Economia

Marruecos prohíbe la exportación de sardinas para que no suban los precios en el mercado interior

Marruecos prohíbe la exportación de sardinas para que no suban los precios en el mercado interior
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  • Publishedenero 8, 2026




El Secretario de Estado de Pesca Marítima de Marruecos ha anunciado la decisión de prohibir la exportación de sardinas congeladas a partir del 1 de febrero por un año renovable. La medida busca proteger el poder adquisitivo y garantizar el suministro de este producto, asociado desde hace mucho tiempo a la etiqueta de «pez del pobre»al mercado nacional.

En respuesta a una pregunta del Grupo Socialista en la Cámara de Representantes, el secretario Driouch explicó que esta decisión se inscribe en una visión global destinada a promover el consumo interno y poner fin a la presión ejercida por los mercados internacionales sobre un alimento básico para la seguridad alimentaria marina marroquí.

Confirmó que los pequeños pelágicos constituyen aproximadamente el 80% de la población pesquera nacional y que el objetivo es incrementar el consumo de pescado per cápita a 19 kilogramos anuales, con el fin de fortalecer la soberanía alimentaria.

Driouch reveló las líneas generales de una estrategia basada en dos pilares principales: primero, una gestión sostenible priorizando el abastecimiento del mercado interno en el marco del plan de desarrollo de los pequeños pelágicos; y segundo, la modernización de los canales de distribución mediante el fortalecimiento de la infraestructura mediante el establecimiento de 12 mercados mayoristas y ocho mercados minoristas avanzados, reduciendo así la intermediación y conectando directamente a los productores con los consumidores.

El Secretario de Estado se dispone a lanzar una convocatoria de grandes proyectos de inversión destinados a establecer una red nacional de distribución de productos pesqueros congelados, en una iniciativa que refleja una clara tendencia a la reestructuración de un sector sometido desde hace años a las fluctuaciones de la demanda externa, en detrimento de la estabilidad de los precios y de la presencia de la sardina en la mesa de los ciudadanos marroquíes.



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