MALTRATO INFANTIL | El bebé maltratado en Barcelona ya presentaba fisuras anales y un hematoma en la mejilla cuando visitó el hospital
El bebé presuntamente maltratado por sus padres presentaba, además de un hematoma en la «zona escrotal», otro hematoma facial —concretamente en la mejilla derecha— y una fisura anal cuando visitó el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona el 7 de marzo por «irritabilidad y taquicardia», según consta en el auto del juez al que ha tenido acceso EL PERIÓDICO. Los sanitarios que trataron al menor no vieron en estos signos indicios de violencia y, por tanto, no activaron el protocolo. Los médicos aceptaron el relato de la madre del pequeño, enfermera, que explicó que los hematomas genitales eran por una bolsa de orina que le colocaron en el Hospital del Mar. Por estos hechos, la Conselleria de Salut investiga a Sant Joan de Déu. La Audiencia de Barcelona mantiene al padre en prisión preventiva, pero ha dejado libre a la madre este jueves.
[–>[–>[–>Los sanitarios que atendieron al bebé en Sant Joan de Deú no apreciaron en las lesiones indicios de violencia
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Posteriormente, el 10 de marzo, el niño, que entonces tenía poco más de un mes -nació el 3 de febrero- fue llevado por sus padres al Hospital de Sant Pau -derivado del CAP Roger de Flor, que relacionó el hematoma en la mejilla y en la zona genital con una posible enfermedad de la sangre-, donde le hicieron una analítica que salió «normal» y en donde «se apreciaron nuevos hematomas», según recoge el auto. Aun así, tampoco se activó el protocolo de violencia infantil. Fue en una nueva visita a Sant Pau, el 16 de marzo, en la que los sanitarios apreciaron la fractura de fémur y lo derivaron al Hospital Vall d’Hebron ante la sospecha de maltrato infantil.
[–> [–>[–>Pero antes de este día, ninguno de estos centros desconfiaron de los hematomas que tenía el bebé, ni de las fisuras anales. Todos creyeron a la madre, que explicó que los hematomas se debían a una bolsa de orina que le habían colocado en el Hospital del Mar, a donde lo llevó porque tosía y «le faltaba el aire». Ante la sospecha de que podía ser una infección de orina, en el Mar le colocaron esa bolsa.
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Hace dos semanas, la Conselleria de Salut daba por hecho en EL PERIÓDICO que sancionaría al Hospital de Sant Pau por no haber activado el protocolo el día 10 de marzo, pero todavía no había decidido si sancionaría también a Sant Joan de Déu y al CAP Roger de Flor. Salut, además, reforzará la formación de los sanitarios en violencia infantil ante un caso tan extremo como este. El modelo a seguir; el británico, en el que los médicos actúan libres de prejuicios.
[–>[–>[–>El padre sigue en prisión
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El padre, por ahora, continuará encarcelado, al existir «indicios sólidos de comisión de un delito de maltrato habitual y de uno o varios delitos de lesiones». Sin embargo, al entender de los magistrados, «son más dudosos los indicios existentes en relación con el delito de agresión sexual» con penetración. Esta percepción difiere de las conclusiones de las pediatras que atendieron al bebé en Vall d’Hebron, especialistas en violencia infantil, quienes vieron las lesiones anales «compatibles» con una agresión sexual con penetración.
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Tanto el informe médico forense como la prueba pericial conjunta con la pediatra de Vall d’Hebron que atendió al bebé concluyeron, según precisa la Audiencia, que el menor presentaba distintas lesiones, algunas de ellas evolutivas, es decir, antiguas, tanto en el cuerpo como en la zona genito-anal, lo que, a su entender, era «altamente sugestivo de etiología traumática no accidental».
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