Está más apagado, antes tenía mucha vida
Los bares y la vida nocturna en el barrio de Sabugo de Avilés solía ser «excesiva» antes de la pandemia, la principal causa por la que «también gran parte de los comercios han tenido que cerrar a lo largo de estos años», cuenta la vecina Emma Mayor. No echa en falta nada «porque tenemos todo muy cerca, incluida la plaza del mercado», y ve las obras de peatonalización de la plaza de La Merced y Pedro Menéndez como «algo a lo que nos tenemos que adaptar. A algunos les gusta más y a otros menos, pero estamos en un periodo de transición y tenemos que amoldarnos a ello«, afirma.
[–>[–>[–>Margarita Fernández en su negocio D’Arena. / Mario Canteli / LNE
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Keren Garrido tiene su negocio, El Costurero, en la calle Carreño Miranda desde hace dos años y medio. Desde entonces, en el barrio ha notado «bastantes cierres y mucho cambio, sobre todo porque ya no permiten pasar a los coches por esta zona». Ella achaca el problema de «falta de afluencia a que la población está muy envejecida y muchos tienen que aparcar bastante lejos, lo que hace que la gente pase menos por aquí». Algo que viene de la peatonalización de La Merced, ya que «falta mucho hueco donde poder dejar el coche».
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Laura Siso con su hija, Alicia Delgado, en la calle Bances Candamo. / Mario Canteli / LNE
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Los vecinos de toda la vida como Laura Siso han visto cómo con el paso de los años «el barrio está mucho más apagado que antes, que había más movimiento comercial». Sin embargo, la reforma de la plaza de La Merced está «devolviéndole un poco la vida», apunta, aunque sin olvidar que «le vendría bastante bien que abrieran más tiendas por la zona». En el caso de Margarita Fernández, la dueña de la tienda de ropa D’Arena, también en Carreño Miranda, lleva 32 trabajando en su negocio y recuerda Sabugo como «un barrio lleno de ambiente de bares«, algo que ha cambiado mucho.
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Keren Garrido dentro de su negocio, El Costurero. / Mario Canteli / LNE
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Sin embargo, agradece las obras de peatonalización en La Merced porque «se nota algo de cambio y la zona ha quedado muy guapa. Ganó mucho y de esa manera ya no hay tantos locales vacíos. Peatonalizar es sinónimo de animar el barrio», asegura.
[–>[–>[–>Giorgiana Fernández, que lleva cuatro años trabajando en el kiosco El Trasgu, también ha visto ese declive en la afluencia a su negocio, «sobre todo a última hora, que los bares solían estar hasta arriba». Además, muchos locales han bajado la persiana en la misma zona, «y acaba cogiendo el local otra persona de nuevo, pero es verdad que apenas funcionan porque no hay suficiente gente por Sabugo«. Aunque ella cree que los domingos es cuando más cliente tiene «porque la iglesia de Santo Tomás trae a mucha gente por aquí», finaliza.
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