Economia

La innovación abierta, el motor de la transición energética

La innovación abierta, el motor de la transición energética
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  • Publishedfebrero 4, 2026




La transición energética es un camino que debemos impulsar juntos. El desarrollo de moléculas verdes -hidrógeno renovable, sus derivados y biocombustibles de segunda generación (2G)- y la química y la movilidad sostenibles constituyen palancas necesarias para la transformación del tejido económico e industrial.

Para aprovechar al máximo estas palancas, Europa y España se han consolidado como entornos donde las grandes empresas son el motor del cambio, gracias a la innovación abierta y la colaboración. Un escenario que también está evolucionando, de una etapa centrada en proyectos aislados a otra en la que la finalidad, el impacto real y la apertura a las nuevas tecnologías serán determinantes.

En 2026, las tendencias de innovación seguirán avanzando hacia la descarbonización, aumentando la eficiencia y promoviendo la economía circular. Pero es necesario ampliar el enfoque. No bastará con reducir las emisiones de CO₂, necesitaremos generar un impacto positivo y tangible en la sociedad.

Para lograrlo, nos encontramos en un momento clave, desplegando infraestructuras, plantas industriales, nuevos modelos energéticos y de movilidad y desarrollando herramientas de digitalización y tecnología, como la inteligencia artificial (IA) y la computación cuántica.

En este gran momento de cambio, uno de los desafíos clave es aplicar y escalar proyectos de innovación y tecnologías vinculadas a la transición energética, para lo cual el trabajo en equipo entre diferentes actores es esencial. Esto requiere de colaboración público-privada, para crear alianzas entre socios que pasen a ser estratégicas: entre Administraciones Públicas, empresas de distintos sectores, universidades, centros tecnológicos, nuevas empresasetc.

En el sector energético, la innovación consigue sus mejores resultados cuando va de la mano de la colaboración

A través de la innovación abierta, debemos apostar por el desarrollo de tecnologías tecnología limpia, ciencia profunda y tecnología profundaque surgen de entornos tecnológicos y científicos, imprescindibles para que Europa alcance una autonomía estratégica y sostenible, y aporten soluciones disruptivas en el ámbito industrial que lleguen al mercado global.

En el sector energético, La innovación consigue sus mejores resultados cuando va de la mano de la colaboración. Un caso de éxito destacado por la Fundación Cotec, cuya misión es promover la innovación como motor de desarrollo, es el de Australia.

El país oceánico ha desarrollado una Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde que abarca toda la cadena de valor, con la innovación como protagonista, junto con una política y regulación fiscal específica y el impulso de proyectos cofinanciados, como centros regionales dedicados a este vector energético. Como resultado, Australia se encuentra actualmente entre los países con los costos de producción de hidrógeno renovable más competitivos del mundo.

En definitiva, en el centro de los desafíos que afrontaremos este año, la colaboración y la innovación abierta se sitúan como elementos esenciales para acelerar el ritmo de la transición energética. Como empresas, tenemos la obligación y responsabilidad de actuar como motores de conocimiento, catalizadores de talento y garantes de una transición energética justa y sostenible, sin dejar a nadie atrás.

Esto implica innovar con datos y con propósito hacia resultados tangibles, a través de la tecnología y la ética, con visión de futuro. Porque para conseguir un futuro mejor para todos no sólo contarán los hitos individuales de cada uno, sino nuestra capacidad de construir juntos un planeta mejor para las generaciones futuras.

*** Belén Linares es Directora de Innovación de Moeve



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