GIGABYTE MO27Q28GR análisis completo de este monitor WOLED
El GIGABYTE MO27Q28GR se presenta como un monitor gaming muy interesante, porque apunta directamente a lo que podemos considerar como entrada a la gama alta, y a priori ofrece un valor sólido en relación calidad-precio.
Antes de entrar a contaros todo lo que debéis saber sobre él un inciso importante, y es que no es necesario que un monitor tenga resolución 4K o que supere las 30 pulgadas para que sea considerado como gama alta.

Como ocurre con cualquier cosa que tenga una pantalla, lo primero y más importante es el tipo y la calidad del panel. Esto es lo que determinará en gran medida dónde posicionará, ya que no es lo mismo un panel VA que un IPS, y tampoco es lo mismo un panel IPS que un panel OLED.
El GIGABYTE MO27Q28GR monta un panel WOLED de cuarta generación RGB Tandem, lo que significa que puede ofrecer un nivel de brillo superior sin renunciar a mantener una alta precisión del color, y ofreciendo esos negros profundos que solo podemos conseguir con un panel OLED. Esto, unido a sus prestaciones, hacen que merezca ser considerado como un modelo de gama alta.
Especificaciones del monitor GIGABYTE MO27Q28GR

- Panel WOLED con acabado antirreflejos RealBlack Glossy de 27 pulgadas con resolución de 2.560 x 1.440 píxeles (QHD).
- Reproduce el 99,5% del espacio de color DCI-P3, y un 84% del espacio de color BT2020.
- Pantalla con una terminación «sin bordes» en los cuatro lados, lo que mejora la experiencia de uso y la inmersión.
- Tiene una profundidad de color de 10 bits (1.070 millones de colores) y un contraste 1.500.000:1.
- Brillo típico de 335 cd/m2 (SDR APL 100%), y un máximo de hasta 1.500 nits (HDR APL 1,5%).
- Certificación VESA DisplayHDR True Black 500 y ángulos de visión perfectos en 178 grados.
- Tasa de refresco de 280 Hz y soporte de VRR (tasa de refresco variable).
- Es compatible con G-SYNC y con AMD FreeSync Premium Pro, que eliminan los problemas de tearing y de stuttering (ruptura y tartamudeo de la imagen).
- Tiempo de respuesta de 0,03 milisegundos de gris a gris.
- Calibración de color de fábrica Delta E ≤ 2.
- Software OLED Care potenciado por IA que reduce el riesgo de que el panel WOLED sufra persistencia de la imagen.
- Máxima protección de tus ojos con Eyesafe 3.0, que elimina el parpadeo de la imagen y los brillos molestos, y reduce la emisión de luz azul.
- Ofrece ángulos de visión perfectos en 178 grados.
- Dos altavoces de 5 vatios integrados para poder utilizar el monitor sin necesidad de altavoces externos.
- Función KVM para controlar diferentes equipos conectados al monitor con un solo kit de teclado y ratón.
- Cuenta con el Tactical Switch 2.0, un interruptor que permite cambiar la resolución y el formato de la pantalla de forma instantánea cuando sea necesario en función del juego. Esto puede darnos ventaja en situaciones concretas.
- Trae un joystick en la parte trasera que simplifica la navegación y el control de los ajustes más importantes del monitor.
- Incluye funciones exclusivas de GIGABYTE de gran utilidad en juegos, como Ultra Clear, que reduce el desenfoque de movimiento para hacer que la imagen sea más limpia, Black Equalizer 2.0, Game Assist y monitorización de estadísticas.
- Es regulable en altura, inclinación, orientación y giro.
- Base de metal con gomas en la parte inferior para conseguir el mejor agarre posible.
- Pieza de plástico incluida fácil de utilizar que simplifica la gestión del cableado.
- Conectividad: dos salidas HDMI 2.1, una salida DisplayPort 1.4, un puerto USB Type-C compatible con DisplayPort y alimentación de hasta 18 vatios, un jack de 3,5 mm para auriculares, un puerto USB 3.2 Type-B de subida, dos puertos USB 3.2 Type-A y toma de alimentación.
- Tres años de garantía.
- Precio: desde 709 euros.

Contenido de la caja y primer contacto

El GIGABYTE MO27Q28GR incluye todos los accesorios y el cableado que necesitamos para utilizarlo con cualquier tipo de conexión, ya que trae tanto el cable USB 3.2 Type-B como los cables HDMI y DisplayPort. En una bolsita tenemos también una pieza de plástico que se coloca en el brazo de sujeción, y que nos ayudará a gestionar fácilmente el cableado, así que no echo en falta nada.

Cada parte del monitor viene perfectamente embalada y protegida. La pantalla está separada de los cables y de las demás piezas en una parte interior del corcho, lo que evita que pueda recibir golpes durante el transporte, algo que es muy importante para garantizar que el monitor llegará en buen estado a cualquier destino.
El chasis de la pantalla está fabricado en plástico negro, una terminación estándar utilizada en la práctica totalidad de los monitores que se comercializan hoy en día. En la parte trasera tenemos la zona de enganche del brazo de sujeción, y también podemos ver los conectores, los botones y el joystick de control dedicado a la interfaz del monitor.

La pantalla tiene una calidad de construcción a la altura de un producto de su gama, y no presenta zonas frágiles ni problemas en la integración del panel. Los conectores también están dispuestos de forma acertada y permiten una conexión en vertical, lo que evita que estos ocupen espacio en horizontal, algo que en ciertos escritorios puede ser un problema.
El brazo de sujeción está terminado en metal, y consta de dos partes clave. La parte superior incorpora los enganches que irán insertados en la parte trasera del monitor. Tiene dos dientes en la parte superior de color metalizado que están fijos, y otros dos de color negro en la parte interior que se pueden retraer haciendo un poco de fuerza en la pestaña que está justo detrás.

En la base, el brazo de sujeción tiene tres agujeros en los que se insertará la base de apoyo. Dicha base está terminada también en metal, tiene una terminación trapezoidal bastante compacta y viene con gomas en la parte inferior, lo que le permite ofrecer un excelente agarre en cualquier escritorio.
Montaje del GIGABYTE MO27Q28GR

El montaje del GIGABYTE MO27Q28GR es muy sencillo. Lo primero que tenemos que hacer es colocar la pantalla de espaldas sobre una superficie blanda, como el corcho de la caja. Ahora fijaos en las aperturas cuadradas que tiene en el espacio situado en la zona central, ahí es donde tendremos que insertar los ganchos del brazo de sujeción.

Antes de insertarlo tenemos que montarlo. Cogemos el brazo de sujeción, y en la parte inferior tendremos que insertar la base de apoyo, que como vimos en una imagen anterior tiene tres picos que sobresalen. Esos son los que tendremos que insertar en el brazo de sujeción. Tened cuidado, porque el del centro es el que corresponde con el tornillo que tendremos que apretar, y al principio está muy flojo y hay que sujetarlo con la mano para que entre.

Una vez que hayamos insertado la base de apoyo tenemos que atornillarla. No tiene misterio, nos vamos a la cara trasera de la base y vamos girando el tornillo hasta que ya no podamos más. Podemos apretarlo con la mano a poco que tengamos algo de fuerza, no hace falta recurrir a un destornillador, aunque podemos hacerlo si queremos.

Una vez que terminemos colocamos el brazo de apoyo en la mesa y comprobamos que está bien montado, y que la sujeción es correcta para evitar posibles sustos. Con el brazo de apoyo ya montado podemos pasar al siguiente paso, que consiste en insertarlo en la zona de agarre de la pantalla. Es muy fácil, solo tenemos que saber cómo hacerlo.
Como os dije anteriormente, los dientes de agarre de color negro son retráctiles. Para insertar el brazo de apoyo tenemos que meter primero los dientes de color metalizado en la parte superior orientándolos en diagonal, y una vez que estén dentro pulsamos la pestaña trasera para que los dientes de color negro se retraigan, terminamos de meter la pieza, soltamos la pestaña y listo, los dientes saldrán y se agarrarán a la parte inferior.
Antes de levantar directamente el monitor os recomiendo hacer una pequeña prueba de resistencia para asegurarnos de que el brazo de sujeción ha quedado bien integrado. Por ejemplo, podéis levantarlo ligeramente con suavidad y mantenerlo arriba un par de segundos. Si todo va bien, podemos proceder a levantar el monitor.

Si tenéis dudas de cuál es la mejor forma os recomiendo utilizar una mano para agarrarlo del brazo de sujeción y otra para la base de la pantalla, es decir, para la parte inferior del panel, pero tocando únicamente el plástico, sin hacer presión en la zona del panel, ya que esto puede dañar la pantalla.
Análisis externo y funciones del GIGABYTE MO27Q28GR

El GIGABYTE MO27Q28GR tiene una terminación discreta y sencilla para lo que es un monitor gaming, pero al mismo tiempo tiene un detalle que lo hace espectacular, su pantalla WOLED «sin bordes». Esta pantalla, y la ausencia de cualquier marca en la zona del panel, le dan un aspecto elegante y muy llamativo que, francamente, no me ha dejado indiferente. Creo que la imagen habla por sí sola.

GIGABYTE ha hecho un buen trabajo con la integración del panel y la reducción de los bordes. El acabado antirreflejos también hace un buen papel, ya que aunque no logra eliminarlos por completo cumple con su función al reducirlos de forma notable, y esto se deja notar en la experiencia de uso.
En lo que respecta a la calidad de construcción, el GIGABYTE MO27Q28GR raya a un buen nivel. Como os dije anteriormente, el chasis del monitor está fabricado en plástico, pero presenta una buena solidez estructural, no presenta zonas frágiles y las sensaciones que transmite son correctas.
Tanto el brazo de sujeción como la base de apoyo están fabricados en metal, tienen una terminación minimalista que encaja a la perfección con el diseño del monitor, y ofrecen una estabilidad perfecta sin renunciar a una excelente ergonomía, ya que el GIGABYTE MO27Q28GR es regulable en altura, inclinación, orientación y giro.
Gracias a su excelente ergonomía podemos acomodar fácilmente el GIGABYTE MO27Q28GR a las particularidades de cualquier escritorio, e incluso podemos utilizarlo en posición vertical si es necesario. Esto nos abre las puertas a diferentes posibilidades de uso, y es algo que gustará a streamers y a profesionales.

En la perspectiva lateral podemos ver lo delgado que es el monitor en la zona del panel. En la zona más gruesa es donde se encuentra toda la circuitería y los componentes básicos del monitor, así los conectores y la zona que une la pantalla con la base de apoyo.

El GIGABYTE MO27Q28GR no tiene iluminación LED RGB, pero francamente es algo que no echo en falta en este modelo, porque con ese enfoque tan minimalista que le ha dado GIGABYTE creo que este tipo de iluminación habría quedado fuera de lugar. En esta última imagen podemos ver lo bien que ha integrado GIGABYTE el diseño de este monitor, con líneas angulosas muy marcadas que le confieren un aspecto atemporal.
Calidad del panel, reproducción del color y experiencia de uso

Para empezar a utilizar el GIGABYTE MO27Q28GR solo tenemos que conectarlo al equipo que queramos utilizar, ya sea mediante cable HDMI o a través de DisplayPort, y luego lo enchufamos a la fuente de alimentación. Una vez hecho pulsamos el joystick hacia dentro y listo, se encenderá y nos mostrará lo que vemos en la imagen superior.
Es importante que tengáis en cuenta que para sacarle el máximo partido debemos conectar el cable USB 3.2 Type-B incluido al monitor, y el extremo USB 3.2 Type-A al PC o portátil con el que queramos utilizarlo. Esto hará que el GIGABYTE Control Center reconozca el monitor, y nos dará acceso a diferentes funciones y opciones de configuración, como podéis ver en la galería adjunta.
El GIGABYTE MO27Q28GR es compatible con HDR. Podemos activar esta característica a través de la interfaz de Windows, y también podemos disfrutar de ella en juegos compatibles. En este modelo funciona bastante bien, ya que tenemos certificación HDR500, que está por encima del mínimo, que es HDR400.

La diferencia que marca el HDR se hace especialmente notable en juegos que tienen grandes contrastes entre zonas iluminadas y oscuras, como por ejemplo Resident Evil Requiem, DOOM The Dark Ages y Silent Hill 2 Remake, aunque en este último tendremos que jugar un poco con la configuración para que el resultado final esté a la altura.
Antes de entrar a hablar de la calidad el panel vamos a ver las funciones que ofrece este monitor. A través del GIGABYTE Control Center podemos acceder a una gran cantidad de funciones exclusivas, pero tranquilo, porque si no quieres instalar esa aplicación también podrás disfrutar de esas mismas funciones a través de la interfaz del monitor. Estas son algunas de las más relevantes:
- OLED Care AI: esta tecnología se apoya en la inteligencia artificial para proteger el panel WOLED y reducir al mínimo el riesgo de sufrir problemas de persistencia de la imagen.
- Game Assist: una solución muy útil para los amantes de los videojuegos que, sin duda, forma parte del espíritu gaming de este monitor. Nos da acceso a diferentes modos de imagen nos permite activar ayudas específicas en juegos, como por ejemplo el estabilizador de puntería, que reduce el desenfoque de movimiento y activa la sincronización vertical al mismo tiempo para ayudarnos a apuntar mejor, o las crucetas de mira personalizadas.
- Panel de monitorización: nos permite ver información útil relacionada con el hardware y con los periféricos de nuestro equipo utilizando una interfaz clásica y muy fácil de entender, que además podemos colocar en la zona que mejor nos parezca. Muy útil para hacer mediciones de rendimiento y ver el estado del equipo sin tener que recurrir a aplicaciones de terceros.
- Black Equalizer: nos permite ver de forma más detallada incluso en secciones con tonos negros muy profundos en cada escena, pero sin que esto afecte a la claridad general de la pantalla. Puede ayudarnos a mejorar nuestra habilidad en aquellos juegos que tengan escenarios muy oscuros, donde resulte complicado ver a nuestros enemigos.
- Tactical Switch 2.0: un interruptor programable que nos permite cambiar al instante el tamaño de la imagen, el formato y la resolución de pantalla, algo que puede ser especialmente útil en ciertos juegos, y en momentos concretos. Por ejemplo, podemos reducir la pantalla a 24 pulgadas y la resolución a 1080p con una pulsación, algo que puede ayudarnos a mejorar la concentración en juegos de acción frenética.
Haciendo clic en la galería adjunta podréis dar un paseo más visual por buena parte de las diferentes opciones de configuración que ofrece este monitor.
Pasamos ahora a hablar de los ángulos de visión. El GIGABYTE MO27Q28GR hace un trabajo sobresaliente en este sentido, como podemos ver en la galería adjunta, ya que ofrece ángulos de visión perfectos en 178 grados. En esas imágenes también podemos ver un anticipo de lo bien que separa los colores, de la calidad de imagen que es capaz de ofrecer y del nivel de profundidad que tiene el color negro.
Es un monitor pensado para gaming, y esto se deja notar en su tasa de refresco máxima, que es de 280 Hz, y también en su compatibilidad con VRR (tasa de refresco variable), NVIDIA G-SYNC y AMD FreeSync Premium. Podemos utilizarlo sin problema incluso con GPUs integradas Radeon modestas y de generaciones anteriores, y os puedo confirmar que esas tres tecnologías funcionan a la perfección.

En cuanto a la calidad de imagen, el GIGABYTE MO27Q28GR tiene una densidad de píxeles por pulgada óptima (27 pulgadas y resolución QHD). Esto se traduce en una imagen nítida, pero sin duda lo más espectacular de este monitor es su panel WOLED, que consigue una reproducción del color fantástica, crea negros profundos y tiene un buen nivel de brillo.

Fijaos en la imagen inferior, extraída del juego Silent Hill 2 Remake. En ella podemos ver como el color negro se crea de una manera tan profunda que mejora muchísimo la inmersión, y realza las zonas iluminadas. El uso del color también impacta, especialmente por la intensidad de los diferentes tonos de rojo del centro.

En la segunda imagen tenemos al genial Alan Wake 2. En esa imagen también podemos apreciar el excelente contraste que hace el GIGABYTE MO27Q28GR en las zonas oscuras e iluminadas. Fijaos, por ejemplo, en lo bien que se diferencia la zona iluminada de la linterna sobre la espalda del protagonista y las otras zonas. La representación del color es, de nuevo, excelente, con una gradación del rojo perfecta.

Esta imagen de Metro Exodus con trazado de rayos al máximo es más exigente de lo que parece, y el GIGABYTE MO27Q28GR hace un buen trabajo. La zona central, donde se concentra una iluminación muy intensa, se resuelve a la perfección, y las partes más oscuras presentan una profundidad adecuada, lo mismo que los diferentes tonos de blanco sucio que se concentran en la cocina y los azulejos.

Otra imagen de Metro Exodus, pero en este caso el color dominante es el azul claro por la luz que llega a la escena desde el lateral. Las zonas oscuras tienen esa profundidad que solo consigue un panel OLED, y las diferentes tonalidades de azul, que impacta de diferente forma en función de la superficie, se resuelven a la perfección.

Esta imagen de Final Fantasy VII Rebirth también nos permite apreciar lo bien que representa el color el GIGABYTE MO27Q28GR, y como ese buen uso del color puede ayudar a conseguir una mayor calidad de imagen.

Más Final Fantasy VII Rebirth, en este caso una imagen de Tifa que confirma lo que os dije anteriormente, que tenemos una excelente nitidez a nivel de imagen, y que la representación del color es excelente. Fijaos que el uso del color es tan bueno que contribuye a mostrar incluso los detalles más pequeños de la piel del personaje.

En la última imagen podemos ver, de nuevo, la excelente nitidez de la imagen y el gran trabajo que hace el GIGABYTE MO27Q28GR con la representación del color en una escena tan compleja como la de la llegada al Gold Saucer en Final Fantasy VII Rebirth.

Conclusión y valoración final
Sobre el papel el GIGABYTE MO27Q28GR tenía una pinta muy buena, y en la práctica ha superado mis expectativas. El panel WOLED que monta este modelo tiene una relación óptima entre resolución y tamaño de pantalla, logra una reproducción del color sobresaliente tanto por cobertura del espacio cromático como por intensidad del color, y consigue esos negros profundos que marcan la diferencia en este tipo de paneles.

Jugar con este monitor es una auténtica delicia, porque transforma totalmente la experiencia frente a un monitor con panel VA o con panel IPS. Comparado con cualquier monitor equipado con esos paneles el GIGABYTE MO27Q28GR juega en otra liga, y una vez que lo probamos ya «nos duele» volver a soluciones inferiores.
El panel WOLED que monta el GIGABYTE MO27Q28GR cuenta con un cuarto subpíxel blanco que permite conseguir un mayor nivel de brillo, algo que es muy positivo, ya que mejora la experiencia de uso. Y hablando de brillo, la certificación HDR 500 cumple, no es perfecta, pero consigue una mejora real en juegos, sobre todo en aquellos que juegan más con el contraste entre zonas oscuras e iluminadas.

Las opciones de conectividad que ofrece el GIGABYTE MO27Q28GR también están a la altura. Lo mismo se puede decir de los altavoces, y contamos con tantas funciones y opciones de configuración que al principio es fácil sentirse un poco abrumado. Dichas funciones y opciones representan un valor real, y por esa razón hay que tenerlas en cuenta.
La tasa de refresco de 280 Hz está respaldada por las tecnologías VRR, G-SYNC y FreeSync Pro, que funcionan perfectamente con cualquier tarjeta gráfica. Con este monitor tenemos todo lo que necesitamos para aprovechar una tarjeta gráfica de gama alta, su bajo tiempo de respuesta nos libra por completo del ghosting, y nos permite concentrarnos en disfrutar de una experiencia en juegos que, en general, es sobresaliente. Recomendable.
RESUMEN
Sobre el papel el GIGABYTE MO27Q28GR tenía una pinta muy buena, y en la práctica ha superado mis expectativas. El panel WOLED que monta este modelo tiene una relación óptima entre resolución y tamaño de pantalla, logra una reproducción del color sobresaliente tanto por cobertura del espacio cromático como por intensidad del color, y consigue esos negros profundos que marcan la diferencia en este tipo de paneles. Recomendable.
Calidad de construcción9
Instalación y configuración9.5
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