El scooter más popular cumple 25 años
Si hablamos de scooters populares hoy en día, el Honda SH125 es quizás el favorito. Su inconfundible silueta lleva más de cuatro décadas abriéndose paso en el tráfico urbano europeo. Su éxito no es el resultado de una revolución improvisada, sino de una cadena ininterrumpida de desarrollo y evolución constante que ha sabido respetar una fórmula ganadora: rueda alta, plataforma plana, facilidad de uso y una calidad percibida por encima de la media.
La última evolución de la Honda SH125i, correspondiente a las especificaciones de 2026, es un claro ejemplo de cómo Honda sigue puliendo su icono sin traicionar su ADN. En esta nueva etapa, el SH125i incorpora tecnologías hasta ahora reservadas a segmentos superiores. La llegada de una pantalla TFT en color de 4,2 pulgadas, junto con la conectividad Honda RoadSync, refuerza su carácter premium y mejora la experiencia diaria del usuario urbano. Todo se integra en un conjunto que ya contaba con iluminación full LED, ahora reinterpretado con una arquitectura frontal más limpia y sofisticada.
El trabajo de diseño de la Honda SH125, dirigido por Giovanni Dovis del centro de I+D de la marca japonesa en Roma, buscó simplificar los volúmenes y refinar las líneas para que la tecnología se exprese con naturalidad, sin eclipsar la identidad clásica del modelo.
La evolución del SH no se limita al diseño o al equipamiento. Honda ha puesto cada vez más énfasis en la sostenibilidadun viaje que comenzó con el SH125 “Vetro”, que redujo las emisiones de CO₂ durante su producción mediante el uso de cascos semitransparentes sin pintar. De cara a 2026, la SH125i da un paso más al incorporar materiales sostenibles en componentes como el portamatrícula trasero o el protector del silenciador de escape, un gesto simbólico pero coherente con la filosofía de mejora continua que define la gama.
La familia Honda SH nació en 1984
Los orígenes de la serie SH se remontan a 1984, con la SH50 de dos tiempos de 49 cc producida en Bélgica. Su éxito fue inmediato gracias a un enfoque claramente urbano. Apenas tres años después, la producción pasó a manos de Montesa Honda en España, donde nacieron las versiones adaptadas al mercado local y donde nació el SH. Adoptó su apodo más popular: «Scoopy». Entre 1987 y 1996, la planta catalana produjo más de 130.000 unidades, consolidando el arraigo del modelo en el sur de Europa.
El traslado de la producción a Atessa, Italia, en 1996, supuso un punto de inflexión. A partir de ahí, la familia SH siguió creciendo, primero con la SH100 y, en 2001, con las icónicas SH125 y SH150. Estos modelos marcaron un antes y un después gracias a su equilibrio entre agilidad, seguridad y eficiencia, con elementos decisivos como la rueda delantera de 16 pulgadas o el sistema de frenado combinado CBS. La introducción de la inyección electrónica PGM-FI en 2005 y, posteriormente, de los motores ESP, ABS y el sistema Start&Stop en 2012, han reforzado su posición como referente tecnológico en el segmento.


Con el paso de los años la gama se ha ido ampliando con propuestas como la SH300i o la SH Mode 125, adaptándose a diferentes perfiles de usuario sin perder coherencia. Los datos avalan esta trayectoria: desde 2012 se han vendido más de 264.000 SH125i en Europa y sólo en 2025 la familia SH ha alcanzado casi 60.000 unidades vendidas en el continente.
Más allá de las cifras, el Honda SH se ha convertido en un auténtico fenómeno cultural urbano. Celebrar su 40 aniversario en 2024 no fue solo un ejercicio de nostalgia, sino la confirmación de que este scooter sigue siendo tan relevante hoy como lo era hace décadas. Para Honda y miles de usuarios europeos, el SH125 sigue representando una idea de movilidad muy específica: práctica, elegante, fiable y en constante evolución.
Galería de imágenes del 25 aniversario de la Honda SH125
Foto de : Honda


















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