Los bomberos defienden su actuación en el incendio de Cudillero de 2024 en el que falleció una persona: «No hubo negligencia»
Los diecisiete bomberos del SEPA que participaron en las labores de extinción y enfriamiento del incendio declarado el 11 de julio de 2024 en la localidad de Villademar y que causó el fallecimiento de un vecino de la localidad, Miguel Suárez, de 89 años, prestaron declaración en la mañana de este lunes en el Tribunal de Instancia de Pravia. Los profesionales defendieron su inocencia y el «duro trabajo» desarrollado en aquella fatídica jornada. «No hubo negligencia imputable a los bomberos», señalan los abogados defensores.
[–>[–>[–>Los profesionales estaban citados a declarar ante la jueza a las once de la mañana, si bien la declaración se demoró en exceso porque parte de los bomberos se personaron sin abogados. Así pues, se recurrió al turno de oficio, con el consiguiente retraso. Una vez accedieron a las dependencias judiciales, los profesionales citados y ligados a los parques de Avilés, Pravia, Valdés y La Morgal, dejaron claro que «se actuó siguiendo los protocolos exigidos en estas circustancias y eso quedó perfectamente claro». Según el relato de algunos de los abogados presentes, los bomberos explicaron que «hicieron todos lo posible para evitar el desenlace fatal».
[–> [–>[–>«Fuego desbocado»
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Cabe recordar que el fallecido, según el relato de los testigos, pidió auxilio desde el balcón de su vivienda, tras iniciarse el fuego en la planta baja en la madrugada del 11 de julio de 2024. Sin embargo, no fue posible rescatarlo con vida. Es la razón por la que la Justicia debe determinar si hubo falta de medios o se actuó correctamente, como declaran los bomberos. Los profesionales del SEPA dejaron claro ante la jueza que las condiciones de trabajo aquel día fueron muy duras, de hecho, uno de ellos resultó herido en las maniobras de extinción. «Se encontraron con un incendio desbocado, con temperaturas de 600 grados en el interior de la vivienda. Fueron unas circunstancias tremendas», señala Carlos Guerrero, abogado de uno de los imputados.
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Los testimonios escuchados este lunes en el Juzgado de Pravia fueron duros y emotivos: «Hubo declaraciones difíciles y muy emotivas», señaló Guerrero. En este sentido, el abogado Enrique Fernández, que representa a un bombero del parque de Avilés, indica que los investigados están viviendo «una situación muy delicada y con una dimensión emocional bastante grande«. El letrado dejó claro que cuando la dotación de Avilés llegó al incendio «ya era demasiado tarde para salvar cualquier situación». En este sentido, cabe añadir que alguno de los bomberos citados ni siquiera estuvo presente en las primeras horas del incendio y tan solo participaron en las labores de enfriamiento de la propiedad.
[–>[–>[–>El abogado que representa a la familia en esta causa, Tomás Argudín Maingourd, se mostró muy cauto y señaló que los familiares solo pretenden «que se esclarezca de forma objetiva y rigurosa cómo sucedió la muerte de Miguel y que el Juzgado proceda con profesionalidad absoluta». También para ellos está siendo duro este procedimiento judicial.
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Los bomberos consultados por este periódico han declinado hacer declaraciones y se han remitido al SEPA. Por otro lado, a preguntas de LA NUEVA ESPAÑA, el SEPA tampoco ha querido hacer comentario alguno sobre este caso.
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