más de 100.000 personas esperan sus operaciones aplazadas
Cuba está al borde del abismo por el bloqueo de Estados Unidos. El combustible escasea, el suministro también es bajo y los apagones eléctricos son habituales en la vida cotidiana de los cubanos. Una situación que está llevando al límite a todo el país, pero la ONU ha subrayado el momento crítico que atraviesa el sistema sanitario.
Representantes de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) y de la Organización Mundial de la Salud (OMS) han indicado, tras una visita de tres días a la isla, que La escasez de electricidad y suministro está afectando gravemente a la atención de urgenciasbancos de sangre, laboratorios y programas de vacunación y salud maternoinfantil.
“La situación allí es muy complicada y para conseguir la entrega, todas las donaciones enfrentan diferentes problemas, nosotros enfrentamos el problema del costo del transporte marítimo y ahora más recientemente también enfrentamos el problema de que hay muchas navieras que han reducido sus frecuencias, algunas incluso las han suspendido por temor a posibles sanciones del gobierno de Estados Unidos”, dice Francisco Hernández, coordinador de MediCuba España.
Durante una comparecencia telemática desde Nueva York, el jefe de la OMS, Altaf Musani, advirtió que «el coste humano es importante y sigue aumentando», mientras clínicas y hospitales intentan mantener la actividad en medio de cortes prolongados de electricidad y falta de recursos básicos.
«La población civil ahora mismo está sufriendo fundamentalmente el problema del acceso a la sanidad, no por falta de médicos, sino por falta de medios. El tema de la alimentación, evidentemente, también se está viendo gravemente perjudicado», añade Francisco Hernández.
Según datos recopilados por la ONU, Más de 100.000 personas, entre ellas unos 11.000 menores, siguen esperando operaciones aplazadas por la inestabilidad energética y escasez de suministros médicos. Además, alrededor de cinco millones de pacientes con enfermedades crónicas podrían sufrir interrupciones en tratamientos esenciales.
La situación afecta especialmente a los pacientes con cáncer, ya que más de 16.000 personas necesitan radioterapia y otras 12.000 siguen recibiendo quimioterapia en un contexto marcado por las dificultades para garantizar el funcionamiento continuo de los equipos médicos: «Hay que tener en cuenta que, además de la falta de recursos, si en un quirófano te falta electricidad, si hay luz, es un riesgo absolutamente inaceptable. Y lo que no se puede hacer es estar chantajeando a un país a costa de la población civil, que es la uno que está sufriendo esta situación.»
Los funcionarios humanitarios también han advertido sobre el impacto en las mujeres embarazadas y los recién nacidos. Más de 32.000 mujeres embarazadas enfrentan riesgos adicionales debido a las limitaciones en el acceso a pruebas de diagnóstico, transporte y electricidad estable para alimentar incubadoras y otros equipos vitales.
Además, Francisco Hernández destaca que esta crisis también está afectando a la ayuda que hasta ahora Cuba brindaba a otros países: «Me reuní con el jefe de la misión de Cuba en Haití, y los primeros médicos que llegaron allí para ayudar a Haití fueron médicos cubanos».
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