el giro de Blanca Romero con Quique Sánchez-Flores que nadie se esperaba
En sólo cinco días, Blanca Romero Ha pasado de declararse muy afortunada por su romance con Quique Sánchez-Flores a eliminar todo rastro digital de su relación. La actriz malagueña, reconocida por su papel en series como ‘El Cuerpo en llamas’ o ‘Pura Sangre’, su más reciente trabajo para Telecinco, ha protagonizado un giro de guión digno de un culebrón.
En las últimas horas, Blanca Romero ha borrado de sus redes sociales todas las fotografías en las que aparecía junto a Quique Sánchez-Flores y, además, ambos han dejado de seguirse en Instagram. Un gesto que, en la era digital, muchos interpretan como el síntoma más visible de que algo ha ido mal entre la actriz y modelo y el entrenador de fútbol.

De la portada romántica a borrar tu huella digital
Pero volvamos al origen. En diciembre de 2025, lLa revista Lecturas presentó en portada imágenes que confirmaban lo que ya se rumoreaba: la modelo y el entrenador de fútbol estaban juntos. Las fotografías los captaron disfrutando de una velada en el bistró Chez de Madrid, seguida de un paseo nocturno que dejó pocas dudas sobre la química entre ambos. Días después, la protagonista dio el paso de hacerlo oficial en las redes sociales, con cariñosas publicaciones donde habló abiertamente del amor que sentía por el entrenador deportivo.
Todo parecía estable. Hasta el pasado viernes, cuando Blanca Romero realizó una repentina limpieza digital que ha sido muy comentada en los programas del corazón. Según reveló la periodista Lorena Fa en Socialité, La actriz había borrado todas las fotografías con Quique y ambos dejaron de seguirse en Instagram. Pero hay un dato que le da más misterio a la narración: «No es la primera vez que Blanca Romero deja de seguirlo en las redes sociales»señalaron varias personas que conocen a la pareja.
Blanca Romero elimina a Quique Sánchez-Flores de sus redes y confirma su crisis https://t.co/huNEwZ13DF
— 20minutos.es (@20m) February 17, 2026
Temperamentos explosivos: la clave de los arrebatos
Lorena Fa brindó jugosos detalles que explican este terremoto sentimental. Según el colaborador, este tipo de gestos digitales son «Algo común entre los famosos y es la pista que explica que algo está pasando en la relación». Y añadió una picante observación: «Tengo la sensación de que ella quería que se supiera por qué borró todas las fotografías».. En otras palabras, el mensaje es claro.
Pero lo más revelador llegó después. Fuentes cercanas a la pareja lo confirman eso «No es la primera vez que tienen un arrebato y ambos tienen un carácter fuerte». Ahí reside la clave de esta explosiva bomba de temperamento; son dos personalidades intensas que chocan una y otra vez. Nacho Gay, también en el set, añadió otra pieza al rompecabezas: «A Quique Sánchez-Flores no le gusta la exposición pública, y en relaciones anteriores nunca había compartido esa parte de su vida». La discreción del entrenador versus la naturalidad del modelo puede ser una de las recetas perfectas para este conflicto.
¿Crisis a la vista? Blanca Romero elimina a Quique Sánchez Flores de sus redes sociales días después de su romántica escapada a Asturias https://t.co/0x09uDbKEU
— EL COMERCIO (@elcomerciodigit) February 17, 2026
Las palabras de amor que ahora suenan a ironía
Lo más desconcertante es la proximidad temporal con sus últimas palabras sobre el amor. En una entrevista concedida a la revista ¡HOLA! hace apenas unos días, Blanca Romero Se describió a sí mismo como una persona a la que no es fácil acercarse emocionalmente. «Tengo todas las armas para boicotear a cualquier hombre que se me acerque y lo he estado haciendo toda mi vida».
En esa misma charla, la modelo (mamá de Lucía Rivera) confesó que tiene “mucha resistencia a la pareja”que es dificil “Salta ese muro” pero cuando alguien lo logra su forma de amar es total. También explicó que Prefirió naturalizar su relación y por eso lo compartió públicamentecontextualizar la atención de los medios en el presente digital. Y remató con una afirmación que, vista desde hoy, suena casi a fotografía de otro momento: «Estoy muy bien. Muy, muy bien. Me siento muy afortunada. También tengo buen gusto, ¿no?»
¿Qué habrá pasado entre ese estado de «muy muy bueno» ¿Y el inesperado dejar de seguir? El misterio alimenta las teorías, pero por ahora, Ni Blanca Romero ni Quique Sánchez-Flores han dado explicaciones. ¿Será definitivo o volverán las fotos? El tiempo, ese juez implacable, lo dirá.
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