Guerra de Irán, en directo. Última hora
Husein Farhat dice que ya no recuerda lo que significa sentarse tranquilo porque desde que abandonó su casa en el sur del Líbano ha encadenado varios desplazamientos, huyendo de los bombardeos israelíes, hasta acabar en una tienda de campaña instalada bajo las gradas del Estadio Ciudad Deportiva de Beirut. «Cuando vives así, acabas psicológicamente destrozado. Los nervios ya no aguantan y pierdes el control con facilidad. No comes como una persona normal, no puedes sentarte tranquilo, no tienes un lugar adonde ir y ni siquiera duermes bien», resume en declaraciones a EFE. Su historia se repite entre las 94 familias, compuestas por 283 personas, que siguen alojadas en este centro, situado en el sur de Beirut y limítrofe con el suburbio conocido como Dahye, administrado por la Cruz Roja Libanesa, donde al inicio de la guerra llegaron a refugiarse unas 1.800 personas.
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