Hacienda recauda 50 millones más en dos semanas de guerra sólo por el IVA a los carburantes
El Ministerio de Finanzas ha recaudado 50 millones de euros extra en dos semanas de la guerra de Irán, sólo para el Impuesto al Valor Agregado (IVA) que proviene de los combustibles.
Los datos, calculados a partir de los registros del Ministerio de Transición Ecológica y del Ministerio de Hacienda, indican que desde el inicio del conflicto Se ha recaudado unos 373 millones de euros por el IVA de la gasolina.
Hace un año, los ingresos por estas mismas fechas alcanzaron los 323 millones de euros en dos semanas, es decir, 50 millones menos que ahora. Han ido directamente al tesoro público. Una cantidad que podría aumentar si se consolidan y aumentan los precios actuales de los combustibles.
Y es que todavía estamos en cifras un poco por debajo de los precios medios que se registraron en 2022, en plena guerra en Ucrania y cuando la mayoría de carburantes superaban los dos euros el litro.
Esta situación se produce en pleno debate sobre la fiscalidad de la gasolina y las ayudas a la guerra que el Gobierno prepara desde hace días.
Transportistas, gasolineras, energéticas, empresarios, la Comisión Europea y el Partido Popular Piden recortes impositivos generalizados para aliviar los bolsillos de empresas y particulares. Así – creen – el coste de la guerra será asumido por el Estado.
Pero el Gobierno se resiste a aprobar una bajada transversal y sólo abre la puerta a pequeños ajustes en los impuestos que tienen que ver con la factura eléctrica.
En el caso de los combustibles, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, deslizó la semana pasada que no tiene mucho sentido repetir el bono de veinte céntimos a la gasolina aplicado en la guerra de Ucrania, porque -dijo- sectores empresariales y sindicales le han dicho que no es lo más efectivo.
Por otro lado, el Gobierno no es partidario de bajar impuestos a los combustibles como el IVA -los transportistas piden reducirlo del 21% al 10%- ni piensa tocar el Impuesto Especial sobre Hidrocarburos (IEH).
Según la Asociación Española de la Industria de Combustibles (AICE), Hacienda puede quedarse con más de 22 euros por cada 50 euros depositados en el depósito. Esto supone que una media del 44% del precio de cada litro va a las arcas públicas.
En 2022, con los precios de la gasolina en niveles máximos, el Estado recibió 10.000 millones del IVA a la gasolina y otros 12.000 del IEH, un récord de 22.000 millones anuales.
Este año, si los precios cerraran en niveles similares a los de entonces, los ingresos fiscales podrían rondar los 23.000 millones.
Esto supondría, como ya explicó este diario, una recaudación de 1.800 millones de euros más que lo registrado el año pasado con el precio del petróleo en 60 dólares. muy por debajo de los más de 100 que se cotizaron la semana pasada.
Margen fiscal
Es decir, el Gobierno se resiste a reducir este impuesto casi exclusivamente por el gran impacto que ya está teniendo en las arcas públicas este aumento del precio de los combustibles.
Si bien el margen fiscal es importante y crece con cada centavo que sube el precio de la gasolina, El Gobierno prefiere esperar a ver la evolución del conflicto y sigue resistiéndose a realizar cualquier movimiento fiscal.
En cambio, opta por la vigilancia de los precios. La semana pasada acordó con la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) reforzar la supervisión, la transparencia y la coordinación institucional en los mercados energéticos.
Seguimiento de precios
Ante esta fuerte volatilidad de precios debido a la guerra en Irán, que está afectando rápidamente a los precios en las gasolineras, se acordó aumentar la frecuencia de publicación de la información sobre combustibles, que pasará a ser semanal.
El objetivo es facilitar a los consumidores un mejor acceso a precios y márgenes «en un momento de especial sensibilidad».
También se reforzó el intercambio diario de datos y análisis entre la CNMC y los ministerios de Economía y Transición Ecológica y la coordinación con los operadores de los mercados de la electricidad (OMIE) y del gas (Mibgas).
Todo ello para vigilar la situación y «detectar posibles conductas irregulares o contrarias al buen funcionamiento de los mercados».
Aumento de combustible
¿Y cuánto han subido los precios del combustible? La gasolina de 95 octanos, la más común, se ha disparado hasta los 1,68 euros de media, lo que supone un crecimiento del 13,7% desde que comenzó el ataque a Irán, aunque se han detectado subidas puntuales superiores al 25%.
Por su parte, el de 98 octanos se ha situado en 1,82 euros, un crecimiento similar, y El diésel ha aumentado un 25,6% hasta los 1,8 euros. Hablamos de medias, lo que significa que en algunos lugares ya se han superado los dos euros por litro.
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