MANTIS GIGANTES | Llegan a España las ‘mantis’ gigantes, capaces de devorar lagartijas y ranas
Pocos insectos hay que despiertan tanta fascinación como las mantis religiosas, también llamadas santateresas o rezadoras. Profundamente arraigados en la cultura local, estos enigmáticos animales juegan también un importante papel medioambiental y son necesarios para el equilibrio de los ecosistemas. Sin embargo, a las 31 especies de mantis que hay en Europa (16 en España), se han unido en los últimos años dos procedentes de Asia que tienen la particularidad de ser especialmente voraces y presentar un tamaño inusualmente grande. Entre sus presas se encuentran incluso las lagartijas y ranas de bosque, pero son una amenaza para otras muchas especies autóctonas.
[–>[–>[–>Las dos nuevas especies son la Hierodula tenuidentata y la Hierodula patellifera, según una investigación publicada en la revista Journal of Orthoptera Research por parte de un equipo del Museo di Archeologia e Scienze Naturali ‘G. Zannato’ (Italia), dirigido por Roberto Battison.
[–> [–>[–>Ambas han sido reconocidas formalmente como especies exóticas invasoras, lo que pone de manifestó que se trata de una creciente amenaza para la biodiversidad, pues se alimentan de especies nativas necesarias para los ecosistemas. La propia Mantis religiosa europea figura entre sus presas, según los autores del estudio.
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La Hierodula tenuidentata ha sido hallada ya en España, concretamente en el centro peninsular, según una investigación publicada por el entomólogo húngaro Mark Laszlo en el Bonn Zoological Bulletin con datos actualizados a 2022.
[–>[–>[–>En el mapa d) aparece la ubicación de la mantis gigante en el centro de la península / Mark Laszlo
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Según Battiston, estas mantis están presentes en Europa desde hace aproximadamente una década, pero su número se ha disparado recientemente en las regiones mediterránea y continental. Además, «se están desplazando cada vez más hacia el norte, debido al cambio climático», explica Battiston, quien añade que ya se pueden ver con frecuencia poblaciones de estas especies en parques y jardines públicos.
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Rápida expansión
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La Hierodula tenuidentata y la Hierodula patellifera son depredadores que se caracterizan por su alto potencial reproductivo. Son capaces de eclosionar un promedio de unas 200 ninfas por ovipositor, casi el doble que la mantis religiosa (Mantis religiosa), nativa de Europa. Este hecho, sumado a su baja tasa de canibalismo entre las ninfas jóvenes, les permite crecer muy rápidamente.
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[–>Estas especies se consideran particularmente peligrosas para la biodiversidad local, ya que atraen fatalmente a los machos de las especies nativas, a los que devoran, reduciendo así las poblaciones autóctonas. Además, consumen una amplia gama de otras especies nativas, incluyendo polinizadores esenciales como las abejas.
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Mantis gigante devorando un lagarto (izquierda) y una rana (derecha) / JOR
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Sin embargo, también se ha demostrado que atacan y devoran pequeños vertebrados protegidos, como es el caso de lagartijas y ranas arbóreas. Este hecho demuestra, según los autores de la investigación, la necesidad de actuaciones urgentes, especialmente en las islas mediterráneas con especies endémicas de invertebrados y vertebrados, pues podrían ser víctimas de estas nuevas especies invasoras.
[–>[–>[–>Los gatos domésticos, arma de doble filo
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Curiosamente, los gatos domésticos asilvestrados (considerados una amenaza para la biodiversidad) se han convertido en el principal depredador de las mantis asiáticas invasoras. Ahora bien, Battiston señala que, aunque los gatos sirven como un medio eficaz de contención para estos invasores, no suelen distinguir entre especies exóticas y nativas. En consecuencia, los felinos asilvestrados también depredan especies nativas como la mantis europea, que ya sufren la competencia de sus parientes exóticos en entornos periurbanos y están en declive.
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Una mantis gigante devorando una abeja / JOR
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Los entornos modificados por el hombre, especialmente en áreas urbanas y suburbanas, facilitan enormemente la expansión de las mantis Hierodula. Estos insectos utilizan estructuras artificiales, como hoteles para insectos, como zonas para cazar sus presas y, al mismo tiempo, utilizan las ‘islas de calor’ urbanas para sobrevivir durante los meses más fríos. Así, al aprovechar las infraestructuras humanas y el calentamiento localizado, estas mantis están ampliando con gran éxito su área de distribución y su supervivencia más allá incluso de sus límites naturales.
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Participación de la ciudadanía
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Battiston invita a la ciudadanía a participar en la detección de estos ejemplares invasores para facilitar medidas de control: «Mis colegas William di Pietro y Antonio Fasano (GRIO) han logrado poner en marcha un gran proyecto de ciencia ciudadana y recopilar más de 2.300 informes de aficionados y ciudadanos particulares. La ciencia ciudadana es una herramienta fundamental no solo para la monitorización, sino también para concienciar e informar a la gente de forma activa y participativa sobre estos problemas».
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Además de informar sobre los avistamientos, el público también puede actuar directamente durante los meses de invierno, cuando los árboles y arbustos no tienen hojas. Durante esta época, las ootecas (cápsulas marrones y esponjosas de huevos, de unos 2-3 cm de tamaño) son bien visibles y fácilmente reconocibles en las ramas. Si bien estas cajas son fáciles de retirar y su destrucción es indolora, Battiston advierte que se debe consultar siempre con un especialista antes de retirarlas para asegurarse de no atacar accidentalmente a las mantis nativas.
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