La afición del Cornellana, ejemplo de pasión incondicional en cada partido como visitante
Ni el frío, ni el viento, ni siquiera el granizo. No hay inclemencia meteorológica que detenga la pasión de la afición del Cornellana por su equipo, junto al que se desplaza constantemente allá donde los azules ejerzan como visitantes. El último viaje fue hasta Llaranes (Avilés), concretamente a las instalaciones deportivas de La Toba. Allí aguardaba el Versalles, tercero en la clasificación con 32 puntos, 4 menos que el Cornellana, que buscaba afianzar el liderato ante un rival directo. En la grada, además de la numerosa afición local, estaban presentes cerca de 40 aficionados del “Corne”, los cuales compitieron en intensidad con la afición rival e hicieron de la grada una extensión del terreno de juego en cuanto a intensidad e igualdad en los apoyos. La primera parte fue, así, un reflejo del «partido» que se celebró en la grada: 3-2 al descanso y los ánimos por todo lo alto.
[–>[–>[–>“Vamos con todo”, exclamaban en la grada los aficionados del Cornellana instantes antes de un empate a 3 que llegó a apenas 10 minutos del final del partido. “¡Vamos Cornellana! ¡Uno más!”, gritaban los salenses, que veían muy posible la remontada de los suyos tras ir por detrás en el marcador durante todo el partido. En los últimos minutos, los nervios crecieron. Cada jugada rival era respondida con apoyos desde la grada. Finalmente, y bajo un auténtico chaparrón que por momentos se convirtió en una granizada que no daba tregua a los aficionados, el árbitro indicó el final de partido. Empate a tres y vuelta a casa. «Lo importante era no perder. Son un rival muy fuerte y el objetivo era que no nos recortasen puntos», reflexionaban en algunos corrillos poco después del final del partido.
[–> [–>[–>Buen sabor de boca
[–>[–>[–>
Pese a no lograr la victoria, el resultado dejó un buen sabor de boca en una afición que antes de partido tenía fe ciega en que sus jugadores lograsen un buen resultado. El Cornellana, que cuenta con casi medio millar de socios, estuvo acompañado en Avilés por casi un diez por ciento de aficionados. Los cuarenta valientes tenían claro que, pese a la dificultad del encuentro, las sensaciones eran buenas.
[–>[–>[–>
«Vamos genial este año. Cada jornada juegan mejor», apuntó Gemma Fernández, vecina de Cornellana y apasionada de su equipo, al que acudió a apoyar junto a Manuel y Tomás Fernández. Los tres, en la grada, seguían de cerca el resultado de su máximo rival, el Salas, que en ese momento disputaba su encuentro en casa contra el Llaranes B. «Tenemos amigos del Salas. Son amigos, conocidos de toda la vida y es un pique sano. Nos metemos con ellos, ellos con nosotros… Queremos que pierdan, pero somos vecinos», señalaron los tres aficionados del Cornellana.
[–>[–>[–>Ascender, un sueño
[–>[–>[–>
Sobre las posibilidades de ascenso y lo que significaría, detallaron que «sería un sueño que se consiguiese». El año pasado, de hecho, se quedaron a las puertas. «Lo tuvimos muy cerca. Si este año se cumple, sería una inyección de ánimo muy grande para club, jugadores y afición», apuntaron.
[–>[–>[–>
A pocos metros, Rosario Hoyos y José Ignacio y Lucía Fernández disfrutaron de una mañana en familia siguiendo a su equipo. Para los tres, el apoyo incondicional de la afición de Cornellana es algo que «genera un ambiente muy bueno». «Llueva o nieve, lo que hay que hacer es apoyar al equipo», exclamaron los tres, que al igual que el resto de aficionados se mostraron encantados con el buen momento de forma del club. «Es imposible hacerlo mejor. No se les puede pedir más a los jugadores. Están haciéndolo espectacular«, comentó Fernández, para el que el ascenso «es algo muy difícil» pero que «dependerá de cómo se dé la vuelta. «Primero de todo hay que mantener la confianza. Los jugadores son muy buenos y el ascenso sería un orgullo para todo el pueblo», concluyeron.
[–>[–>
[–>Confianza en el equipo
[–>[–>[–>
Con el partido ya avanzado y la borrasca Ingrid en escena, los aficionados del Cornellana buscaban cómo protegerse del diluvio. Unos de los afectados eran Arsenio y Alberto Álvarez. «Está siendo muy igualado. Son dos plantillas estupendas. Nos han pillado en tres contraataques pero queda mucho», comentaron ambos aficionados, para los que el seguimiento de la grada en cada desplazamiento es algo «justificado» que será aún más importante en la segunda vuelta recién estrenada. «Pase lo que pase, confianza absoluta. Tenemos buen equipo, de los mejores de la categoría, y una afición que se vuelca. Fuera nos hacemos ver, pero en casa somos muy difíciles de ganar», afirmaron.
[–>[–>[–>
Finalmente, y pese al empate «in extremis», la grada del Cornellana se alzó con la victoria a los puntos respecto a los locales. Pese a la superioridad numérica, los salenses cantaron, gritaron, protestaron y se volcaron con su equipo, que pese a llegar a perder 3-1 en los primeros 45 minutos, logró remontar y sacar un valioso punto de Avilés antes de regresar a Cornellana con la mirada puesta en el siguiente partido, en el que sus aficionados seguirán volcados y dispuestos a ejercer como el jugador número 12 y llevarlos en volandas a la victoria.
[–>[–>[–>
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí