la alternativa de izquierdas que amenaza con hundir al Partido Laborista en el Reino Unido
En la sala de eventos Your Friendly Place, en el sureste de Londres, se respiran altas dosis de emoción y entusiasmo. Cerca de un centenar de personas reciben con un sonoro aplauso a Zack Polanski, el flamante nuevo líder de los Verdes, cuando aparece en el escenario para dar el pistoletazo de salida a la campaña para las elecciones locales en Inglaterra del próximo 7 de mayo, en las que la formación aspira a consolidarse como la alternativa de un Partido Laborista que no ha logrado convencer a una parte importante del electorado de izquierdas tras casi dos años en el Gobierno. «Vamos a lograr un resultado récord para nuestro partido», pronostica ilusionado nada más coger el micrófono.
[–>[–>[–>El ascenso de los Verdes en las encuestas ha sido meteórico en los últimos meses. La formación se sitúa en un 16% en intención de voto para las próximas elecciones generales —muy por encima del 7% logrado en 2024— e iguala a los laboristas como la tercera fuerza, por detrás de Reform UK y del Partido Conservador. Algunas predicciones apuntan a que la formación ecologista podría incluso superar al partido del Gobierno en número de representantes en la Cámara de los Comunes.
[–> [–>[–>Desde su nombramiento como líder de los Verdes, Polanski ha mantenido una posición muy crítica con el Ejecutivo laborista en asuntos como Gaza, el recorte de prestaciones sociales o la falta de medidas contundentes para frenar el aumento del coste de la vida. Su estilo «ecopopulista», como él mismo lo ha definido, ha captado la atención de los votantes de izquierdas, especialmente a los más jóvenes, los cuales se sienten decepcionados con la ambivalencia del Ejecutivo en el plano internacional y con la implementación de unas políticas migratorias cada vez más restrictivas.
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El carisma de Polanski y las políticas ancladas a la derecha del Gobierno laborista, más enfocado hasta ahora en evitar el ascenso de Reform UK que en proteger el flanco izquierdo, han hecho que una base importante de votantes progresistas se inclinen ahora por los Verdes, una formación hasta ahora minoritaria y que no era vista como una amenaza seria.
[–>[–>[–>Desafección de los votantes
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«Creo que Starmer y sus asesores pensaban que el electorado de izquierdas no tenía a dónde ir, por lo que podían permitirse irritarles y decepcionarles. Pensaban que, al fin y al cabo, acabarían volviendo al partido», explica Richard Johnson, profesor de política de la Universidad Queen Mary de Londres. La victoria de los Verdes en la circunscripción de Gorton and Denton a finales de febrero, donde los laboristas habían arrasado en las elecciones de 2024, ha supuesto sin embargo un toque de atención para el Ejecutivo, que está empezando a ver con preocupación el auge del partido ecologista, especialmente en los principales núcleos urbanos.
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Las decisiones del Gobierno no sólo han provocado la desafección de los votantes, sino también el transfuguismo de muchos de los militantes de su formación. Hau-Yu Tam, concejal en el distrito londinense de Lewisham, decidió dejar el Partido Laborista el año pasado y unirse a la formación de Polanski. «Los Verdes son el único partido que defiende a los inmigrantes y a las minorías, además de proponer soluciones honestas al aumento del coste de la vida y a las políticas de austeridad. La esencia del Partido Laborista era la clase trabajadora y los sindicatos, pero esto ya no es así», señala.
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[–>Partido protesta
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Aún así, el profesor Johnson considera que el auge de los Verdes en las encuestas es más una consecuencia de los fracasos del Gobierno laborista que un triunfo de sus propias propuestas. De hecho, algunas de las medidas planteadas por el partido de Polanski, como la creación de una alianza europea alternativa a la OTAN o la legalización de las drogas, no cuentan con un apoyo mayoritario de la población. Esto ha llevado a los críticos a calificar a la formación como un partido de protesta, algo que el líder verde rechaza frontalmente.
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«La gente está viendo que nuestro partido está compuesto por gente corriente que ha entrado en política no por interés personal, sino porque quieren aportar algo. Esto es lo opuesto a un partido de protesta», asegura en un encuentro con EL PERIÓDICO y con otros medios extranjeros al terminar el acto de campaña en Londres. «Nuestros votantes están convencidos de que cumpliremos con nuestros objetivos de reducir las facturas, subir los impuestos a los millonarios, preparar al país para los retos climáticos y garantizar la paz», añade.
[–>[–>[–>Polanski, homosexual y judío, se enfrenta sin embargo a varios retos. Entre ellos el de amalgamar a una base de votantes heterogénea, formada por jóvenes muy progresistas en lo social y en lo económico; miembros de la comunidad musulmana críticos con las guerras en Oriente Medio pero socialmente más conservadores; y una base tradicional formada por personas de mayor edad, residentes en el medio rural y preocupadas por la protección del medio ambiente. Su capacidad de agrupar a todos estos sectores será fundamental para lograr su principal objetivo: acabar con la hegemonía histórica de los laboristas y abrir una nueva etapa en la izquierda británica.
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