Los Alfa Romeo Quadrifoglio vienen con un curso en circuito
Si el Alfa Romeo Giulia Quadrifoglio y su hermano SUV, el Stelvio Quadrifoglio, no eran ya suficientemente atractivos, ahora Alfa Romeo incluye, sin sobreprecio, un curso de conducción en la Alfa Romeo Driving Academy, con sede en el circuito de Varano (Parma, Italia). Así que hemos ido hasta allí para vivir en primera persona la experiencia.
Alfa Romeo Driving Academy da nombre, así, al programa con el que la marca italiana ha decidido que quienes compren un Giulia Quadrifoglio o un Stelvio Quadrifoglio nuevos no solo se lleven el coche: también se llevan una jornada completa en pista en el Autódromo Riccardo Paletti de Varano de’ Melegari, sin coste adicional, con instructores profesionales de la Scuderia de Adamich, con sede en Varano.
Y si ya eres cliente de Alfa Romeo o si tienes pensado comprar un Alfa pero los Giulia y Stelvio Quadrifoglio no encajan con tus necesidades o presupuesto, no te preocupes porque la propuesta se extiende, en condiciones económicas ventajosas, a todos los compradores de cualquier modelo de la marca.
Varano, el circuito con más historia alfista, es el escenario ideal para disfrutar de los Giulia y Stelvio Quadrifoglio
El escenario elegido no es casual. El Autódromo Riccardo Paletti lleva el nombre del piloto milanés fallecido el 13 de junio de 1982 durante el Gran Premio de Canadá de Fórmula 1, en cuya memoria recibió esta denominación en 1983. El trazado nació en 1969 y fue ampliándose progresivamente hasta alcanzar su configuración actual de 2.360 metros, con curvas que cubren diversas tipologías, incluidas dos enlazadas de diferente velocidad, virajes de doble radio y curvas peraltadas, todo ello en una pista relativamente corta, sin apenas zonas ciegas, que resulta más fácil de memorizar que otros trazados habituales en cursos de conducción.
La relación entre este circuito y Alfa Romeo es larga y profunda. En 1976, Varano acogió la Corsa per il Friuli, una carrera benéfica organizada junto a la revista Autosprint y la propia Alfa Romeo para recaudar fondos tras el terremoto que asoló la región italiana ese año. En aquella prueba tomaron parte los mejores pilotos de Fórmula 1 del momento —desde Niki Lauda hasta Jody Scheckter—, todos al volante de un Alfa Romeo Alfasud.
El vínculo se consolidó definitivamente en 1990, cuando el expiloto de Fórmula 1 Andrea de Adamich fundó aquí el Centro Internacional de Conducción Segura, en colaboración con Alfa Romeo, que inició su actividad al año siguiente. Aquel proyecto, que empezó con dieciocho cursos anuales, ha crecido hasta acoger cerca de doscientas jornadas al año con aproximadamente 5.000 participantes. La Alfa Romeo Driving Academy se apoya precisamente en ese legado: la Scuderia de Adamich, entidad heredera de aquella iniciativa y gestora del centro desde hace más de tres décadas, es quien organiza y tutela el programa.
Una completa jornada en pista al volante de los Alfa Romeo Giulia y Stelvio Quadrifoglio
La jornada arranca antes de arrancar el motor. Lo primero es ajustar la posición de conducción: altura del asiento, distancia al volante, espejos… Es un paso que los instructores de la Scuderia de Adamich tratan como condición previa a cualquier ejercicio dinámico, y que muchos conductores no realizan correctamente.
A continuación llegan las primeras vueltas en pista, con el instructor a bordo marcando referencias de frenada, punto de giro y apertura de gas. El trazado de Varano no resulta especialmente difícil, pero tampoco perdona los errores. A pesar de su corta recta, es más rápido de lo que parece, muy técnico, con asfalto en impecable estado, y exige precisión en la entrada a cada curva. En esta fase se alterna el uso del Giulia y del Stelvio en sus versiones Quadrifoglio, los protagonistas del programa para clientes.

La tercera estación es el GT Track: un circuito ratonero —Mickey Mouse, en el argot— delimitado por conos en una parte del paddock, con una zona artificialmente mojada. El objetivo es explorar el comportamiento de los sistemas de seguridad activa en un entorno controlado y, de paso, divertirse tratando de batir el mejor tiempo. De hecho, los tiempos por vuelta se registran y generan una clasificación entre los participantes.
La prueba final es la más técnica y, desde nuestro punto de vista, la más interesante: la sesión con telemetría. Los coches transmiten datos en tiempo real a los boxes —acelerador, dirección, frenos, velocidad— y un software compara la trazada del instructor con la del participante, calculando el denominado Coeficiente de Calidad de Conducción (CQG). Ver en pantalla dónde se frena tarde, dónde se abre el gas antes de tiempo o dónde se corta la trayectoria resulta más instructivo que cualquier explicación verbal; las gráficas no mienten.
Santo Ficili, CEO de Alfa Romeo, definió así el sentido de la iniciativa: “Nuestros coches nacen para ser conducidos y para transmitir emociones reales a quienes están al volante. Y es precisamente en ese diálogo entre hombre y máquina donde el corazón del Biscione ha estado latiendo durante más de un siglo. Con la Alfa Romeo Driving Academy impulsada por la Scuderia de Adamich, queremos ofrecer a todos la oportunidad de experimentar plenamente esta esencia y sentir, kilómetro tras kilómetro, lo que realmente significa conducir un Alfa Romeo con total seguridad y pura diversión”.
Sofia Spanou de Adamich, presidenta de la Scuderia de Adamich, añadió: “Tras unos 35 años de actividad, nuestra solidez corporativa, combinada con una visión cada vez más dinámica e internacional, nos guía para afrontar con éxito el presente y confirmarnos como un punto de referencia en el sector también en el futuro”.

Las claves de la Alfa Romeo Driving Academy
- Los compradores de un Giulia Quadrifoglio o Stelvio Quadrifoglio nuevos reciben una jornada completa en pista en Varano incluida en el precio del vehículo.
- Todos los nuevos clientes de Alfa Romeo podrán acceder al programa en condiciones ventajosas; ambas propuestas se lanzarán en los próximos meses.
- La jornada se estructura en cuatro fases: configuración de postura, vueltas con instructor, circuito GT en mojado con clasificación y sesión con telemetría y análisis de datos.
- La Alfa Romeo Driving Academy la gestiona la Scuderia de Adamich, fundada en 1990 en Varano en colaboración con Alfa Romeo, con cerca de 5.000 participantes anuales.
- El Autódromo Riccardo Paletti de Varano de’ Melegari (Parma, Italia) mide 2.360 metros y dispone de una zona en el paddock para hacer ejercicios de habilidad.































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