La autopsia realizada al cadáver de José María Úrculo descarta una muerte violenta
Descartada muerte violenta. La autopsia realizada esta mañana en el Instituto Anatómico Forense atribuye a causas naturales la muerte de José María úrculo, el hermano de conocido pintor Eduardo Úrculo cuyo cadáver fue localizado en el mediodía de ayer en su casa de Celorio horas después de que sus familiares denunciaran que hacía horas que no sabían nada de su paradero, tal y como avanzó en su edición digital LA NUEVA ESPAÑA. El cuerpo sin vida del octogenario fue localizado tendido en el suelo del baño de la vivienda. La Guardia Civil recabó pruebas durante horas en el interior de la casa por si la muerte hubiera sido consecuencia del asalto al conocido inmueble de Celorio. Los agentes recogieron pruebas e inspeccionaron la vivienda, la finca y el vehículo de José María Úrculo durante horas conscientes de que no se podía descartar ninguna hipótesis y a la espera de lo que el examen forense dijera a lo largo de la mañana de hoy.
[–>[–>[–>El examen al cadáver ha arrojado luz al caso y se espera que en las próximas horas el juzgado encargado de la investigación de la orden del archivo de la causa. Los forenses aseguran, según ha podido saber este periódico, que José María Úrculo falleció como consecuencia de un infarto. El cuerpo sin vida del octogenario no presentaba contusiones de importancia más allá de las propias de una caída en el suelo.
[–> [–>[–>El suceso conmocionó ayer Celorio en donde la familia del fallecido es muy respetada y querida. El fallecimiento tuvo lugar en la finca de La Regalada, situada en la calle principal de Celorio. La guardia Civil acudió de inmediato en cuanto tuvieron conocimiento de los hechos.
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José María Úrculo, de 83 años, vivía a caballo entre Oviedo y Celorio. Era muy conocido y querido tanto en la capital asturiana como en la localidad llanisca. Los agentes encargados del caso interrogaron ayer tanto a los familiares –los hijos se desplazaron hasta la casa nada más recibir la trágica noticia–, como a algunos vecinos, intentando averiguar aspectos como si hablan visto «algo raro» o si observaron algún detalle que pudiera denotar problemas de salud. No en vano el fallecido había estado aquejado varias dolencias, algunas bastante graves, pero las había superado. No obstante, dos vecinos lo vieron en la tarde del jueves sentado en su furgoneta «como recostado». Lo comentaron entonces y admiten que les pareció «extraño», pero no le dieron más importancia: «Pensamos que estaría cansado y al rato vimos que ya no estaba». Ahora la autopsia les da la razón.
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