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la OCDE se une a los temores por la concentración del sector

la OCDE se une a los temores por la concentración del sector
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  • Publishedenero 11, 2026



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Generado con IA

La OCDE advierte sobre la alta concentración de la infraestructura necesaria para el desarrollo de la inteligencia artificial, dominada por unos pocos actores globales.

Empresas como ASML, TSMC y Nvidia controlan segmentos críticos como la litografía, la fabricación y el diseño de chips, creando barreras de entrada y dependencias tecnológicas.

El mercado de la nube y la memoria avanzada también se concentra en unas pocas empresas, lo que afecta el acceso competitivo a la IA y refuerza el poder estructural de estos proveedores.

La integración vertical y prácticas como las ventas vinculadas o los contratos exclusivos pueden limitar aún más la competencia y la innovación en el sector, advierte la OCDE.

La carrera global por la inteligencia artificial se basa en una infraestructura física mucho más concentrada de lo que sugiere el discurso de la innovación abierta. Así concluye el informe Competencia en infraestructura de inteligencia artificialpublicado por la OCDE a finales de año, que analiza por primera vez de forma sistemática los riesgos de competencia asociados con la cadena industrial que sustenta el desarrollo de la IA.

El diagnóstico no es nuevo, pero sí convincente viniendo de una organización como esta: En los principales segmentos de este mercado, desde los chips hasta la nube, la concentración es la norma y no la excepción.

El documento parte de una advertencia clave que recorre todo el análisis: “Aunque las aplicaciones de IA se han vuelto ampliamente accesibles para los usuarios, La infraestructura subyacente que los sustenta pasa desapercibida y depende de una cadena global altamente concentrada.con importantes barreras de entrada”. Esta falta de visibilidad, subraya la OCDE, no reduce su importancia estratégica, sino que la amplifica a expensas de las empresas, los ciudadanos y los gobiernos.

La OCDE identifica varios eslabones críticos en los que un único proveedor supera el 80% de la cuota global o donde los tres mayores actores concentran más del 60% del mercado.

Por ejemplo, en litografía avanzada (tecnología imprescindible para fabricar los chips más punteros) la dependencia es absoluta: La ASML holandesa es el único proveedor mundial de sistemas de litografía ultravioleta extrema (EUV). Sin estas máquinas, cuyo coste unitario supera con creces los 150 millones de euros, no es posible producir aceleradores de IA de última generación. La OCDE advierte que esta situación “refuerza los cuellos de botella estructurales en la cadena de suministro y aumenta significativamente los costos de entrada”condicionando tanto la disponibilidad como el precio de este equipo.

La concentración se reproduce en la fabricación de chips avanzados. Según el informe, TSMC controla más del 60% del mercado global de fundición y cerca del 90% en los nodos más avanzados. En el caso concreto de los aceleradores de IA, la dependencia es aún mayor: en 2024, la propia dirección de la compañía reconocía que el 99% de estos chips se fabricaban utilizando tecnologías de TSMC.

La OCDE critica que la combinación de inversiones masivas, economías de escala y tiempos de construcción extremadamente largos “hace que «La entrada de nuevos actores es, en la práctica, muy improbable a corto y medio plazo».

En el diseño de chips de IA, el predominio es igualmente pronunciado. El mercado de GPU para informática avanzada está liderado abrumadoramente por Nvidia, con una cuota estimada superior al 80%. Esta posición no se explica únicamente por el hardware, sino por el ecosistema de software CUDA, que el propio Jensen Huang ha definido como “el sistema operativo de la IA”.

Desde la OCDE destacan que Esta integración entre chip y software propietario genera “altos costos de conmutación y dependencias tecnológicas persistentes”lo que dificulta que los clientes y desarrolladores migren a alternativas.

Centrarse en la nube y la memoria

La memoria avanzada necesaria para alimentar modelos grandes es otro punto crítico. En el segmento de memorias de HBM, imprescindibles para el rendimiento de grandes modelos de lenguaje, Tres empresas, SK Hynix, Samsung y Micron, concentran más del 60% del mercado global. La OCDE advierte que, en este segmento, “la rápida evolución tecnológica y la ausencia de estándares plenamente consolidados refuerzan la diferenciación de productos y la concentración del mercado”.

El software de automatización de diseño electrónico, sin el cual es imposible diseñar chips competitivos, muestra una estructura similar.. Más del 60% del mercado global está en manos de Cadence, Synopsys y Siemens. La OCDE reconoce que estas herramientas se han convertido en “insumos indispensables para los diseñadores de chips que operan en la frontera tecnológica”, lo que refuerza su poder estructural dentro del ecosistema.

Sin embargo, donde la concentración alcanza su máxima expresión es en la capa de computación en la nube. Según esta organización internacional, los tres grandes hiperescaladores -Amazon Web Services, Microsoft Azure y Google Cloud- superan juntos el 60% del mercado global. Esta posición es especialmente relevante porque la mayor parte del entrenamiento y despliegue de modelos avanzados depende de su capacidad computacional. El informe es explícito: “La interdependencia entre chips, centros de datos y servicios en la nube crea un entorno en el que las decisiones en una capa impactan a toda la cadena y afectan el acceso competitivo a la IA.”.

Concentración horizontal y vertical

Más allá de la concentración horizontal, el documento de la OCDE pone especial énfasis en promover la integración vertical. Los grandes proveedores de nube diseñan sus propios chips, invierten en desarrolladores de modelos y controlan la conectividad y las infraestructuras energéticas. Al mismo tiempo, los fabricantes de hardware están avanzando hacia soluciones, software y servicios de red. Estas estrategias, reconoce la OCDE, “pueden generar eficiencias y acelerar la innovación”, pero también “facilitan comportamientos excluyentes cuando involucran a actores con peso significativo en múltiples capas de la cadena”.

El riesgo no es meramente teórico. La agencia advierte que, en este contexto, Se amplifica la posibilidad de prácticas como ventas vinculadas, paquetes de servicios o negativas de suministro, incluso sin necesidad de abusos explícitos de precios. “El control de las infraestructuras críticas puede afectar directamente al acceso, la interoperabilidad y la capacidad de terceros para competir”, apunta.

Y va a empeorar

Lo peor de este diagnóstico es que la propia OCDE reconoce que el problema puede intensificarse a medida que algunos segmentos maduren y se estandaricen, dando paso tanto a abusos unilaterales como a posibles dinámicas de coordinación en mercados con pocos actores y barreras de entrada muy altas.

Así, advierte de que muchas de las operaciones que consolidan estas posiciones, como acuerdos estratégicos, participaciones minoritarias o contratos de suministro a largo plazo, están fuera del control tradicional de fusiones a pesar de tener efectos estructurales relevanteslo que requiere ampliar el foco de la vigilancia regulatoria.

Frente a esto, la organización sostiene que las herramientas clásicas del derecho de la competencia siguen siendo válidas si se aplican con un profundo conocimiento técnico, atención a factores como los costes de cambio, la interoperabilidad o el control de infraestructuras críticas, y Vigilancia reforzada de las adquisiciones de competidores incipientes..

Todo ello, añade, debe complementarse con un trabajo activo de coordinación con las políticas industriales y los reguladores sectoriales, así como con la cooperación internacional, para evitar que la base física de la IA se convierta en un cuello de botella estructural que limita la competencia, la innovación y la soberanía tecnológica.



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