Hago 2 comidas y en ayuno solo tomo agua
Pedro González transformó su propia evolución física en un laboratorio de pruebas.
El pasado mes de septiembre, durante la primera edición de “Fútbol Fiesta”, evento organizado por Decatlón adentro Foro de Barcelona, el mediocampista de Barça Detalló por primera vez en público cómo cambió su forma de comer y descansar para continuar su transición de prometedor a líder indiscutible del equipo.
Ante decenas de jóvenes y familias, el canario explicó que el eje de su rutina actual es el ayuno intermitente. No se presenta como un gurú de la nutrición, sino como alguien que ha experimentado hasta encontrar lo que le funciona.
El punto de partida fue una recomendación del vestuario. “Ferrán, que ya practicaba el ayuno intermitente, me animó a probarlo y la verdad es que desde entonces me siento mucho mejor, así que de momento seguiré”, admitió sobre la influencia de su pareja.
En este mismo escenario, Pedri aclaró cómo se traslada este método a su día a día. «Hago dos comidas al día, comida y cena. Excepto los días de partido, que desayunamos bien», explicó.
Pedri González, calentando con el FC Barcelona
AFP7 / Europa Prensa
Es decir, en días normales renuncia al tradicional desayuno y concentra su ingesta en dos momentos, mientras que cuando participa en una competición introduce una primera comida más completa para llegar al partido con reservas suficientes.
La otra frase que mejor resume su disciplina viene cuando describe lo que ocurre entre estas dos comidas: “Durante los periodos de ayuno lo único que bebo es agua, ya que es fundamental para mantener una correcta hidratación.
Nada de lattes, zumos de frutas ni snacks “inocentes”: sólo agua para no romper el ayuno y, al mismo tiempo, evitar cometer errores que puedan interferir en el entrenamiento.
Pedri también admitió cuáles son sus grandes debilidades. Habla con una sonrisa de las croquetas de jamón que hace su madre: «Es muy difícil para mí resistirme a las croquetas de jamón que hace mi madre. Sólo las pruebo de vez en cuando después de un partido. ¡Tendré tiempo de comer todo lo que quiera cuando me retire!».
En esa misma conversación contó que tenía un pequeño problema con los pistachos, hasta el punto de definirlo como «una pequeña adicción» y admitir que tenía que controlarse porque, si se descuidaba, podría «comerse toda la olla» mientras jugaba a la consola.
Son confesiones menores, pero que muestran la convivencia entre una dieta bastante estricta y la necesidad de no vivir encerrado en la dieta.
Más allá del plato, Pedri aprovechó el evento para vincular nutrición, rendimiento y salud mental. Insistió en que el trabajo de fuerza física en el gimnasio ha sido fundamental para reducir las lesiones y que el ayuno intermitente es parte de esta investigación para sentirse más ligero y con más energía.
Su mensaje final, dirigido a los niños presentes, fue coherente con todo lo anterior: cuida tu cuerpo, haz deporte y no te obsesiones, porque incluso un internacional que sólo hace dos comidas al día tiene derecho a seguir soñando con la croqueta de su madre.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí

