Los cofrades de negro de La Dolorosa crecen en presencia y renuevan las tulipas del paso de la Virgen
La cofradía de Nuestra Señora de los Dolores de Avilés afronta esta Semana Santa con 47 altas. Como ya es tradición, el colectivo más numeroso de la Pascua avilesina les impuso el pasado viernes sus medallas, un diseño elaborado por Cástor González en 1953, año de fundación de la cofradía. La hermandad adscrita a la parroquia de San Nicolás de Bari es la más numerosa de Avilés con más de seiscientos miembros y este año ha decidido renovar las tulipas del paso de la Virgen.
[–>[–>[–>Amely Martín Granda es la hermana mayor de esta cofradía que ha comprobado cómo ha crecido el interés por la Semana Santa en los últimos años. «Las cofradías crecen pero no solo es por la familia, por el boca a boca entre los amigos… estamos comprobando que no solo se incorporan menores de 25 años, también personas entre 40 y 50 años«, señala Martín.
[–> [–>[–>La Dolorosa tiene claro que una de las cuestiones que definen a este colectivo es la «presencia» sin olvidar la «devoción». «Nuestra imagen nos define, es la Virgen en el peor momento de su vida, el color negro…», detallan los miembros de este numeroso colectivo. El color negro, el del luto de la Virgen, identifica a La Dolorosa. Los «pavos reales» visten de terciopelo negro, capa negra y cíngulo dorado mientras que los verdugos, también de oscuro, llevan su hábito de raso.
[–>[–>[–>
Amely Martín, hermana mayor de La Dolorosa. / Mara Villamuza
[–>[–>[–>
Amely Martín es la primera hermana mayor de Nuestra Señora de los Dolores. Lleva tres años en el cargo. Eso sí, no duda en afirmar que la fundadora fue una mujer allá a mediados del siglo XX, se trata de Elsa Álvarez. Martín defiende la heterogeneidad de su colectivo formado por hombres y mujeres, jóvenes y mayores en la que ha crecido en los últimos años la importancia de la banda de música adscrita a la cofradía.
[–>[–>[–>La banda está dirigida por Edmundo Martín y actualmente tiene 60 miembros. La principal novedad es el importante incremento de los instrumentos de viento. «Si el año pasado éramos ocho, este año contamos con 21«, señala el director de la banda, en la que siguen sonando los tambores. «Los vientos comienzan a ensayar en septiembre u octubre y los tambores en enero», detalla. Esa incorporación supone un «salto cualitativo» del colectivo musical de La Dolorosa, que ya dispone incluso de una escuela musical en la que los participantes aprenden también solfeo. La escuela está dirigida por Andrés González y Alejandro Delgado. La banda de tambores y vientos ya ha participado en dos ocasiones en la Pascua ovetense y este año volverá a la Resurrección a Gijón.
[–>[–>[–>
Nuestra Señora de los Dolores participa en dos procesiones de la Pascua avilesina: la del Miércoles Santo, que es la del Encuentro y comparte escena con Jesusín de Galiana y San Juan Evangelista, y la del Viernes Santo, en la que todas las hermandades de la ciudad lucen sus pasos en las calles del casco histórico.
[–>[–>
[–>La Dolorosa organiza además una rifa, cuyas papeletas se pueden adquirir en varios comercios de la ciudad, para ayudar a financiar las mejoras de la iglesia de San Nicolás de Bari. Será sorteada en abril y la persona agraciada se llevará una obra pictórica que representa al templo de la calle San Francisco y que es obra de Favila, quien a su vez es cofrade de honor de Nuestra Señora de los Dolores.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí