GAS NATURAL | España relanza su gran negocio de reventa de gas a otros países en plena sacudida por Trump y Putin
España se prepara para relanzar su gran negocio de reventa de gas natural a otros países en un momento de agitación del sector a escala global. En plena avalancha de gas desde Estados Unidos y a las puertas del veto total a las compras de gas a Rusia, las reexportaciones desde España vuelven a crecer, y se empieza a revertir el batacazo sufrido con el fin de la crisis energética tras registrar varios años marcando máximos históricos.
[–>[–>[–>Las reexportaciones de gas desde España alcanzaron el año pasado los 40.488 gigavatios hora (GWh), con un incremento del 17,3% en relación al ejercicio anterior, según los registros provisionales de cierre anual de Enagás, el gestor del sistema gasista nacional. La reventa de gas a otros países sufrió una fortísima caída en 2024, con 34.506 GWh reexportados y un descenso del 54% desde los récords del año previo, y registrando el peor dato desde el negro 2020, marcado por el frenazo económico provocado por la pandemia.
[–> [–>[–>La recuperación del negocio de la reexportación es desigual y no se está exprimiendo con la misma intensidad toda la red de grandes infraestructuras. Y es que el volumen de los envíos de gas a través de las conexiones por gasoductos (para inyectarlo especialmente hacia Francia y hacia Marruecos) se disparó casi un 28% el año pasado (con 28.731 GWh), mientras que la red de plantas regasificadoras -las que reciben y envían el gas por barco- aún redujeron sus exportaciones un 2,3% (con 11.756 GWh).
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Aluvión de gas de EEUU
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España toma posiciones para volver a erigirse en un centro relevante en el mapa comercial en un momento de cambios de calado en el sector internacional, con especial impacto en el caso de Europa. El veto total a las importaciones de la UE de gas ruso se completará en 2027 y los estados miembros continúan de manera acelerada cortando el grifo como medida de presión al Kremlin, en el marco de las sanciones comunitarias al Gobierno de Vladímir Putin por la invasión de Ucrania. Algunos países europeos deberán intensificar la llegada de gas de otros países proveedores y la capacidad de las infraestructuras españolas pueden volver a jugar un papel clave.
[–>[–>[–>La antigua dependencia que tenía Europa del gas ruso (Rusia concentraba un 45% del total de las importaciones de gas de la UE antes de la invasión militar de Ucrania) se está diluyendo, y ahora las compañías energéticas que operan en países europeos han disparado las compras de gas a Estados Unidos en el primer año del nuevo mandato presidencial de Donald Trump, que ya copa más de un tercio de todas las importaciones europeas y más de la mitad del volumen de llegadas de gas natural licuado (GNL) que se hacen por barco.
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España disparó el año pasado las compras de gas de Estados Unidos hasta duplicarlas. Las compañías energéticas dispararon hasta los 111.660 GWh las importaciones de gas procedente del imperio norteamericano, un 98% por encima de los 56.435 GWh de 2024, según los datos de Enagás. Estados Unidos se confirma como segundo mayor proveedor de gas natural de España, con un 30% del total de las llegadas (frente al 16,6% de 2024), y solo por detrás de Argelia, origen de un 34,5% de todo el gas que llega a España. En el caso de Argelia, la inmensa mayoría del gas que se vende a España llega por el gasoducto entre ambos países y solo una parte minoritaria lo hace por buques. Las empresas españolas se preparan para el veto total al gas ruso y el año pasado ya redujeron con fuerza las compras: las importaciones desde Rusia cayeron un 41% y ahora representan solo un 11% del total del gas recibido el año pasado (frente al 21% del ejercicio previo).
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[–>Récords históricos por la crisis energética
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Durante la crisis energética, España se convirtió en un gran centro global de reventa de gas natural, aupada por la sacudida histórica del sector y por el terremoto geopolítico provocado por la invasión militar de Rusia sobre Ucrania. Con toda Europa buscando nuevos países de suministro de gas para recortar su dependencia del gas ruso, España disparó durante la crisis las reexportaciones hasta máximos históricos y se erigió en pieza clave para asegurar el suministro continental gracias a su gran red de infraestructuras gasistas.
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La reventa de gas a otros países acumuló dos años consecutivos de récords desorbitados. En 2022 España ya catapultó las reexportaciones de gas hasta los 68.200 GWh, casi duplicando la actividad; y en 2023 aumentaron otro 10% hasta un nuevo máximo histórico de 75.300 GWh. Unos niveles excepcionales de actividad tanto en los gasoductos con Francia, Portugal y Marruecos (el que conecta con Argelia se utiliza solo para importar gas) como en las seis plantas regasificadoras, que concentran un 33% de la capacidad de regasificación de toda la Unión Europea y un 44% del almacenamiento de gas natural licuado (GNL) del continente. Tras esos dos años de récords excepcionales, en 2024 las exportaciones desde España cayeron con fuerza y se perdió más de la mitad del gran negocio de reventa de gas.
[–>[–>[–>Según los datos que maneja Enagás, España puede exportar al continente 8.500 millones de metros cúbicos de gas (8,5 bcm) al año a través de los dos gasoductos con Francia tras la ampliación de capacidad puesta en marcha hace un par de años con un nuevo compresor en Irún, y actualmente también tiene capacidad para mandar otros 4 bcm por barco desde las plantas de regasificación. Pero si se ponen las regasificadoras a máximo rendimiento, se pueden sumar casi otros 10 bcm adicionales. Además, Enagás puso en marcha en mitad de la crisis la planta asturiana de El Musel para utilizarla como almacén logístico de reexportación, lo que implica un aumento potencial de otros 8 bcm la capacidad española de envío de gas a Europa.
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Llegada masiva de gas hasta 2040
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De cara al futuro, España pretende seguir utilizando intensamente su amplia red de plantas regasificadoras para garantizar la seguridad de suministro nacional y para seguir siendo un gran ‘hub’ internacional de llegada y reexportación a otros países. Enagás, el gestor del sistema gasista español y de la red de gasoductos, cuenta con contratos cerrados que garantizan la descarga en las instalaciones nacionales de más 2.100 barcos metaneros hasta 2040.
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La actividad de las empresas energéticas de compra y reventa de gas a través de España se ha normalizado tras los récords durante la crisis energética, pero el negocio está garantizado hasta el final de la próxima década. La última subasta a largo plazo de Enagás para la descarga de gas en sus plantas de regasificación se saldó con la colocación de la totalidad de la capacidad ofertada hasta el tercer trimestre de 2040, sumando en torno a 200 slots adicionales a la programación que ya tenía asegurada.
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Tras la colocación de esta nueva oferta, España tiene ya asegurada la llegada de una avalancha de gas natural licuado al país al tener contratados más de 2.100 descargas de barcos durante los próximos quince años en las plantas. Esos más de dos millares de buques metaneros sirven para garantizar aproximadamente la mitad del todo el suministro nacional, y Enagás seguirá completando la contratación de llegadas de barcos para descargar GNL en las plantas regasificadoras con las continuas subastas mensuales y anuales que organiza.
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