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sin Ferrero, otra realidad con Samuel López y el rol expandido de su hermano

sin Ferrero, otra realidad con Samuel López y el rol expandido de su hermano
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  • Publishedenero 24, 2026



iluminar Melbournetras un cambio de etapa sin precedentes en su carrera. carlos Alcaraz llegó a Abierto de Australia 2026 Equipo técnico completamente nuevo y experiencia de los primeros. gran golpe sin Juan Carlos Ferrero en el banquillo tras siete años de colaboración que le llevaron a la cima del mundo.

Pero lejos de tratarse de una ruptura traumática, el murciano calificó su nueva realidad como un clímax natural. “Era un capítulo de mi vida que tenía que terminar”, expresó antes del torneo, destacando que fue “una decisión mutua” y recalcando: “Gracias a él soy el jugador que soy hoy”.

Durante década y media, Ferrero ha sido la brújula de Academia Villenauna institución con peso institucional propio. Su metodología se basó en la inmersión en la competición constante, en viajes al circuito de Alcaraz para «afilar su cuchillo» ante auténticos rivales. Era el papel clásico del profesor de historia -ex campeón de Roland Garros- que transmite experiencia y rigor disciplinario.

Samuel Lópezsu sucesor, lleva una filosofía diferente. Con 55 años y con experiencia formativa previa Pablo Carreñose describe como alguien que quiere que Alcaraz «no pierda la espontaneidad. Hace todo lo que le decimos, es un niño que escucha, por eso es fácil trabajar con él», como dijo precisamente hace un año en Melbourne en el periódico COMO..

La diferencia no radica tanto en la calidad técnica de los dos (ganaron juntos el premio al Entrenador del Año en 2025) sino en el ecosistema en el que operan. Ferrero construyó un sistema; López se adapta a la estructura preferida de Alcaraz y su familia.

El primero requirió más rodaje del torneo y la convivencia de una academia con recursos propios. La segunda obra de Murcia, más cerca de la familia del jugador, mediante un entrenamiento intensivo y específico, en lugar de una participación maximalista en las competiciones.

López aporta continuidad: utiliza el mismo lenguaje motivacional que desarrolló en sus años anteriores. Su capacitación El año pasado ya dejó frases como estas: “ahora, tortilla” para llamar a la valentía; «No te preocupes«, en italiano, cuando Alcaraz afronta tiempos difíciles.

Samuel López y Álvaro Alcaraz, delante, en el banquillo de Carlos Alcaraz en el Open de Australia

Samuel López y Álvaro Alcaraz, delante, en el banquillo de Carlos Alcaraz en el Open de Australia

Reuters

Lo que surgió de esa primera semana en Melbourne, aparte de las tres victorias sin perder un set, fue que el cambio reformuló el peso de los votos en el banquillo y más allá.

Álvaro AlcarazEl hermano mayor del tenista, ha asumido un papel ampliado que habla de la verdadera naturaleza de esta transformación. Hasta ahora era un luchar y un apoyo emocional cercano.

A partir de ahora, según el propio Carlos: «Mi hermano Álvaro ocupará más sitio en el equipo». Este movimiento no es casual. Esto refleja el hecho de que el sistema ha pasado de una jerarquía centrada en la Academia Villena a una estructura más horizontal donde la familia gestiona las decisiones técnicas y emocionales.

Kiko NavarroEl primer entrenador de Alcaraz, sugirió en una entrevista con Punto de ruptura que Álvaro podría incluso ejercer como segundo entrenador oficial junto a López, «sobre todo en la parte sentimental», donde puede «aportar mucho a nivel emocional».

Esto significa que la retaguardia de Alcaraz ya no es una institución extranjera, sino una extensión del núcleo familiar. Alberto Lledó (preparador físico) y juanjo moreno (fisioterapeuta) permanecen sin cambios, proporcionando continuidad estructural. Pero Álvaro ahora filtra el apoyo emocional de forma más directa, sin intermediarios.

En la pista, esto produjo resultados mensurables. Contra Hanfmann, Cuando Alcaraz se sintió visiblemente frustrado, perdiendo 3-1 en el primer set, el equipo lo validó después del partido, explicando que había jugado mejor de lo que pensaba.

Esta reconciliación entre la realidad del juego y la percepción sobre el terreno se beneficia ahora de la presencia cercana de Álvaro, quien puede susurrar la familiar serenidad entre los cambios de bando, sin la tensión jerárquica que podría transmitir un técnico judicial más magistral.

La nueva mecánica de saque introducida por Samu López: levantar el balón hacia el pecho, similar a djokovic, trabajó en Murcia antes del viaje a Australia- supone una continuidad técnica. Pero el verdadero cambio es emocional y estructural.

Carlos Alcaraz, en el Open de Australia 2026

Carlos Alcaraz, en el Open de Australia 2026

EFE

Alcaraz ha trasladado el poder de decisión de una academia a su propio ecosistema, donde Álvaro es voz activa y Samu López facilita sin imponer.

En Melbourne, lo que estamos presenciando no es un cambio de director, sino una reconfiguración del coro. Ferrero fue el maestro que cuestionó. Samu López es el facilitador de validación. Y Álvaro, ahora, es la voz de la casa que ancla número uno cuando la pista flaquea.

Tres filosofías diferentes, ninguna debería ser más válida que la otra, pero reflejando a un Alcaraz que, a los 22 años, decidió que su próximo capítulo necesitaba menos instituciones y más familia.



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