La minería quiere ponerse de moda en España
España ocupa la posición 53ª del mundo en producción de minerales, con cerca de 22 millones de toneladas métricas extraídas en 2023 según el último informe de World Mining Data. Una cifra que representó el 0,11% de la producción mundial, que llegó a los 19.200 millones de toneladas. China (26,9%), Estados Unidos (12,3%), Rusia (8%), India (7%) y Australia (6,7%) proveen el 61% de los minerales que se extraen hoy en el planeta, cuya extracción se ha duplicado en 40 años. Alemania, en la posición 21ª con 133 millones de toneladas, es el primer país de la Unión Europea en un negocio vital en el actual contexto geopolítico.
[–>[–>[–>Para intentar paliar la escasez de recursos minerales propios, necesarios para poder competir y ser autónomo, los países de la UE han empezado a levantar la veda para reanimar el sector. Esto es: recuperar yacimientos de minerales que se habían ido cerrando en las últimas décadas y empezar a explorar la tierra para iniciar nuevas explotaciones. Tal como ha ocurrido con el negocio de la Defensa que, obligado por las circunstancias trágicas de la invasión rusa de Ucrania, se ha convertido en foco de inversiones, puede ocurrir lo mismo con la minería. Un argumento esencial: minerales como el wolframio (también conocido como tungsteno) o el litio son esenciales para la construcción industrial y de alta tecnología, empezando por hacer misiles. Solo el precio del wolframio ha subido un 700% desde enero de 2024, mientras que el del litio se ha duplicado. China controla el 80% de la producción de wolframio y Australia el 31% de litio, aunque las principales reservas de este mineral están en la triple frontera de Bolivia, Argentina y Chile.
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«Hay que volver a poner de moda la minería». Lo dice Javier Targhetta (Madrid, 1948), que lleva desde 1990 en este sector. Primero como consejero delegado de Atlantic Copper y luego (hasta la actualidad) como su presidente, pasando por responsablidades a nivel mundial en Freeport McMoran, una de las multinacionales estadounidenses líderes en el sector. «Europa tiene que acelerar. Hay que invertir mucho más en España, sobre todo en la mitad occidental», dijo en un encuento con ‘activos’ y La Nueva España, diario de Prensa Ibérica.
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El Gobierno español anunció este mes un plan de acción para invertir en minería hasta 2020. La cifra prevista de inversión pública: 414 millones. En el último informe de estadística minera elaborado por el Gobierno, y solo teniendo en cuenta los minerales metálicos e industriales, el negocio minero en España fue de 1.884 millones en 2024 dando empleo a 9.500 personas. Andalucía representa casi la mitad gracias a las explotaciones de cobre, zinc, plomo y oro. La segunda posición de Catalunya se debe a las minas de potasas que explota el grupo israelí ICL en las poblaciones de Súria y Sallent (Barcelona).
[–>[–>[–>¿Y el futuro? La Comisión Europea fue la primera administración en designar 47 proyectos estratégicos, entre los cuales hay siete previstos en España: tres en Extremadura, dos en Andalucía, uno en Castilla-La Mancha y otro en Galicia. En Huelva, impulsado con una inversión de 500 millones por Atlantic Copper (empresa que facturó 2.790 millones en 2025), se pondrá en marcha en el segundo trimestre CirCular. Ofrecerá soluciones de reciclaje mineral que complementarán el negocio en el suroeste de España.
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De los seis específicamente mineros, el más avanzado para reanudar operaciones es el de Aguablanca, Badajoz, desarrollado por el empresario extremeño Alejandro Ayala, presidente del grupo inmobiliario Civitas y CEO de Río Narcea Recursos, la empresa explotadora. El 22,1% del capital lo tiene la multinacional canadiense Denarius. Precisamente, en enero Río Narcea lanzó una emisión de 20 millones de dólares al 12% de rentabilidad para reiniciar las operaciones en Aguablanca, donde debe explotarse níquel y cobre.
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[–>Son los proyectos de Litio, especialmente el que quiere llevar a cabo Lithium Iberia -con múltiples accionistas individuales- en Las Navas (Cáceres) y el grupo aragonés Samca en Mina Doade, Ourense, los más decisivos. En el caso de Las Navas, la explotación está ligado al desarrollo de la gigafactoría de baterías prevista en Navalmoral de la Mata. La explotación prevé producir 30.000 toneladas anuales en hidróxido de litio durante los próximos 30 años, que pueden ser decisivos para controlar todo el proceso del negocio.
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Los proyectos previstos en España deben pasar aún trámites administrativos, superar la oposición de una parte de la población y tener la financiación adecuada y ligada a largo plazo. Obstáculos complejos para que España pueda escalar peldaños en un sector que en Europa ya es prioritario de Finlandia a Portugal
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