Las tareas de Mourinho nada más aterrizar en el Real Madrid: la paz del vestuario, la armonía Mbappé
El trato ya está cerrado. José Mourinho será el próximo entrenador del Real Madrid y lo hará con un contrato de dos años que le vinculará al club hasta junio de 2028.
Sólo queda el ruido institucional de fondo: Enrique Riquelmeúnico nombre que se cierne sobre la aplicación alternativa a florentino PérezAnunció este lunes que tomará su decisión final entre el miércoles y el jueves sobre si presentará o no su candidatura en las elecciones presidenciales, aunque insistió en que ya cuenta con el apoyo.
Si el campo electoral está despejado, es decir, si finalmente Riquelme no se presenta y Florentino es proclamado presidente el día 24, el anuncio y la presentación de Mourinho están listos para tener lugar. entre el lunes 25 de mayo y el martes 26 de mayo.
Florentino Pérez vuelve así a ejecutar el mismo manual que ya utilizaba con Zinedine Zidane y con carlos Anceloti: confiar en un entrenador local, alguien que conoce el alcance de las exigencias del club, la presión de Bernabéu y los resortes que mueven un modelo de esta dimensión.
Mourinho aterrizará Valdebebas con este bagaje, pero también con varios frentes de trabajo que tendrás que afrontar desde el primer día.
La tranquilidad del vestuario
No es ningún secreto que el Madrid está cerrando una de las temporadas más movidas de los últimos años a nivel interno. Los conflictos han surgido con demasiada frecuencia y la imagen de cohesión que siempre ha mantenido el club se ha deteriorado claramente.
Incluso dentro del vestuario se debatió sobre el perfil del entrenador más adecuado para reconstruir el ambiente, y no todos los nombres despertaron el mismo entusiasmo. Es precisamente en esta conversación donde Mourinho puede ser calificado por algunos sectores como una bomba de relojería en un grupo con ciertos egos arraigados.
En el club son conscientes del ruido que generaría el regreso del portugués, pero también de su capacidad para silenciarle nada más aterrizar. El Real Madrid buscará exactamente eso en él: un líder que ponga orden donde ahora reina el desorden.
Dani Carvajal, durante un partido con el Real Madrid.
EFE
Cambio generacional
Estrechamente relacionado con lo anterior está el problema de la jerarquía. La progresiva salida de iconos que apoyaron al vestuario blanco durante la época más exitosa del club.Ramos, Marcelo, Benzema, Nacho, Modric y ahora Carvajal– dejó un vacío de autoridad difícil de llenar de forma natural.
El nuevo orden de capitanía se configura, por antigüedad, con fe Valverde como primer capitán tras la marcha de Carvajal, seguido de Vinícius, Thibaut Cortés Y Ferlandia mendi.
Mourinho tendrá que construir una nueva arquitectura de liderazgo sobre este esqueleto. El uruguayo, que ya se había consolidado como un referente en los últimos tiempos, tendrá la oportunidad de dar un paso definitivo en este rol de la mano de un técnico que siempre ha sabido identificar y promocionar a sus capitanes dentro y fuera del campo.
Mbappé y Vinicius juntos
La tercera tarea es quizás la más apasionante en términos futbolísticos y, al mismo tiempo, la más frustrante de resolver. La relación personal entre Kylian Mbappé Y Vinícius Jr.. Es bueno; eso no está en duda. El problema es qué pasa cuando los dos comparten el campo de juego.
La convivencia sobre el terreno de juego aún no ha encontrado su fórmula, y llama la atención que ninguno de los tres entrenadores presentes en el banquillo blanco durante este periodo haya conseguido desenredar este nudo de forma duradera.
carlos Anceloti De ambos sacó buenos números a nivel individual, pero tampoco consiguió la versión de dobles que anhela el club. Esta temporada, la tendencia ha sido aún más reveladora: los mejores momentos de Mbappé han llegado durante su mandato. Xabi alonsomientras que Vinicius alcanzó sus picos de rendimiento con Álvaro Arbeloa en el banco
Vinicius celebra con Mbappé el gol de la temporada.
Reuters
Mourinho llega con la autoridad y el pragmatismo para tomar decisiones difíciles en caso de que la convivencia vuelva a fallar, pero también con la capacidad táctica para diseñar un sistema en el que ambos brillen al mismo tiempo. Ésta es la gran pregunta que abre su segunda etapa.
El mercado, con voz
La cuarta tarea tiene nombre propio: el mercado de fichajes. Una de las condiciones que Mourinho ha negociado con el club es que tendrá peso real en las decisiones del mercado de verano, algo que el portugués siempre ha considerado innegociable a la hora de acometer un proyecto.
Las prioridades del Real Madrid para el próximo verano pasan claramente por la defensa y el centro del campo, dos áreas donde las deficiencias han sido más evidentes en todo momento.
En el área defensiva se busca un central de perfil contrastado que aporte experiencia en la élite, mientras que en el centro del campo la dirección deportiva lleva meses trabajando en opciones que potencien la creatividad y el equilibrio del equipo.
El líder, en cambio, puede esperar. los retornos de endrick -cedido a Olympique Lyonnais esta temporada sin opción de compra – y nicolás Paz -cuyo regreso de Como Está prácticamente cerrado por nueve millones de euros gracias a la cláusula de rescisión: ofrecerán opciones adicionales en el frente ofensivo sin necesidad de inversiones extraordinarias.
El delantero brasileño regresa con un disparo, con el Mundo a sus espaldas y con la determinación de luchar por su lugar. Nico Paz se posiciona como uno de los jugadores más buscados en Europa después de deslumbrar en el Serie A con cesc Fábregas. Por tanto, la pista no es urgente.
Lo urgente es que Mourinho empiece a trabajar cuanto antes. El club tiene prisa. La plantilla necesita un número que imponga criterio. y el Bernabéu Ha estado esperando demasiado tiempo para empezar de nuevo.
La segunda etapa del “Special One” de Madrid ya tiene fecha, contrato y agenda. Queda por ver si él también posee la misma magia.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí


