ELECCIONES JAPÓN | Las encuestas auguran una victoria aplastante de la primera ministra Takaichi en Japón
Los japoneses han dado luz verde a la agenda de ultraderecha de su primera ministra, Sanae Takaichi. Con apenas unos meses en el cargo, alcanzado tras imponerse en las primarias del Partido Liberal Democrático (PLD), convocó por sorpresa unas elecciones parlamentarias para medir dos fuerzas contrarias: su refulgente auge frente a la flaqueza del partido conservador que dirige. Las urnas le han dado la razón.
[–>[–>[–>Y con ese audaz movimiento rompió la costumbre de reservar las elecciones a los meses cálidos. Las actuales, con las nevadas más copiosas en décadas, han supuesto una descortesía para una población con abundantes ancianos. Suma semanas ya Japón con una climatología hostil que ha cortado carreteras, provocado decenas de muertos y dejado mantos blancos de más de 70 centímetros de grosor en vastas zonas del este y norte del país. En Niigata, con la nieve superando el metro de altura, las autoridades han recomendado votar temprano para evitar las ventiscas.
[–> [–>[–>Las encuestas ya sugieren una estruendosa victoria de la primera mujer en la cúspide de la política japonesa. Entre 274 y 328 asientos sobre los 465 de la Cámara Baja, la más relevante en el sistema parlamentario nipón, señalaba la televisión pública NHK tras el cierre de urnas. Es un margen desahogado sobre los 233 necesarios para la mayoría. Takaichi había doblado la apuesta en las vísperas prometiendo que dimitiría si su partido la perdía y hoy disfruta de un campo despejado.
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Auge de la extrema derecha
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Le han bastado tres meses para solidificarse en un país que cambia de primeros ministros como de cepillo de dientes. Apenas unos días después de imponerse en las primarias, que funcionan como elecciones generales por la secular ineptitud, la coalición de Gobierno perdió a Komeito, su viejo aliado. Esa formación budista dijo basta al militarismo, la fobia a los inmigrantes y el revisionismo histórico que defiende Takaichi. La lideresa salvó su investidura en el tiempo de descuento con un pacto con el Partido de la Innovación de Japón, más cercano a su ideario que el pacifismo de Komeito.
[–>[–>[–>A los problemas estructurales como el envejecimiento demográfico y la economía renqueante se ha sumado la inflación y el auge de la extrema derecha, antes diluida en el PLD. Tras presidentes pusilánimes como Shigeru Ishiba y Fumio Kishida, el PLD le dio la batuta a una dirigente tan desacomplejada y exuberante como lo fue su mentor, el asesinado Shinzo Abe, aún la brújula ideológica del partido. Sigue Takaichi la senda trumpista de recuperar la gloria perdida prometiendo un país rico y un Ejército poderoso. Frenar la sangría de votos hacia las nuevas formaciones de extrema derecha también exigía mensajes antiinmigración que sus predecesores evitaron como la adopción de un cupo máximo de extranjeros o el aumento de requisitos para la compra de viviendas. El 3% de extranjeros con los que cuenta Japón es un porcentaje ridículo comparado con Europa o Estados Unidos.
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Apoyo de Trump
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El jueves le concedió Trump su “completo respaldo” por redes sociales rompiendo la higiénica neutralidad al uso. “Merece un gran reconocimiento por su trabajo… ¡No defraudará al pueblo de Japón!”, escribió el multimillonario. Se conocieron en su gira asiática cuando Takaichi apenas había jurado el cargo y la afinidad brotó de inmediato en actos como la visita a una base estadounidense que plasmó con toda su crudeza la subordinación japonesa. El acrisolado militarismo de Takaichi, quien pretende aumentar el gasto de Defensa y afeitar la constitución pacifista, asegura la sintonía. Ya desveló la semana pasada Trump, días antes de las elecciones, que la espera en la Casa Blanca el próximo mes.
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[–>La brevedad de la campaña, apenas 16 días, ha priorizado los mensajes tajantes sobre los debates sesudos. Y en ese terreno carece de rival Takaichi, vencedora en unos comicios planteados como un referéndum sobre su figura. La populista ha prometido subsidios variados y suspender los impuestos sobre la comida durante dos años para atenuar la inflación que ha provocado la caída del yen. Sostienen los expertos que las familias disfrutarán de un desahogo inmediato pero que las consecuencias a medio y largo plazo serán funestas para una economía gripada durante décadas. Su pleito con China por el asunto taiwanés, que ya ha castigado la industria del turismo, no contribuirá a arrancarla.
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Pero cabalga sin riendas la sanakatsu o sanaemanía por ahora. Muestra Takaichi en ocasiones un encanto juvenil y en otras la seca rudeza del poder, pero siempre con mensajes concisos y claros que vibran en la juventud. Su gobierno goza de una aprobación popular del 70%, sorprendente en un país desengañado con su clase política, y alcanza el 90% entre los votantes entre los 18 y los 30 años. Linda ya Takaichi con el fenómeno pop que explica las ventas masivas de sus celebérrimos maletín negro y bolígrafo rosa.
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