La industria agroalimentaria acelera hacia las renovables
La transición energética de la industria agroalimentaria ya no se plantea como un horizonte lejano, sino como una condición para garantizar competitividad, resiliencia y continuidad productiva. Esa fue una de las principales conclusiones del encuentro Industria agroalimentaria con 100% energía renovable: soluciones reales para el futuro, organizado por EL PERIÓDICO, El Periódico de España, ‘activos’ y Prensa Ibérica, con el patrocinio de Heineken España, días atrás en Madrid. El debate reunió a representantes de varias compañías clave de alimentación, bebidas, fertilizantes, energía y consultoría para analizar cómo avanzar hacia una producción baja en emisiones, rentable y escalable.
[–>[–>[–>En la mesa participaron Ernesto Lluch, socio de Sostenibilidad y Cambio Climático de PwC; Carmen Ponce, directora de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de Heineken España; Charo Saavedra, responsable de Sostenibilidad de Danone; Alberto Vega, director de Asuntos Corporativos de Nestlé; Guillermo Pérez-Medina, director de Mercado Exterior e Impact Zero de Fertiberia; Marta Puyuelo, directora de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de PepsiCo España, e Ignacio Cossio Lucas, de Desarrollo de Negocio de Generación de Energía de Engie.
[–> [–>[–>Marco general
[–>[–>[–>
Lluch situó el marco general al recordar que el sector alimentario concentra un volumen muy relevante de emisiones cuando se analiza toda la cadena de valor: agricultura, ganadería, transformación, logística, packaging y residuos. A su juicio, la prioridad de cualquier sistema alimentario es garantizar el suministro, pero esa garantía pasa cada vez más por producir de otra manera. También advirtió de que el ritmo de reducción de emisiones en la alimentación avanza más lentamente de lo que lo hace en otros sectores europeos, en buena medida por la complejidad de intervenir sobre toda la cadena.
[–>[–>[–>
La rentabilidad fue uno de los puntos centrales del debate. Los ponentes coincidieron en que producir de forma sostenible ya puede ser rentable en determinados ámbitos, especialmente en eficiencia energética, autoconsumo, agricultura de precisión o contratos energéticos a largo plazo. Sin embargo, también señalaron que no todas las inversiones ofrecen retornos inmediatos. Algunas, defendió Vega, deben analizarse con luces largas porque permiten reducir riesgos regulatorios, asegurar materias primas, entrar en cadenas de suministro descarbonizadas y protegerse frente a choques climáticos o crisis geopolíticas.
[–>[–>[–>Ponce expuso el caso de Heineken, que se ha convertido en la primera gran cervecera en España en elaborar todas sus cervezas, cider y tinto de verano con 100% energía renovable. La compañía ya elaboraba con electricidad de origen solar desde 2020, pero el gran reto estaba en la energía térmica, que supone entre el 60% y el 65% de las necesidades de la industria cervecera. Para abordarlo, ha apostado por una cartera diversificada de soluciones, con fotovoltaica, biomasa, termosolar y biometano. También destacó que ser pioneros implica asumir riesgos y costes de aprendizaje, pero también permite demostrar que sostenibilidad y competitividad no tienen por qué estar reñidas.
[–>[–>[–>
La regulación apareció como una condición decisiva para acelerar la transición. Los participantes valoraron que Europa haya fijado un marco de ambición climática claro, pero reclamaron mayor acompañamiento en la ejecución, más agilidad administrativa y una normativa más homogénea. Vega señaló que el Pacto Verde Europeo ofrece dirección, aunque el «cómo» sigue recayendo en gran medida sobre cada empresa. Puyuelo añadió que la regulación debería pasar de centrarse tanto en el reporte a convertirse en una palanca real para impulsar proyectos, especialmente en un país como España, que cuenta con condiciones privilegiadas para liderar la transición agroalimentaria.
[–>[–>
[–>Desde la perspectiva energética, Cossio Lucas defendió que España tiene fortalezas evidentes en renovables eléctricas, pero advirtió de que no toda la industria puede electrificarse. En los procesos intensivos en calor o gas, tecnologías como el biometano, la biomasa, la termosolar o el hidrógeno pueden ser determinantes. También señaló barreras en el acceso a la red, diferencias territoriales en la tramitación y costes asociados al sistema eléctrico. Por ello, defendió que cada proyecto industrial debe analizarse caso por caso, teniendo en cuenta ubicación, necesidades térmicas, capacidad de conexión y oportunidades de economía circular.
[–>[–>[–>
Innovación tecnológica
[–>[–>[–>
La innovación tecnológica fue otro de los grandes consensos. Puyuelo situó la inteligencia artificial y la analítica avanzada como una de las palancas con mayor potencial para los próximos cinco años. PepsiCo, explicó, trabaja desde hace años recopilando datos de cultivo y meteorológicos para mejorar las decisiones agronómicas. La aplicación de modelos predictivos permite optimizar agua, fertilizantes, energía, residuos y emisiones. Saavedra, por su parte, subrayó la necesidad de que la I+D industrial genere soluciones escalables y puso como ejemplos las plantas de Danone en Tres Cantos (Madrid) y Valencia, donde se trabaja en eficiencia, electricidad renovable, bombas de calor, envases más sostenibles, leche de proximidad y reducción del consumo de agua y emisiones.
[–>[–>[–>El sector primario concentró buena parte de las reflexiones, ya que muchas emisiones de la cadena alimentaria se producen aguas arriba, en agricultura y ganadería. Pérez-Medina detalló que Fertiberia trabaja tanto en la fabricación de fertilizantes con hidrógeno verde como en tecnologías que mejoran la eficiencia de su uso. La compañía ha desarrollado soluciones de menor huella de carbono y bioinhibidores de nitrógeno orientados a reducir emisiones y lixiviación, manteniendo la salud del suelo. También destacó la importancia de especializar equipos y trabajar directamente con empresas tractoras para entender sus necesidades y compromisos ambientales.
[–>[–>[–>
El cierre del encuentro dejó una idea compartida: la descarbonización agroalimentaria no dependerá de una única tecnología ni de una sola compañía, sino de la colaboración entre todos los eslabones de la cadena, incluida la Administración, la distribución y el consumidor. Los ponentes reclamaron un plan estable, con visión de país y continuidad más allá de los ciclos políticos, que permita escalar las soluciones ya probadas. La aspiración final es que España lidere una industria agroalimentaria descarbonizada, resiliente y competitiva, capaz de garantizar alimentos y bebidas en la mesa y convertirse en referencia de innovación ambiental para otros sectores.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí