Jardines, bancos y tres rutas para pasear, atractivos del nuevo «pulmón verde» que Oviedo estrenará en agosto
El bosque del Fulminato acaba de culminar la primera fase de su transformación en el gran jardín botánico de Oviedo. Más de 80.000 metros cuadrados recuperados para el uso ciudadano, nuevos senderos, más de 200 árboles autóctonos, tres rutas señalizadas, mobiliario urbano y la dignificación de los restos de la antigua fábrica de explosivos conforman el resultado de una intervención que el Ayuntamiento abrirá al público en agosto. El alcalde, Alfredo Canteli, y el concejal de Infraestructuras, Nacho Cuesta, visitaron recientemente el espacio, que a lo largo de julio acogerá las primeras actividades organizadas por la Escuela Municipal de Sostenibilidad como antesala de su apertura al público en agosto.
[–>[–>[–>[–>[–>[–>La actuación supone un nuevo paso en la estrategia municipal para reforzar la infraestructura verde de la ciudad y recuperar uno de los enclaves con mayor valor ambiental e histórico del concejo. El proyecto, redactado y dirigido por el ingeniero municipal Alfonso Sanjurjo Otero, ha permitido restaurar ecológicamente el antiguo bosque industrial mediante una intervención que combina criterios ambientales, paisajísticos y patrimoniales. Solo queda pendiente un contrato independiente para adecuar algunos elementos estructurales, entre ellos la chimenea de la antigua tejera, antes de ponerlos plenamente a disposición de los visitantes.
[–> [–>[–>área de muebles / A. O.
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El corazón de la intervención ha consistido en devolver al bosque su equilibrio natural y prepararlo para convertirlo en una de las grandes áreas de esparcimiento de de La Manjoya, donde se espera mucho crecimiento en los próximos años con la construcción de varias promociones de viviendas. Para ello se acometió una restauración integral de la cubierta vegetal, se eliminaron especies invasoras que desplazaban a la flora autóctona y se mejoró la gestión del agua mediante técnicas de bioingeniería y pavimentos ecológicos capaces de favorecer el drenaje natural. A ello se suma una integración paisajística diseñada para mejorar la conectividad del espacio y potenciar los servicios ecosistémicos que presta este pulmón verde, llamado a convertirse en un sumidero de carbono y en un refugio frente a los efectos del cambio climático.
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Los visitantes encontrarán, desde la entrada, un gran panel interpretativo con tres recorridos perfectamente señalizados. La ruta de la Muralla, de 2,4 kilómetros, permite descubrir el trazado de la antigua fábrica de explosivos; la ruta del Bosque, de 1,8 kilómetros, atraviesa las zonas de mayor densidad forestal; mientras que la ruta de las Secuoyas, de apenas medio kilómetro, pone el foco en estos singulares ejemplares arbóreos.
[–>[–>[–>La culminación de las obras confirma las previsiones que manejaba el Ayuntamiento durante los últimos meses. La intervención ha permitido recuperar un espacio como ocho campos de fútbol donde convivirán patrimonio industrial, biodiversidad y nuevos itinerarios para paseantes y ciclistas. El objetivo municipal pasa ahora por consolidar el Fulminato como uno de los grandes referentes ambientales de Oviedo, un lugar pensado para el ocio, la educación ambiental y el turismo sostenible, que abrirá definitivamente sus puertas en plena temporada alta turística tras un estreno previo marcado por las actividades divulgativas.
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