Es necesario, el asfalto está dañado
Pelayo Morís acudió este martes a la Escuela de Marina Civil para recoger su título de graduado en Náutica y Transporte Marítimo. Antes de llegar a las instalaciones de la facultad en la que estudió desde 2018, este joven de 26 años observó que en la calle Blasco Garay y en el resto de viales de esa zona todavía existían numerosos baches, grietas y otros defectos en el asfaltado. «Está muy dañado», comentó Morís, uno de los gijoneses que aplaudió el plan acordado entre el Ayuntamiento de Gijón y la Universidad de Oviedo para que Blasco Garay pase a ser de titularidad municipal a cambio de mejoras en el asfaltado e impulsar carriles bici, sendas peatonales y reordenar los servicios de Emtusa para los universitarios.
[–>[–>[–>La cesión de la calle servirá para rematar una operación en la que se comenzó a trabajar el año pasado y que será clave para que desde el Ayuntamiento lleven a cabo mejoras en los 4.423 metros cuadrados de Blasco Garay y en otras zonas del campus, las cuales conllevarán una inversión municipal de hasta 300.000 euros. «Hay calles que están prácticamente destrozadas y deben asfaltarlas de nuevo», indicaron Alejandro Sánchez y Miguel García, alumnos del Grado Superior en Administración y Finanzas en el CIFP de la Laboral.
[–> [–>[–>[–>[–>[–>Una vez que el Ayuntamiento asuma la calle Blasco Garay, el plan marca que Gijón se encargará de la mejora de su asfaltado, incluyendo la prolongación de la acera hasta la Escuela Superior de Marina Civil. Asimismo, en el convenio que han alcanzado también están incluidas una mejora de las sendas peatonales del paseo fluvial del Peñafrancia, la instalación de aparcabicis dentro de una renovación del mobiliario urbano, la implantación de un carril bici que conecte el ámbito con la red urbana existente y la ejecución de un enlace entre la biblioteca del Aulario y el Jardín Botánico. Por último, también se diseñará un nuevo trazado de las líneas del autobús municipal para garantizar el servicio al campus universitario.
[–>[–>[–>
Una de las zonas en las que hay baches importantes es la confluencia entre Blasco Garay y Pedro de Lucuze y Ponce. «Cada vez que pasamos con el autobús por ahí se notan los desperfectos», aseguró María Fernández, una estudiante de Telecomunicaciones que a diario utiliza el bus para desplazarse a la Escuela Politécnica de Ingeniería desde Oviedo. «Sorprende ver el asfalto así y que no se haya arreglado antes», agregó Fernández.
[–>[–>[–>Las obras «serán bienvenidas»
[–>[–>[–>
En la misma marquesina donde estaba esta joven se encontraba Olaya Gutiérrez, alumna de Ingeniería Electrónica que también esperaba al bus para regresar a Oviedo. «Los viales que están cerca de Marina están muy irregulares. Todo lo que mejoren será bienvenido», aseveró Gutiérrez.
[–>[–>[–>
Por su parte, Pelayo Morís hizo hincapié en la importancia de reformular el trazado de las líneas de Emtusa que pasan por el campus. «Desde que cambiaron el trayecto, el 18 no pasa por Marina y se echa en falta», puntualizó Morís, quien también valoró pisitivamente que se vayan a crear carriles bici y sendas peatonales. «Esta es una zona verde y muy aprovechable tanto para los alumnos como para el resto de vecinos de Gijón, así que ojalá no se alargue mucho «, subrayó.
[–>[–>
[–>Gerardo Martínez, un salvadoreño que está etudiando el segundo curso de Mecánica y Electrónica en el campus universitario gijonés, puso el foco en que «los cambios que tienen previstos serán positivos, pero también deberían controlar que los coches no pasen tan rápido en toda esta zona por la que mucha gente va andando o en bicicleta».
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí