Más de 230 millones de euros de los rescates de la SEPI por el Covid, en el alambre
Tubos Reunidos se declaró en quiebra el lunes. Y lo que debería ser un problema para una empresa privada, con esta decisión se convierte también en un problema público. Porque la industria vasca es una de las 28 empresas que recibieron fondos estatales para superar la pandemia. Y recuperar ese dinero ahora es complicado. Así como el reembolso de los fondos prestados a Duro Felguera.
Ambas empresas recibieron 232 millones de euros –112 tubos recogidos y 120 Duro Felguera– del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE), gestionado por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) y que se creó en julio de 2020 para ayudar a empresas estratégicas que supuestamente eran viables pero atravesaban dificultades temporales a causa del coronavirus.
Esos 230 millones representan la El 25% de los 935 que el fondo aún tiene pendientes de recuperar –ha recibido ya reembolsos por valor de 1.737 millones de euros–. Y la situación de ambas empresas complica su recuperación.
Tubos Reunidos se ha declarado en concurso de acreedores después de que, según ha reconocido la compañía, se encuentre en «una situación de insolvencia inminente» no haber conseguido la importante entrada de caja necesaria o un socio industrial para reconducir su situación. El deterioro de las cuentas de la empresa vasca no responde a una única causa, sino a una combinación de factores industriales, financieros y externos que se han ido acumulando en los últimos años, aunque una de las más determinantes ha sido la política arancelaria de Donald Trump. Estados Unidos era el principal mercado de Tubos Reunidos, representando entre el 45% y el 50% de sus ventas, y la imposición de aranceles del 50% al acero hundió su negocio en este país.
La compañía también se ha enfrentado a otros factores estructurales que han ido minando su desempeño, como la competencia internacional (especialmente asiática), la caída del consumo de acero, los altos costes energéticos y la debilidad del dólar.
El cóctel ha llevado a la compañía a no generar suficiente caja y a sufrir tensiones de tesorería que la han llevado a la quiebra tras perder 115 millones el año pasado y acumular una deuda de 263,2 millones de euros. La SEPI, con 150 millones -los 112 que prestó más intereses- es su principal acreedor. El Gobierno vasco ha intentado mediar para dar oxígeno a la firma trasladando a la empresa pública una propuesta de reestructuración de deuda que no salió adelante. La SEPI no está dispuesta a aceptar ningún recorte y su opción sería flexibilizar el plazo de pago de intereses.

La situación de Duro Felguera tampoco es especialmente fácil. La ingeniería asturiana presentó en octubre su Plan de reestructuración del Juzgado de lo Mercantil número 3 de Gijón (Asturias)responsable de su proceso concursal, para su aprobación, con, según aseguró, un apoyo «muy amplio» de los acreedores y saliendo así del preconcursal que la empresa había solicitado el 11 de diciembre de 2024 y que había sido prorrogado en varias ocasiones.
La compañía está a la espera de la aprobación de este plan -que ha sido impugnado por varios acreedores- del que depende su futuro dado que su situación también está al límite. la empresa lleva años perdiendo dinero –75 millones el año pasado– por problemas con varios proyectos en el exterior y dificultades para competir. La delicada situación le ha llevado incluso a ejecutar un ERE para 180 de sus trabajadores. A 31 de diciembre, su deuda financiera ascendía, incluidos los intereses devengados, a 285 millones de euros, de los cuales 146,4 millones respondían al apoyo de la SEPI, que es su principal acreedor y con la que el pasado mes de junio llegó a un acuerdo que incluye la reestructuración financiera de la deuda, la reducción de tipos y la ampliación de plazos.
Aunque la situación de Duro Felguera empeoró con la pandemia, sus problemas empezaron antes y antes del Covid registró cuantiosas pérdidas y se vio obligada a renegociar su deuda y acometer ajustes de plantilla.
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