La disputa de los Marichalar por el Condado de Ripalda y la millonaria herencia que le dejó ‘tía Cocó’ a su sobrino Jaime
La Plaza de Toros de Aranjuez fue testigo hace unos días de un reencuentro que bien podría tener huellas de historia por su carácter insólito: el infanta elena (62 años) y el que fue su esposo, y padre de sus hijos, Jaime de Marichalar y Sáenz de Tejada (63), coincidieron en el espacio y el tiempo.
La razón es clara: tu pasión incondicional por el toreo. Esa tarde estaba trabajando en la arena. Morante de Puebla (46) y Rey Roca (29), entre otros. Elena y Jaime llegaron por separado, y además con esa distancia física disfrutaron de la fiesta taurina. Como dos ex muy compatibles.
Desde en 2009 divorciada, con aquel escrito inédito en el que se informaba que su convivencia cesóMucho se ha dicho -y especulado- sobre la naturaleza de su relación, si se tratan, si hay buena o mala relación entre ellos. Lo que es un hecho es que Jaime salió del foco.
En realidad, nunca se sintió muy cómodo con el escrutinio público. En estos 17 años, Jaime de Marichalar ha mantenido la máxima de silenciodel discrecióndesde el fondo. Nunca quiso unirse al papel cuché y, así, de manera coherente, construyó una vida alejada de luces y taquígrafos.
Jaime con la infanta Elena el día de su boda.
Gtres
De hecho, el ex duque de Lugo se ha mostrado enojado cuando la prensa se ha acercado a él para hacerle preguntas de carácter personal y familiar. Siempre, por supuesto, ligado a su vínculo con el Casa Real Española. Sin embargo, Jaime tiene una historia apasionante más allá de la Corona.
Con raíces muy arraigadas en la historia nobiliaria, el apellido Marichalar está muy ligado al Condado de Ripalda y, por otro lado, y en paralelo, por el peso determinante de una herencia familia: la de Teresa de Marichalarconocido como ‘tía coco‘.
Los Marichalar forman parte de un linaje de origen navarro que, a lo largo de los siglos, consolidó su presencia en diferentes regiones de España, especialmente en Soriadonde el apellido estaba vinculado al defensa del patrimonio histórico y cultural.
La familia, además de por sus propiedades, ha destacado mucho por su fuerte compromiso con el legado histórico. En este contexto, la figura de Amalio de MarichalarConde de Ripalda, y uno de los cinco hermanos Marichalar y Sáenz de Tejada.
Vale la pena tomar esta nota: Jaime tiene cinco hermanos: Ana, Álvaro, Ignacio, luis y el mayor, amaliotodos ellos fruto de la historia de amor de sus padres, Amalio de Marichalar y Bruguera y María de la Concepción Sáenz de Tejada y Fernández de Bobadilla.
Amalio, el primogénito, ha jugado un papel fundamental como portavoz y defensor del patrimonio de la familia y, en concreto, sus raíces son sorianas.
Desde finales del siglo XX, Amalio ha impulsado iniciativas culturales encaminadas a proteger el yacimiento de Numancia y promover su reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad.
Jaime de Marichalar y la Infanta Elena.
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Bajo su impulso, la finca familiar se convirtió en un símbolo de raíces de Marichalar en Soria. Cada 26 de diciembre, la familia celebra una misa en el panteón de santo domingouna tradición que muestra la continuidad de sus rituales y su deseo de preservar la memoria familiar.
A esto se suma su participación activa en la Semana Santa Soriana, especialmente en la procesión de Ecce Homo. En cuanto al Condado de Ripalda, es una dignidad nobiliaria con casi tres siglos de historia.
Su origen se remonta a 23 de marzo de 1724cuando el rey luis i se lo concedió a Esteban Joaquín de Ripalday Marichalar en reconocimiento a sus servicios a la Corona.
Nacido a mediados del siglo XVII en gorriz -Navarra-, Ripalda desarrolló una destacada carrera militar.
Era coronel en 1706, intendente general del Ejército de Andalucía y, como asistente de Sevillaimpulsó mejoras sociales y organizó una fastuosa recepción para los reyes en 1729, en un viaje destinado a aliviar la melancolía del monarca.
El condado se lo concedió a Esteban Joaquín Ripalda y Marichalar por su lucha contra los austriacos.
‘Tía Cocó’: una herencia decisiva
En paralelo a este condado que tanto ha significado y cincelado la imagen de los Marichalar, conviene hacer una línea aparte con la historia que esconde una figura clave de la familia: Teresa de Marichalarapodada cariñosamente ‘tía Cocó’.
esta mujer Jugó un papel determinante en la vida de Jaime.. Su relación con él fue especialmente estrecha, marcada por una afinidad personal lo que resultó en una herencia igualmente genuina.
Amalio de Marichalar y Sáenz de Tejada, Conde de Ripalda, en el Palacio del Vizconde de Eza.
EE.UU.
A su muerte, Teresa dejó a Jaime riqueza considerable que incluía propiedades inmobiliarias y activos económicos.
Esta decisión contrastó con el reparto realizado a otros miembros de la familia: su hermano Álvaro, por ejemplo, Sólo le legó un coche Jaguar.un gesto que mostrara la preferencias personales del testador.
La herencia de ‘Tía Cocó’ no sólo mejoró la posición económica de Jaime, sino que también redefinió su estatus socialsegún algunas crónicas.
En apenas dos décadas pasó de vivir en un modesto piso de 40 metros cuadrados en Francia a convertirse en propietario de una de las viviendas más exclusivas del mundo. barrio de salamancaen Madrid.
El triplex de Núñez de Balboa
Uno de los ejemplos más visibles del impacto de esta herencia es la triple ubicado en la intersección de calles Núñez de Balboa y Ortega y Gasset. Adquirido en 2005cuando aún estaba casado con la infanta, la propiedad representa un símbolo del ascenso social de Jaime de Marichalar.
Con una superficie de aproximadamente 500 metros cuadradosla casa fue construida en 2002 en un jardín protegido por normativa municipal.
Jaime de Marichalar, en una imagen reciente.
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La operación inmobiliaria, realizada por la familia corsinicumplió con los requisitos urbanísticos compensando con el derribo de otras edificaciones en la parcela.
El resultado es una residencia única en una de las zonas más codiciadas de Madrid, que combina exclusividad, discreción y valor patrimonial.
Tras su divorcio de la infanta Elena, Jaime de Marichalar se retiró del ámbito institucional de la Casa Real, perder los privilegios asociados a su condición de consorte.
Sin embargo, lejos de desaparecer del panorama social, ha mantenido una presencia constante en los círculos de la élite madrileña.
Su relación con figuras destacadas, como hermanas koplowitzy su participación en eventos selectos han contribuido a preservar su visibilidad.
¿Qué hace Jaime?
Jaime ha desarrollado su carrera profesional en el ámbito empresarial y en el juntas directivas. Tras su paso por París, donde trabajó en el sector financiero, ha ocupado puestos de responsabilidad en firmas de prestigio, especialmente en el sector de lujo.
El ex duque de Lugo, en una instantánea reciente.
Durante años fue asesor de LVMH en España, posición que reforzó su perfil como representante de marcas exclusivas y como figura bien conectada en el mundo empresarial.
También ha participado en mecenazgos culturales y fundaciones vinculadas al arte y la moda, ámbitos en los que se mueve con soltura gracias a su red social y su experiencia en gestión institucional.
A nivel social, Jaime sigue siendo un rostro habitual en eventos de alto niveldesde inauguraciones culturales hasta presentaciones de marcas de lujodesfiles, subastas benéficas o eventos vinculados a la élite económica madrileña.
Aunque mantiene un perfil discreto y evita protagonismos innecesarios, su presencia sigue siendo requerida en círculos donde los empresarios se unen, coleccionistas, aristócratas y figuras influyentes.
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