La Semana Negra de Gijón arranca con menos ruidos y el atractivo de los «Rufos»
La Semana Negra, en su primera edición de regreso al entorno del Arbeyal, cerró ayer su primer día completo de programación con un lleno hasta la bandera. Mientras los escritores firmaban sus libros, en el recinto de las atracciones se veían ya algunas colas y las terrazas lucían con muy buen ambiente. Uno de los reclamos de esta edición serán los muy vistosos tres «Rufos» gigantes instalados como sorpresa por los organizadores. Los visitantes señalan que este cambio de ubicación puede funcionar, porque parece dejar espacios «con menos ruido».
[–>[–>[–>Esta reflexión sobre la tranquilidad tras el traslado al Arbeyal la hacía ayer Pilar Cuenca, que asegura ser una asidua al festival literario. Una de las diferencias que más percibe, en concreto, es cómo se respira la Semana Negra desde el entorno de las casetas de libros. «Se oye menos el ruido de las atracciones desde aquí», aseguraba ayer Cuenca desde la caseta del librero Rafa Gutiérrez, de La Buena Letra.
[–> [–>[–>[–>[–>[–>Cuenca también dijo estar «muy satisfecha» con la buena distribución de las distintas secciones del evento, así como con la gran limpieza del suelo, algo que, en su opinión, no siempre se podía conseguir en los antiguos astilleros de Naval Gijón. Por el contrario, otros visitantes como Rufina Orfila y la familia de Sergio Alonso y Patricia Xavier dicen no estar aún muy convencidos por el cambio de ubicación, en gran parte, por los problemas para aparcar el coche en el entorno.
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Pero a la Semana Negra también acuden turistas. Ayer, en concreto, deambulaba por el recinto un grupo de 50 personas venido desde Cantabria. Sus integrantes mostraron con rotundidad su acuerdo con el nuevo emplazamiento de la Semana Negra. «Nos está encantando», resumieron los miembros de este grupo, que estudian ya repetir el viaje a Gijón el año que viene.
[–>[–>[–>María Márquez, por su parte, viene a la Semana Negra desde León con su caseta «La perla del caribe». A su juicio, el festival se encuentra ya «al mismo nivel que otros años», si bien espera que en las próximas ediciones se puedan ir limando pequeñas cuestiones organizativas.
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Un gran atractivo de la jornada de ayer fueron los «Rufos» gigantes, que lograron captar la atención de todos los que pasaban por delante. Incluso atrajeron la curiosidad de la escritora Barbara Baraldi, quien no dudó en tomarse fotos con todos ellos: «Son una gran aportación para la Semana Negra».
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[–>Las casetas de los libros, como siempre, son el otro gran reclamo de la cita. En una de ellas estaba firmando libros Reyes Martínez, una de las autoras más vendidas de la Feria del Libro de Gijón en sus últimas ediciones. Su último éxito ha sido «Yo te libero». «Esta ubicación es mejor que la de otras ediciones; está todo más organizado y mejor repartido», dijo la escritora. Confesó, sin embargo, que también a ella le costó ayer aparcar. La Semana Negra continúa ahora hasta el día 12 de julio.
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