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la IA dispara la DRAM un 450% y los fabricantes se preparan

la IA dispara la DRAM un 450% y los fabricantes se preparan
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  • Publishedjulio 17, 2026



La nueva escasez de semiconductores que afecta a la industria del automóvil vuelve a tener su origen no en una pandemia ni en un desequilibrio logístico global, sino en la fiebre por la inteligencia artificial. Los centros de datos que entrenan y ejecutan modelos de IA están consumiendo memoria DRAM a un ritmo que la oferta aún no puede igualar, y el efecto dominó ya está encareciendo agresivamente el suministro para los fabricantes de automóviles.

El despertar de una crisis que no viene del motor

Según el informe de la consultora Kearney, los precios spot de los chips DRAM se han disparado 450% entre septiembre de 2025 y enero de 2026. En solo cuatro meses, la memoria que maneja todo, desde la navegación hasta los sistemas de asistencia avanzados, casi ha quintuplicado su costo. El contraste es brutal si recordamos que la anterior crisis de chips, la de 2020-2021, tuvo su epicentro en la escasez de controladores y microprocesadores, no de memoria.

La lectura para los grandes grupos automovilísticos es inmediata y cuantificable: mayores presupuestos de compras, más tensión en los contratos de suministro y mayor presión sobre los márgenes ya bajo control de los inversores.

Ford y General Motors fueron los primeros en actualizar sus previsiones. Ambos fabricantes aumentaron sus estimaciones de costos de materia prima para 2026 en varios cientos de millones de dólares, lo que refleja directamente los sobrecostos de la memoria. Este no es un ajuste menor: confirma que la DRAM ya pesa en las hojas de cálculo al mismo nivel que el acero o los paneles de batería.

Estrategias de contención: más dinero, menos alarmas

El portavoz de Volkswagen dijo que la compañía mantiene intacta su cadena de suministro de chips, gracias a las herramientas de evaluación oportunas implementadas después de la crisis del COVID-19. Garantiza que si surgen cuellos de botella en determinadas categorías, puedan reaccionar con medidas flexibles y mantener la producción. El mensaje es de calma, pero el tono es el mismo que utilizó la industria meses antes de los cierres de 2021.

El verdadero riesgo no está en la demanda actual, sino en la extrema concentración de la oferta de DRAM: tres empresas controlan casi el 90% del mercado.

Stellantis, a través de su vicepresidente global de compras electrónicas, Joachim Kahmann, admite que ha elevado sus previsiones de adquisiciones para 2026 y 2027. Sin embargo, todavía no ha tenido que recortar la producción por falta de chips. La posición es menos optimista: Kahmann espera que los precios se estabilicen alrededor de 2028, no antes. Renault y BMW se suman a la disputa verbal: la empresa francesa confía en la capacidad de adaptación del sector a través de continuas inversiones, mientras que la alemana destaca que adquiere chips a través de contratos a largo plazo con sus proveedores directos y que, por ahora, el suministro está asegurado.

Fabricantes como VW, Stellantis y BMW esperan mayores costes de suministro, pero descartan detener la producción por ahora. La experiencia de 2021 ha creado una cultura de seguimiento constante, aunque la estructura del mercado de DRAM tiene un talón de Aquiles que la pandemia no tenía: la oferta está mucho más concentrada y la demanda rival, la de los centros de datos de IA, parece insaciable.

Oligopolio de fijación de precios: por qué el estancamiento no es temporal

Según la asociación patronal alemana ZVEI, la presión sobre los precios no disminuirá a corto plazo porque la ampliación de la capacidad de producción de DRAM llevará años, no meses. Y en ese embudo, los principales proveedores globales –SAMSUNG, Micrón Y SK Hynix— aportan prácticamente el 90% de la producción. Venden al mejor postor, y los mejores postores ahora están repartiendo terabytes para entrenar modelos fundamentales.

Esta dinámica coloca a los fabricantes de automóviles en una posición de comprador secundario. No es un problema de chips irremplazables como ocurrió con los microcontroladores en 2020; DRAM es genérica. Pero su aumento extremo de precios reintroduce costos inesperados en plataformas ya calibradas al centavo, especialmente en vehículos eléctricos e híbridos donde la electrónica a bordo continúa creciendo.



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