las otras veces que cambió un régimen por la fuerza en Oriente Medio y salió mal
Entrar a un país a cambiar de régimen es algo que Estados Unidos (EE.UU.) ha hecho antes en Medio Oriente y no ha salido bien, generando caos y situaciones muy difíciles de controlar. A pesar de esto, Estados Unidos comete los mismos errores lo que lleva a que la historia se repita como ahora en Irán. De hecho, hay ejemplos muy recientes.
Tanto es así que no han transcurrido ni cinco años desde la retirada estadounidense de Afganistán, cuyas imágenes todavía están en la mente de muchos, ya que son difíciles de olvidar. Más específicamente, la desesperación de miles de personas que intentaban subir a los aviones cuando se quedaron varados. De esta forma, EE.UU. abandonaba Afganistán tras 20 años de guerra y miles de muertos. Se inició una guerra para acabar con el régimen talibán, que inmediatamente recuperó el poder.
También se repite la historia de Irak, donde Washington inició una infame guerra basada en mentiras sobre armas de destrucción masiva que nunca existieron. Aunque comenzaron a bombardear Bagdad con el objetivo de derrocar el régimen de Saddam Hussein y dos meses después de los primeros atentados, Bush hizo un espectáculo para alardear de «misión cumplida», pero no lo consiguieron.
La guerra continuó hasta 2011, porque aunque lograron derrocar a Saddam Hussein, no pudieron establecer una alternativa sólida. De hecho, la invasión causó miles de muertes, desató una insurgencia, condujo al nacimiento de Daesh y a una guerra civil. Tiempo después tampoco aparecieron las armas de destrucción masiva que utilizaron como excusa para los ataques.
Por otro lado, EE.UU. lleva años en Siria para frenar al Estado Islámico y apoyó a las fuerzas rebeldes que derrocaron a Bashar al Assad en diciembre de 2023. Aunque EE.UU. mantiene allí más de 1.000 soldados, Siria sigue en ruinas y dividida.
Ahora bien, hay ejemplos de estos errores incluso en el propio Irán. En 1953, la CIA estuvo detrás de un golpe de estado para derrocar a un sha que gobernó durante más de dos décadas como un autócrata amigo de Occidente. Algo que provocó un gran rechazo interno, provocando que acabara derrocado por la revolución islámica que instauró el régimen de los ayatolás. Precisamente contra esto lucha Trump, que ahora dice que el «peor escenario» sería un líder «tan malo como el último.»
*Seguir laSexta en Google. Todas las novedades y el mejor contenido aquí.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí