanización- su capacidad para ser un agente más del ecosistema innovador de Avilés, atrayendo nuevos proyectos y consolidando o amplificando los ya existentes.
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La industria de Defensa, por su lado, es responsable, directa o indirectamente, de más de 200.000 empleos en España. Sus programas, al ser de largo plazo y tecnológicamente punteros, apoyan la retención de talento en el sector y propician un entorno laboral estable.
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[–>A falta de poner sobre la mesa de Sepides propuestas en firme, el que está considerado como uno de los mayores procesos de regeneración de suelo industrial del Norte de España suma en este inicio de año, al menos, dos pretendientes que pueden caminar juntos al altar o llegar por caminos separados para presentar cada uno su dote. Entrar juntos simboliza igualdad y unión, siendo ideal para bodas modernas o parejas que ya conviven. Quizá, por separado, genera más expectación y nervios, pero el objetivo final es siempre llegar al esperado «sí, quiero» y que la pareja logre las bendiciones de todos.
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En el póquer, sin embargo, se potencian más las invidualidades y no es posible que todos ganen simultáneamente, ya que es un juego donde las ganancias de unos provienen de las pérdidas de otros. Y cuando dos jugadores tienen doble pareja el desempate se resuelve dando la victoria al jugador con la pareja más alta.
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