Los forenses vinculan la muerte de un hombre en Palma con la descarga de la táser de la Policía
Los médicos forenses consideran que la muerte del hombre en Palma al ser reducido con una pistola táser por la Policía Nacional está directamente relacionada con la descarga eléctrica. La investigación de los especialistas se centra ahora en determinar hasta qué punto influyó en el fallecimiento el disparo, que por si solo no explica el fatal desenlace. Las pruebas recabadas hasta ahora apuntan a que el estado de extrema agitación que presentaba la víctima, que sufrió un paro cardiaco, eran fruto del consumo de alcohol y las drogas y de una grave alteración mental. La autopsia que ayer empezó a practicarse con el examen del cadáver incluirá un exhaustivo análisis de sustancias tóxicas y fármacos, así como una evaluación del historial médico del hombre, de 47 años. Paralelamente, el grupo de Homicidios de la propia Policía Nacional sigue analizando la actuación de los agentes, que según las primeras conclusiones se ajustó al protocolo establecido y habría sido proporcionada.
[–>[–>[–>Fuentes del Instituto de Medicina Legal (IML) de Palma, donde se está realizando la autopsia, explican que la descarga eléctrica no provocó la muerte del hombre, pero habría contribuido a desencadenar la parada cardiorrespiratoria de la que ya no se pudo recuperar. En la vivienda donde ocurrieron los hechos aparecieron restos de cocaína y botellas de alcohol. El hombre sufría además problemas psiquiátricos, para los que tenía medicación pautada, y podría estar sufriendo un brote psicótico cuando ocurrieron los hechos. Esta situación le habría provocado, añaden las mismas fuentes, una gran aceleración del ritmo cardiaco que tampoco habría sido mortal por sí sola. Los especialistas apuntan a una combinación fatal entre esta circunstancia y la descarga eléctrica de la táser como explicación del fallo del corazón.
[–> [–>[–>Pruebas de tóxicos
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Los forenses encargados del caso han tomado diversas muestras del cuerpo de la víctima que serán remitidas a un laboratorio de la península para practicar varios análisis. Estas pruebas permitirán determinar qué cantidad de alcohol y drogas había consumido, así como la posible presencia de fármacos en el organismo. También revelarán si existía alguna patología cardiaca previa que pudiera contribuir al fallecimiento. Los médicos del IML de Palma están recabando también documentación sobre el historial psiquiátrico del hombre. Con toda esta información, elaborarán un informe de autopsia que será remitido al juzgado que tiene ya diligencias abiertas por el fallecimiento.
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Edificio del número 12 de la calle Illa de Corfú de Palma donde un hombre murió tras recibir una descarga con una Taser de un policía. / Lorenzo Marina
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Mientras tanto, el grupo de Homicidios de la Policía Nacional continúa con las pesquisas sobre lo ocurrido. Los investigadores están realizando diversas gestiones para reconstruir los hechos desde que el jueves, hacia las cuatro y cuarto de la madrugada, varias llamadas alertaron de un violento altercado en una vivienda de la calle Illa de Corfú, en la barriada de Ciutat Jardí. Los policías que acudieron al lugar se encontraron con un hombre muy corpulento, de 150 kilos de peso y casi dos metros de altura. Estaba extremadamente violento y había destrozado la casa, de la que sus tres hijos menores habían escapado para refugiarse con una vecina.
[–>[–>[–>Tres disparos
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El hombre no atendió a ninguna de las indicaciones de los agentes y acabó arremetiendo contra ellos. Los policías optaron por inmovilizarlo utilizando sus pistolas eléctricas. Según fuentes conocedoras del caso, llegaron a disparar tres veces. El primer tiro no impactó en el hombre y en el segundo solo se clavó uno de los dos dardos. Fue a la tercera cuando consiguieron aplicarle la descarga, tras la que cayó desplomado. Los propios agentes intentaron reanimarlo y los efectivos del Ib-Salut que llegaron después siguieron con las maniobras, pero ya solo pudieron confirmar su muerte. La escena fue grabada por las cámaras de los policías, que se activan al desenfundar la táser. Las imágenes están siendo analizadas por el grupo de Homicidios, que no ha detectado por el momento ninguna evidencia de mala praxis en la intervención de los agentes.
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