El informe Bestard revela repostajes de combustible injustificados y a horas intempestivas del alto cargo de Vox
Más de 1.700 euros gastados en el combustible de un solo coche; hasta cinco vehículos oficiales a su disposición; una veintena de desplazamientos a lugares en los que no consta que tuviera ningún acto institucional agendado; repostajes a primera hora de la mañana o en domingo; un viaje a Madrid para asistir a una feria de caza que acabó costando más de 2.600 euros; facturas para volver a rotular un coche oficial, para sustituir unas llaves perdidas o para recoger en Toledo un boc balear disecado. Los 92 folios del informe elaborado por la Secretaría Técnica del departamento de Medio Ambiente, Medio Rural y Deportes del Consell de Mallorca dibujan, a partir de facturas, expedientes, repostajes, fotografías, correos electrónicos y registros internos, una radiografía detallada del uso que el vicepresidente y alto cargo de Vox, Pedro Bestard, ha venido haciendo de los vehículos oficiales desde que asumió el cargo.
[–>[–>[–>Más allá de constatar, como ya trascendió tras estallar el denominado caso Bestard, que el vicepresidente dejó claro a los trabajadores de su departamento que tres vehículos -un Dacia Sandero, un Ford Ranger y un Subaru Crosstrek- quedarían reservados para su uso exclusivo pese a que no existía ningún instrumento jurídico que regulase esa asignación, el informe incorpora también el inventario completo del parque móvil del departamento, donde figuran otros vehículos asociados al vicepresidente. De ahí que, además de los tres coches de uso exclusivo, el expediente refleje que ha llegado a tener hasta cinco vehículos oficiales vinculados a su cargo. La documentación también recoge que fue el propio Bestard quien ordenó que el Dacia no llevara rotulación institucional y que el Subaru, entregado inicialmente con la imagen corporativa del Consell, circulara posteriormente sin ella, una circunstancia que contradice las explicaciones ofrecidas por el vicepresidente durante su comparecencia ante la Comisión de Transparencia, cuando aseguró que aquellos distintivos eran de «quita y pon».
[–> [–>[–>Uno de los apartados más extensos del informe reconstruye, mediante el cruce entre la agenda publicada en el Portal de Transparencia, los registros de repostaje y la utilización de los vehículos oficiales, los desplazamientos realizados entre noviembre de 2023 y mayo de 2026. En ese periodo constan 34 repostajes, un gasto total de 2.663,28 euros en carburante y casi 27.000 kilómetros recorridos entre los tres vehículos utilizados por Bestard.
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Es precisamente el análisis de esos repostajes el que lleva a la funcionaria encargada del expediente a detenerse en varios episodios que considera llamativos. El documento identifica suministros de combustible realizados en domingo y a horas muy tempranas -6:26, 6:33, 6:44, 7:02 y 7:14 horas- «sin que en todos los casos conste una correlación clara con los actos oficiales publicados». La Secretaría Técnica subraya que carece de elementos adicionales para determinar dónde permanecía habitualmente el vehículo fuera del horario ordinario.
[–>[–>[–>En la misma línea, el informe destaca varios repostajes efectuados en Andratx, el Port d’Andratx y Marratxí. No lo hace por el mero lugar donde se realizaron, sino porque, tras cruzar esa información con la agenda institucional, concluye que en varios casos no consta ningún acto oficial que justifique documentalmente aquellos desplazamientos. Se trata, además, de municipios vinculados personalmente al vicepresidente y a su jefa de gabinete, Julene Valdés, residentes en el Port d’Andratx y Marratxí, respectivamente.
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Los viajes de Bestard
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La reconstrucción cronológica de los desplazamientos también sitúa uno especialmente singular apenas unos días antes de la Feria Internacional Cinegética de Madrid. El 8 y 9 de marzo de 2026, Bestard viajó hasta Dénia para recoger un boc balear disecado en Toledo. El propio informe identifica el motivo del desplazamiento como «anar a cercar un Boc a Toledo» y adjunta tanto la factura del trayecto marítimo como la de Taxidermia Toñete por la «naturalización de cuerpo entero de macho de boc balear sobre piedra», con un importe de 3.025 euros IVA incluido. A ello se añaden los gastos derivados del desplazamiento para recoger la pieza.
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[–>Pocos días después llegaría uno de los capítulos que más espacio ocupa en el expediente: el viaje que Bestard y su jefa de gabinete realizaron para asistir a la Feria Internacional Cinegética de Madrid. La documentación incorporada refleja que inicialmente se adquirieron billetes de avión de ida y vuelta entre Palma y Madrid, que posteriormente fueron modificados mediante el pago de un suplemento y que, finalmente, nunca llegaron a utilizarse. Ambos acabaron viajando en ferri hasta Dénia con uno de los vehículos oficiales de uso exclusivo del vicepresidente y se alojaron durante tres noches en un hotel de cuatro estrellas situado en el Paseo de la Castellana. Entre vuelos, cambios de billetes, trayectos marítimos, hotel y resto de gastos, el coste documentado del desplazamiento ascendió a 2.612 euros.
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El informe no se limita a ese viaje. Tras revisar la agenda institucional publicada entre mayo de 2025 y abril de 2026, la Secretaría Técnica concluye que Bestard realizó al menos una veintena de desplazamientos registrados mediante el uso de vehículos oficiales que no aparecen reflejados en su agenda pública. Entre ellos figuran trayectos al aeropuerto, desplazamientos a partidos de fútbol sala, actos deportivos, visitas institucionales o recorridos para los que el expediente no encuentra una correspondencia directa con la información publicada en el Portal de Transparencia.
[–>[–>[–>En dos de esos viajes, además, la funcionaria deja constancia expresa de la ausencia de documentación justificativa. Ocurre con el desplazamiento realizado en abril de 2026 a Madrid para asistir a reuniones de la Federación Española de Caza y con el efectuado un mes después a Menorca para acudir a la Diada Hípica de Maó. En ambos casos señala que el expediente se tramitó una vez efectuado el viaje y que no consta autorización previa ni informe justificativo incorporado a la documentación examinada. Además, según consta en el documento, la Secretaria Técnica tuvo que requerir en tres ocasiones información sobre los viajes de vicepresidente a su jefa de gabinete hasta obtener una respuesta.
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430 euros por perder unas llaves
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El expediente también incorpora numerosas facturas relacionadas con los vehículos utilizados por Bestard. Entre ellas figura un presupuesto superior a 400 euros para volver a colocar la rotulación institucional del Subaru una vez estalló la polémica pública; una factura de 430,96 euros por la sustitución de las llaves perdidas de uno de los vehículos -del que, según el propio informe, el conseller disponía de las dos copias-; otra correspondiente al cambio de neumáticos y una llanta, además de diversas revisiones mecánicas y actuaciones de mantenimiento.
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El informe técnico del departamento va mucho más allá de una simple recopilación documental: cuantifica gastos, incorpora facturas, cruza agendas con repostajes, calcula kilometrajes y reconstruye desplazamientos mediante registros internos y documentación administrativa. Ese nivel de detalle desaparece, sin embargo, en el informe posterior elaborado conjuntamente por el secretario general del Consell y la interventora general. Ese segundo documento, que sirve de base para la decisión política de dar por cerrado el caso, concluye que la conducta del vicepresidente «no fue apropiada».
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Fue precisamente esa diferencia de enfoque la que permitió al equipo de gobierno cerrar internamente el denominado caso Bestard sin adoptar medidas contra el vicepresidente. Mientras el informe técnico reconstruye con detalle el uso de los vehículos oficiales durante más de dos años, el documento jurídico-administrativo posterior limita su análisis a valorar si, a la vista de la inexistencia de una regulación específica sobre la asignación de coches oficiales, puede afirmarse de manera categórica que existiera un uso indebido. La respuesta fue negativa: «Las incidencias que se remarcan se consideran sin ninguna relevancia destacable».
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