Loki, la galaxia perdida que podría estar escondida dentro de la Vía Láctea
Los astrónomos han hallado indicios de una posible galaxia desaparecida en el interior de la Vía Láctea. Bautizada como Loki, habría dejado su huella en un grupo de estrellas muy pobres en metales, cuya química y movimiento apuntan a un origen común.
[–>[–>[–>La Vía Láctea creció hasta su forma actual con la ayuda de galaxias más pequeñas a lo largo del tiempo, que ha «consumido» o con las que se ha fusionado. Ahora, una investigación publicada en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society indica que un grupo de 20 estrellas, que los astrónomos creen que se formaron juntas en una galaxia enana a la que llaman «Loki», se fusionó con la Vía Láctea durante su evolución temprana y quedó «oculta» en su interior.
[–> [–>[–>De esta manera, los restos de una galaxia enana antigua y hasta ahora no identificada estarían preservados en el corazón de la Vía Láctea. El sistema fue descubierto en una muestra de 20 estrellas muy pobres en metales, situadas cerca del plano galáctico y relativamente próximas al Sol.
[–>[–>[–>
Órbitas extrañas y una química particular
[–>[–>[–>
El trabajo, realizado por un equipo internacional de científicos de Canadá, España, Chile, México e Italia, entre otros países, propone que esas estrellas comparten una historia química común, compatible con una sola estructura progenitora. De acuerdo a un artículo publicado en Phys.org, las 20 estrellas analizadas muestran niveles de hierro muy bajos: además, todas presentan órbitas de gran excentricidad, lo que las convierte en una población especialmente interesante para rastrear eventos de acreción temprana.
[–>[–>[–>La clave del estudio no está solo en esas órbitas, sino en la química estelar. Los autores encontraron patrones de abundancia de ciertos elementos compatibles con enriquecimiento por supernovas de alta energía o fusiones de estrellas de neutrones, entre otros fenómenos extremos que sugieren una evolución química breve y muy intensa.
[–>[–>[–>
¿Es el corazón de la Vía Láctea un reservorio de galaxias absorbidas?
[–>[–>[–>
En consecuencia, Loki podría haber sido una galaxia enana relativamente masiva, con una historia de formación estelar con características propias. En el modelo de evolución química usado por el equipo, la masa bariónica inicial del sistema habría sido comparable a la de galaxias enanas clásicas del Grupo Local, o sea estructuras cercanas a la Vía Láctea como las Nubes de Magallanes.
[–>[–>
[–>Referencia
¿Un antiguo sistema escondido en el plano galáctico? Federico Sestito et al. Avisos mensuales de la Royal Astronomical Society (2026). DOI: https://doi.org/10.1093/mnras/stag563
[–>[–>[–>
La misma conclusión se refuerza con simulaciones cosmológicas, que muestran que un único sistema puede ser desgarrado e incorporar sus estrellas a órbitas muy diversas dentro de una galaxia en crecimiento o formación, como en este caso habría sido la Vía Láctea.
[–>[–>[–>
Al mismo tiempo, el estudio aporta una nueva pieza al complejo rompecabezas de la formación de la Vía Láctea: sugiere que, en el corazón de nuestra galaxia, podrían persistir los restos de un antiguo «edificio cósmico» oculto a simple vista, y que el caso de Loki podría ser solo un ejemplo de muchos otros eventos similares.
[–>[–>[–>
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí