¿Es el petróleo de Venezuela el botín que Trump persigue con su presión sobre Maduro?
A finales del año pasado la prensa estadounidense publicó que las empresas petroleras estadounidenses con intereses en Venezuela estaban presionando a la Administración de Donald Trump para que negociara con Nicolás Maduro en lugar de tratar de forzar un cambio de régimen. Tanto Chevron, la única petrolera de Estados Unidos que sigue operando en el país, como los importadores del crudo venezolano o las refinerías que lo procesan, argumentaban que las exportaciones desde Venezuela refuerzan la seguridad energética de EEUU y ayudan a prevenir que otros rivales geopolíticos conquisten nuevos espacios en el país. Lejos de haber tumbado al régimen, sostenían, las sanciones de su primer mandato solo empobrecieron la economía y propulsaron la emigración venezolana a EEUU.
[–>[–>[–>Esas voces fueron inicialmente escuchadas, pero han ido perdiendo aparentemente peso. Con la concentración de fuerzas en el Caribe, los ataques reiterados contra supuestas narcolanchas o la reciente designación del ‘Cártel de los Soles’ como organización terrorista, la posibilidad de una agresión militar sigue ganando enteros. Trump dijo esta semana que el Pentágono empezará «muy pronto» a atacar a «narcotraficantes» en suelo venezolano. Mientras Reuters, que cita a varios funcionarios estadounidenses, señalaba que, entre las opciones que se barajan para la «nueva fase de operaciones», está el «derrocamiento de Maduro».
[–> [–>[–>El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro (c), asiste este martes a un acto en Caracas (Venezuela) rodeado de algunos de sus fieles. / MIGUEL GUTIÉRREZ / EFE
[–>[–>[–>
Washington acusa al déspota venezolano de dirigir ese supuesto cártel, aunque los expertos ponen en duda que exista siquiera como tal. «Es más bien un sistema corrupto con el que militares y cargos políticos se enriquecen cooperando con narcotraficantes», sostiene InSight Crime. De hecho el último informe de marzo del Departamento de Estado relativo a la lucha global contra las drogas ni siquiera mencionaba al Cártel de los Soles o conexión alguna con Maduro.
[–>[–>[–>
Petróleo y cambio de régimen
[–>[–>[–>
De modo que cada vez más voces creen que las verdaderas motivaciones de la Administración Trump son otras: provocar un cambio de régimen para dar pie a una oleada masiva de privatizaciones que permita a las empresas estadounidenses acceder a los recursos naturales venezolanos. Y, de paso, decirles a China y Rusia que los quiere fuera de su patio trasero. Una reclamación de su «esfera de influencia» en toda regla, como hacen Moscú y —con menos agresividad— Pekín en sus respectivos vecindarios. Una vuelta a la nefaria geopolítica de los imperios.
[–>[–>[–>Y es que, entre otras cosas, Venezuela tiene las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, estimadas en más de 300.000 millones de barriles de crudo. Y en EEUU algunos ya no ocultan el objeto del deseo. «Estamos a punto de entrar», dijo recientemente la diputada republicana por Florida, María Elvira Salazar, en una entrevista a Fox News. «Para las petroleras estadounidenses Venezuela será una celebración porque habrá más de un billón de dólares en actividad económica». El embajador James Story, el último que EEUU tuvo en el país caribeño, se lo dijo a ’60 Minutes’ con otras palabras: Maduro tiene que desaparecer del mapa porque «es un pésimo actor que se sienta sobre las mayores reservas de petróleo del mundo, ademas de los minerales críticos que alimentan la economía del siglo XXI, y se ha asociado con nuestros competidores estratégicos».
[–>[–>[–>
Varias petroleras extranjeras operan en Venezuela por medio de ‘joint ventures’ con la estatal PDVSA o sus subsidiarias, si bien el Estado venezolano mantiene la mayoría accionarial. Chevron es una de ellas, pero también la española Repsol, la italiana Eni o varias compañías chinas. Pero el pasado mes de febrero, la Casa Blanca revocó las licencias de exportación a las compañías occidentales como parte del endurecimiento de las sanciones. Un veto del que se salvó meses después a Chevron tras concederle una exención para seguir operando, siempre que no haga pagos directos al Estado venezolano. China ha sido el gran beneficiado de todo ello. A mediados de este año acaparaba el 85% de las exportaciones de crudo venezolano, según el portal Oil Price.
[–>[–>
[–>Promesas de privatización
[–>[–>[–>
El sector de la oposición liderado por la Nobel de la Paz María Corina Machado, muy cercana a EEUU, no oculta sus intenciones de abrir la maltrecha economía socialista del país si un día toma el poder. «Vamos a abrir los mercados. Echaremos al Gobierno del sector petrolero y privatizaremos toda nuestra industria», dijo en febrero Machado en una entrevista con Donald Trump Jr., el hijo del presidente. «Venezuela será una brillante oportunidad de inversión para las empresas americanas, buena gente que va a ganar mucho dinero». Una oportunidad que ella misma cifró durante el America Business Forum celebrado en Miami en 1,7 billones de dólares en «gas y petróleo, pero también en minería, oro o infraestructuras».
[–>[–>[–>

Líder opositora venezolana María Corina Machado (Archivo) / VENTE VENEZUELA – Archivo
[–>[–>[–>
Algunos han empezado a preparar el potencial desembarco. Durante la última asamblea del FMI y el Banco Mundial en Washington, Barclays organizó una reunión privada con Machado para abordar esas oportunidades de negocio, según reveló el portal Semafor y confirmó el director de su oficina en EEUU, Rafael de la Cruz. A la reunión asistieron representantes de fondos de inversión, ‘hedge funds’ y varias corporaciones estadounidenses.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí