La iglesia de Cibuyo, ejemplo de restauración de pinturas murales, reclama apoyo económico para su mantenimiento y para abordar restauraciones en otros templos
La iglesia de San Salvador en Cibuyo, Cangas del Narcea, es uno de los 258 templos con pinturas murales que forma parte del catálogo «Pinturas Murales en las Iglesias y Capillas de la Diócesis de Oviedo» promovido por la Vicaría Episcopal de Cultura y Relaciones Institucionales del Arzobispado de Oviedo.
[–>[–>[–>En 2017 se llevó a cabo un minucioso trabajo de restauración, capitaneado por el restaurador Jesús Puras, que se alargó durante medio año y con un presupuesto de 30.000 euros. Una intervención que permitió devolver su color original a la iglesia de Cibuyo, sorprendiendo con el resultado a vecinos y al sacerdote, Juan José Blanco, que fue quien apostó por llevar a cabo la obra.
[–> [–>[–>La parte del mural de la bóveda de la iglesia de Cibuyo que representa el infierno. / D. Álvarez
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«Se sabía que había pinturas, se veían a través de las zonas de cal desconchadas, pero no imaginábamos que se iban a poder recuperar así«, asegura el vecino Jesús Arias Flórez, sobre la calidad del mural que se descubrió tras los trabajos. La pintura, datada en el siglo XVI, ocupa toda la bóveda del presbiterio con escenas que narran el apocalipsis y que se pueden observar sin una sola laguna que interfiera en la secuencia de las imágenes.
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La de Cibuyo es una de las pocas iglesias en las que se puede contemplar este tipo de pinturas totalmente recuperadas y en tan buen estado de conservación, pero no es la única de la zona que las tiene. Juan José Blanco recuerda que en iglesias como la de Castañedo, Berguño o Vega de Rengos se intuyen pinturas, mientras que en las de Monasterio de Hermo y Carceda también se hicieron trabajos de restauración.
[–>[–>[–>El párroco confía en que la publicación del catálogo sirva para dar difusión a las pinturas murales de las iglesias y que con ello llegue la protección y se valorare el trabajo que se hace por parte de las parroquias para mantener y recuperar este patrimonio artístico.
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La parte del mural de la iglesia de Cibuyo en la que se presenta el cielo. / D. Álvarez
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Por ello espera que este proyecto del Arzobispado de Oviedo se traduzca en «un apoyo económico para mantener las pinturas restauradas y poder abordar las que aún se encuentran ocultas bajo capas de cal».
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[–>De hecho, Jesús Arias señala que el mantenimiento tiene que ser continuado y pone como ejemplo que este verano tendrán que volver a invertir en la iglesia para revisar el tejado, porque están viendo filtraciones de agua que están empezando a afectar a una parte del mural.
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Mientras que en las iglesias que las pinturas están por restaurar, se teme que al final puedan desaparecer al no poder realizarse los costosos trabajos de recuperación. «Por ejemplo, la iglesia de Berguño está como estaba la de Cibuyo antes de la restauración y da una imagen de ruina, la cal con la que se pintó ya está sucia, entonces hay que tomar decisiones porque las iglesias hay que mantenerlas para que estén dignas», apunta el sacerdote, que recuerda que la cal fue lo que ayudó a preservar las pinturas, pero que, si no se actúa para recuperarlas y llega un momento en el que alguien opte por pintar para sanear los espacios, los murales desaparecerán.
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